Johann Wolfgang Goethe - La violeta
Una violeta se hallaba en la pradera
inclinada sobre sí e ignorada.
¡Sólo era una linda violeta!
Llegó una joven pastora,
con paso ligero y espíritu alegre,
por aquí, por allá,
por el prado, y cantaba.
¡Ay! Pensaba la violeta, si yo fuera
la más bella flor de la naturaleza,
¡Ay! No sólo una pequeña violeta,
Hasta mi la enamorada vendría, me arrancaría
y me abrazaría contra su pecho,
¡aunque fuera solamente
a lo largo de un cuartito de hora!
¡Ay! Pero ¡ay! la muchacha llegó
y descuidada no reparó en la violeta,
pisó a la pobre violeta.
Se hundió y murió, aún contenta;
Muero pues, así muero,
Por ella, por ella,
A sus pies.
¡La pobre violeta!
Era sólo una linda violeta.
Con este texto Mozart iba a componer un Lied para voz y piano, titulado también Das Veilchen y que lleva el número 476 en el catálogo de Köchel. Esta obra fue compuesta en Viena el 8 de junio de 1785. Mozart compuso un Lied en el que rechazó la forma estrófica. Cada una de las tres estrofas posee una música diferenciada, atendiendo al texto del poeta y a los diversos sentimientos que expresa. Para muestra, en la segunda estrofa (1:01), la música se vuelve soñadora, cuando la violeta expresa sus anhelos, contrastando con la alegre música anterior con la pastorcilla dando saltos por la pradera. Para terminar la obra, Mozart añade dos versos propios a modo de coda de dos compases.
Nos sirven esta joyita la extraordinaria Elisabeth Grümmer, acompañada al piano por Hans Altmann en una grabación de 1960.
http://alamusica.blogspot.com.ar/2014/01/goethe-y-la-musica-v-celebrando-el.html
La violeta - Goethe y Mozart
domingo, 7 de septiembre de 2014
Ifigenia en Tauride (Argumento)
Christoph Willibald von Gluck
(1714-1787)
Reformador de la ópera, sus primeras innovaciones son visibles en el ballet Don Juan (1761) y en la ópera Orfeo y Eurídice (1762), proseguidas tras un nuevo viaje a Italia en 1763. Regresó a Viena donde compuso Alceste y posteriormente viajó a Parma. De vuelta a Viena, dio lecciones a la archiduquesa María Antonieta, quien más tarde le protegería como reina de Francia.
Es ésta la penúltima ópera de Gluck, en la cual se dan los pasos definitivos hacia la reforma que este compositor buscaba dar el género lírico. La escribió cuando estaba radicado en París en plena beligerancia con el compositor Piccini. Posee un libreto de Nicolas-François Guillard, basado en la tragedia homónima de Eurípides y un drama de Guymond de la Touche. En la adaptación de la música a la historia la obra logra una cabal humanización de la trama, superando incluso cuanto contenido mitológico había en ella. La obra elimina la inclusión del ballet y sintetiza a la perfección los ideales de su autor, por cuanto Gluck no sólo se plantea como un triunfador en sus propósitos sino que se yergue como un artista clásico en la más amplia acepción del término.
(1714-1787)
Reformador de la ópera, sus primeras innovaciones son visibles en el ballet Don Juan (1761) y en la ópera Orfeo y Eurídice (1762), proseguidas tras un nuevo viaje a Italia en 1763. Regresó a Viena donde compuso Alceste y posteriormente viajó a Parma. De vuelta a Viena, dio lecciones a la archiduquesa María Antonieta, quien más tarde le protegería como reina de Francia.
Es ésta la penúltima ópera de Gluck, en la cual se dan los pasos definitivos hacia la reforma que este compositor buscaba dar el género lírico. La escribió cuando estaba radicado en París en plena beligerancia con el compositor Piccini. Posee un libreto de Nicolas-François Guillard, basado en la tragedia homónima de Eurípides y un drama de Guymond de la Touche. En la adaptación de la música a la historia la obra logra una cabal humanización de la trama, superando incluso cuanto contenido mitológico había en ella. La obra elimina la inclusión del ballet y sintetiza a la perfección los ideales de su autor, por cuanto Gluck no sólo se plantea como un triunfador en sus propósitos sino que se yergue como un artista clásico en la más amplia acepción del término.
Compositor: Christoph Gluck
Libreto: François Le Blanc Du Roullet, según la tragedia de Racine, basada a su vez en la de Eurípides
Título original: Ifigenia i Aulis
Acción: Aulide, ciudad de Grecia, siglo XIII a. C.
"Ifigenia en Táuride" fue estrenada en Francia, en el Teatro de la Opera de París, el 18 de mayo de 1779 [ver Timeline] La acción se desarrolla en cuatro actos después de la guerra de Troya, en el siglo 13 antes de Cristo.Previa a la trama misma debe saberse que Ifigenia es la hija de Agamenón, rey de Micenas. Este ha sido asesinado por su esposa Clitemnestra, quien en seguida también ha sido ultimada por su hijo Orestes. Ifigenia es ignorante de estos acontecimientos y ha llegado a ser sacerdotisa de Diana en la isla de Táuride, habitada por los escitas.
Acto Primero
Una tempestad sacude a la isla.
En el templo de Diana se encuentran varias doncellas griegas que ofician como sacerdotisas.
Estas son presididas por Ifigenia, quien acaba de tener un sueño que la ha agitado tanto como la tempestad reinante. Algunas sacerdotisas tratan de calmarla. Finalmente la tormenta se aplaca.El rey Toas llega agitadísimo. También él ha tenido sueños terribles y teme por su vida. Sólo eliminando a los enemigos se sentirá seguro y por ello da orden a Ifigenia que sea ella quien de muerte inmediata a cualquier extranjero que pase por allí. Los escitas que acompañan al rey secundan sus palabras y danzan al son de una música primitiva.Dos extranjeros que vienen de tierras lejanas llegan ante Ifigenia. Uno es Orestes, que huye desde hace dos años de su patria, Argos, porque se siente culpable de haber matado a Clitemnestra, su madre. El otro es Pilades, su devoto amigo, que sigue a Orestes dondequiera que éste vaya.Según las normas que ha dictado el rey Toas, los extranjeros deberían ser ejecutados. Pero Ifigenia, al enterarse que son griegos, los interroga respecto de cómo están las cosas en Argos y del destino de la familia real. Orestes, avergonzado de su crimen, oculta su identidad y señala que sólo Electra sobrevive de toda la familia.
Acto Segundo
Orestes y Pilades esperan su destino. Al remordimiento que consume a Orestes por el matricidio cometido se agrega ahora un sentimiento de culpa por haber llevado a su amigo a una situación tan desmedrada y que está poniendo en peligro su sobrevivencia. Pilades es llevado por unos guardias y Orestes se queda solo y en estado de sopor en un calabozo del templo de Diana. Aparecen entonces las Furias, que lo atormentan por ser el asesino de su madre (recuérdese que las Furias son divinidades vengativas de la mitología griega). Llega Ifigenia e interroga más en detalle a Orestes, pero éste no se da a conocer. Ifigenia supone entonces que definitivamente su hermano ha muerto y organiza solemnes honras fúnebres por él y la familia.
Un solemne ritual sagrado cierra el acto.
Acto Tercero
Ifigenia decide enviar a Grecia sólo a uno de los prisioneros, al que librará de la pena de muerte. El elegido será quien lleve un mensaje a Electra. Ifigenia piensa en Orestes, pero los dos amigos se pelean por morir y salvar al otro.Orestes amenaza con suicidarse, de modo que finalmente Ifigenia tiene que decidirse por Pilades. Éste, sin embargo, promete que salvará a su amigo o perecerá en el intento.
Acto Cuarto
Se celebran los preparativos para la ejecución de Orestes. Ifigenia tiene la impresión de que una fuerza superior le impedirá asestar el golpe mortal a la víctima del sacrificio. Las sacerdotisas en pleno invocan a la diosa Diana. Orestes asegura a Ifigenia que su muerte es algo justo. Finalmente Ifigenia toma el puñal sagrado para ejecutar a Orestes, quien se despide de la vida dando a conocer su verdadera identidad. Las sacerdotisas saludan en él a su legítimo rey, e Ifigenia asegura a Orestes que su matricidio ha sido perdonado. Muy inquieto llega el rey Toas, pues no se han llevado a cabo las ejecuciones. Toas decide actuar él mismo y se dispone a matar a Orestes cuando entra Pilades, quien mata al rey. Los griegos con los que ha vuelto Piladse se disponen a la matanza de los escitas, pero la diosa Diana se aparece para defender las vidas de sus lejanos súbditos, aunque favorecerá el retorno de Ifigenia, Orestes y Piladse a Grecia.
Libreto: François Le Blanc Du Roullet, según la tragedia de Racine, basada a su vez en la de Eurípides
Título original: Ifigenia i Aulis
Acción: Aulide, ciudad de Grecia, siglo XIII a. C.
"Ifigenia en Táuride" fue estrenada en Francia, en el Teatro de la Opera de París, el 18 de mayo de 1779 [ver Timeline] La acción se desarrolla en cuatro actos después de la guerra de Troya, en el siglo 13 antes de Cristo.Previa a la trama misma debe saberse que Ifigenia es la hija de Agamenón, rey de Micenas. Este ha sido asesinado por su esposa Clitemnestra, quien en seguida también ha sido ultimada por su hijo Orestes. Ifigenia es ignorante de estos acontecimientos y ha llegado a ser sacerdotisa de Diana en la isla de Táuride, habitada por los escitas.
Acto Primero
Una tempestad sacude a la isla.
En el templo de Diana se encuentran varias doncellas griegas que ofician como sacerdotisas.
Estas son presididas por Ifigenia, quien acaba de tener un sueño que la ha agitado tanto como la tempestad reinante. Algunas sacerdotisas tratan de calmarla. Finalmente la tormenta se aplaca.El rey Toas llega agitadísimo. También él ha tenido sueños terribles y teme por su vida. Sólo eliminando a los enemigos se sentirá seguro y por ello da orden a Ifigenia que sea ella quien de muerte inmediata a cualquier extranjero que pase por allí. Los escitas que acompañan al rey secundan sus palabras y danzan al son de una música primitiva.Dos extranjeros que vienen de tierras lejanas llegan ante Ifigenia. Uno es Orestes, que huye desde hace dos años de su patria, Argos, porque se siente culpable de haber matado a Clitemnestra, su madre. El otro es Pilades, su devoto amigo, que sigue a Orestes dondequiera que éste vaya.Según las normas que ha dictado el rey Toas, los extranjeros deberían ser ejecutados. Pero Ifigenia, al enterarse que son griegos, los interroga respecto de cómo están las cosas en Argos y del destino de la familia real. Orestes, avergonzado de su crimen, oculta su identidad y señala que sólo Electra sobrevive de toda la familia.
Acto Segundo
Orestes y Pilades esperan su destino. Al remordimiento que consume a Orestes por el matricidio cometido se agrega ahora un sentimiento de culpa por haber llevado a su amigo a una situación tan desmedrada y que está poniendo en peligro su sobrevivencia. Pilades es llevado por unos guardias y Orestes se queda solo y en estado de sopor en un calabozo del templo de Diana. Aparecen entonces las Furias, que lo atormentan por ser el asesino de su madre (recuérdese que las Furias son divinidades vengativas de la mitología griega). Llega Ifigenia e interroga más en detalle a Orestes, pero éste no se da a conocer. Ifigenia supone entonces que definitivamente su hermano ha muerto y organiza solemnes honras fúnebres por él y la familia.
Un solemne ritual sagrado cierra el acto.
Acto Tercero
Ifigenia decide enviar a Grecia sólo a uno de los prisioneros, al que librará de la pena de muerte. El elegido será quien lleve un mensaje a Electra. Ifigenia piensa en Orestes, pero los dos amigos se pelean por morir y salvar al otro.Orestes amenaza con suicidarse, de modo que finalmente Ifigenia tiene que decidirse por Pilades. Éste, sin embargo, promete que salvará a su amigo o perecerá en el intento.
Acto Cuarto
Se celebran los preparativos para la ejecución de Orestes. Ifigenia tiene la impresión de que una fuerza superior le impedirá asestar el golpe mortal a la víctima del sacrificio. Las sacerdotisas en pleno invocan a la diosa Diana. Orestes asegura a Ifigenia que su muerte es algo justo. Finalmente Ifigenia toma el puñal sagrado para ejecutar a Orestes, quien se despide de la vida dando a conocer su verdadera identidad. Las sacerdotisas saludan en él a su legítimo rey, e Ifigenia asegura a Orestes que su matricidio ha sido perdonado. Muy inquieto llega el rey Toas, pues no se han llevado a cabo las ejecuciones. Toas decide actuar él mismo y se dispone a matar a Orestes cuando entra Pilades, quien mata al rey. Los griegos con los que ha vuelto Piladse se disponen a la matanza de los escitas, pero la diosa Diana se aparece para defender las vidas de sus lejanos súbditos, aunque favorecerá el retorno de Ifigenia, Orestes y Piladse a Grecia.
Hasta 1762 compuso en el estilo de sus contemporáneos,
cultivado especialmente en Italia y marcado por una música destinada a los
virtuosos del canto. Pero con el tiempo, Gluck se mostró en desacuerdo con el
carácter convencional de la ópera italiana que se distinguía por una brillantez
superficial y una densa ornamentación melódica. Comenzó a desarrollar un nuevo
estilo, por medio del cual intentó recuperar el propósito original de la ópera:
expresar sentimientos y emociones transformados en palabras, por medio de la
música. Persiguiendo este fin colaboró con el gran renovador del ballet, el
francés Jean Georges Noverre. Hacia 1760 entró en contacto con el poeta
italiano Ranieri di Calzabigi; éste escribió un libreto para Gluck que
coincidió perfectamente con las ideas del compositor sobre el equilibrio que
debía existir entre la música y las palabras. La ópera que resultó de esta unión fue Orfeo y Eurídice, que
sobrepasó en grandeza, calidad dramática y espontaneidad a todas sus anteriores
composiciones. Se
estrenó con gran éxito en Viena el año 1762. Del resto de sus grandes óperas
sobresalen Alceste (1767) y Paris y Elena (1770), con textos de Raniero de
Calzabigi; Ifigenia en Áulide (libreto de Ruullet, 1774) y Armide (1777).
Otras Operas de Gluck
Los chinos (1754)
La danza (1755)
La inocencia justificada o La vestal (1755)
Orfeo y Euridice (1762)
Los peregrinos de La Meca o El reencuentro imprevisto (1764)
La corona (1765)
Paris y Elena (1770)
Ifigenia en Aulide (1774)
Alceste (1776)
Armida (1777)
Ifigenia en Tauride (1779)
Eco et Narciso (1779)
Otras Operas de Gluck
Los chinos (1754)
La danza (1755)
La inocencia justificada o La vestal (1755)
Orfeo y Euridice (1762)
Los peregrinos de La Meca o El reencuentro imprevisto (1764)
La corona (1765)
Paris y Elena (1770)
Ifigenia en Aulide (1774)
Alceste (1776)
Armida (1777)
Ifigenia en Tauride (1779)
Eco et Narciso (1779)
http://www.blogclasico.com/2008/10/christoph-gluck-ifigenia-en-tauride.html
sábado, 6 de septiembre de 2014
Enya - Only Time
¿Quién puede decir adónde va el camino, dónde el día fluye? Solamente el tiempo...
¿Y quién puede decir si su amor crece, como su corazón eligió? Solamente el tiempo...
¿Quién puede decir porqué sus suspiros del corazón, como su amor vuelan? Solamente el tiempo...
¿Y quién puede decir porqué grita su corazón, cuando su amor muere? Solamente el tiempo...
¿Quién puede decir cuándo los caminos satisfacen, ese amor pudo estar, en su corazón?
¿Y quién puede decir cuándo duerme el día, si la noche guarda todo su corazón? La noche guarda todo su corazón...
¿Quién puede decir si su amor crece, como su corazón eligió? Solamente el tiempo...
¿Y quién puede decir adónde va el camino, dónde el día fluye? Solamente el tiempo...
¿Quién sabe? Solamente el tiempo... ¿Quién sabe? Solamente el tiempo...
¿Quién puede decir adónde va el camino, dónde el día fluye? Solamente el tiempo...
¿Y quién puede decir si su amor crece, como su corazón eligió? Solamente el tiempo...
¿Quién puede decir porqué sus suspiros del corazón, como su amor vuelan? Solamente el tiempo...
¿Y quién puede decir porqué grita su corazón, cuando su amor muere? Solamente el tiempo...
¿Quién puede decir cuándo los caminos satisfacen, ese amor pudo estar, en su corazón?
¿Y quién puede decir cuándo duerme el día, si la noche guarda todo su corazón? La noche guarda todo su corazón...
¿Quién puede decir si su amor crece, como su corazón eligió? Solamente el tiempo...
¿Y quién puede decir adónde va el camino, dónde el día fluye? Solamente el tiempo...
¿Quién sabe? Solamente el tiempo... ¿Quién sabe? Solamente el tiempo...
Bella - Pablo Neruda
BELLA,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.
Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.
Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.
Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.
Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.
Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.
Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.
Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.
BELLA,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.
Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.
Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.
Bella,
no te caben los ojos en la cara,
no te caben los ojos en la tierra.
Hay países, hay ríos
en tus ojos,
mi patria está en tus ojos,
yo camino por ellos,
ellos dan luz al mundo
por donde yo camino,
bella.
Bella,
tus senos son como dos panes hechos
de tierra cereal y luna de oro,
bella.
Bella,
tu cintura
la hizo mi brazo como un río cuando
pasó mil años por tu dulce cuerpo,
bella.
Bella,
no hay nada como tus caderas,
tal vez la tierra tiene
en algún sitio oculto
la curva y el aroma de tu cuerpo,
tal vez en algún sitio,
bella.
Bella, mi bella,
tu voz, tu piel, tus uñas
bella, mi bella,
tu ser, tu luz, tu sombra,
bella,
todo eso es mío, bella,
todo eso es mío, mía,
cuando andas o reposas,
cuando cantas o duermes,
cuando sufres o sueñas,
siempre,
cuando estás cerca o lejos,
siempre,
eres mía, mi bella,
siempre.
LOS DIEZ MANDAMIENTOS SEGUN OSHO
-No obedezcas ningún mandato a no ser que sea un mandato
desde tu interior.
-No hay otro Dios que la vida misma.
-La verdad está dentro tuyo. No la busques en otra parte.
´-El amor es una plegaria.
-El vacío es la puerta abierta hacia la verdad. El vacío es
el medio, el destino el logro.
-La vida es aquí y ahora.
-Vive, totalmente despierto.
-No nades, flota.
-Muere a cada instante para que puedas nacer de nuevo a cada
instante.
-No busques, aquello que es, es; párate y mira
Etiquetas:
Energía,
Filosofía,
Naturaleza
Canciones con historia: «Smoke on the
Water». Deep Purple
En 1972, Deep Purple ya había tocado el cielo con el maravilloso In
Rock, el debut en estudio del llamado "MK II", con Ian
Gillan a la voz, Roger Glover al bajo, Ritchie Blackmore a la guitarra, Ian
Paice a la batería y el fallecido John Lord a los teclados. Éxito
rotundo, elevó a la banda hasta altos puestos en las listas.
Les permitió girar por toda Europa, agigantar su nombre, y comenzaba la leyenda
que se mantiene 40 años después. Un año después lanzaron, Fireball,
algo inferior, precedido por un buen hit-single como
es "Strange Kind Of Woman", y un tono diferente, algo más
experimental con respecto a su predecesor. Los componentes del grupo, buscando
volver al estilo deIn Rock,
persiguiendo sencillez y
un sonido duro y directo, comienzan a trabajar en Machine
Head. Dudo que imaginaran la repercusión de lo que brotaría de
aquello.
El plan era comenzar a grabar Machine
Head en el estudio
móvil de los Rolling Stones. En aquel momento, se encontraba en el casino de Montreux, donde el 4 de diciembre de 1971
tocaban Frank Zappa And The Mothers. Alguien lanzó una bengala, ésta prendió
fuego al escenario y el sitio ardió. La banda observaba el espectáculo desde su
hotel, donde contemplaron el "humo sobre el agua", la del lago
Geneva. Toda la historia dio lugar a la sencilla letra de la canción a la que
me refiero, de estribillo muy pegadizo, en cuyas estrofas Ian Gillan luce gran
variedad de registros. En directo, el solo de Blackmore se convertía en todo un espectáculo
de virtuosismo, además de servir de medio de lucimiento para
una de las agrupaciones que mejor han funcionado jamás en directo.
Recuerdo a Pete Townshend diciéndome: "que sea
simple. Así os ganaréis al público". Me sonó muy profundo. (Ritchie
Blackmore)
Tras coquetear con el folk y el blues
en Fireball, el grupo cambió el rumbo hacia los terrenos
más duros, composiciones más agresivas, directas y afiladas. Machine
Head es el disco más
completo de Deep Purple, influyente hasta nuestros días, duro como pocos se
habían escuchado entonces, y con montones de elementos que muchos copiarían
después. Aparecía allí "Smoke On The Water", EL riff. Al bueno de
Ritchie le calaron hondo las palabras del guitarrista de los Who, y compuso una
secuencia de cuatro notas irremediablemente pegadiza. Un sonido de Fender
Stratocaster profundo, duro y pesado. No llegaba al tonelaje de las canciones
de Black Sabbath, pero sonaba metálico, inquebrantable. Un rompe-tímpanos que
hoy día se utiliza para probar guitarras, para definir el rock y para enseñar a
los jóvenes a hacer air guitar.
Cabe destacar, como curiosidad, la forma en que se toca el riff. Ritchie
Blackmore lo hacía con los dedos, el pulgar y el índice. Tirando de
dos cuerdas simultáneamente, el efecto es diferente al de tocarlas con una púa,
como hacen la mayoría de los guitarristas. La profundidad del sonido original
es inigualable con una púa, y desde luego, tocado de otra forma, o en una sola
cuerda, el efecto hubiera sido muy diferente.
El riff se dobla con el sonido del Hammond de Lord, y la línea de bajo
de Glover aporta una base rítmica tan juguetona como la de la batería. La
entrada inicial de cada instrumento sobre el riff de Blackmore es toda una clase
de in crescendo rockero,
y la canción se convierte por méritos propios en uno de esos himnos sencillos,
de estructura simple, totalmente ajeno a relojes y calendarios. Adictiva y atemporal.
http://cucharasonica.com/2013/04/historia-de-smoke-on-the-water
Ifigenia en Áulide
Mitología Griega. Tragedia de Eurípides.
Troya. Agamenón. Menelao. Dioses y héroes griegos
Tras la declaración de guerra a Troya
por parte de los aqueos, Agamenón al frente de la flota mas poderosa jamás
vista parte con su hermano Menelao hacia la playa de Troya. En el puerto de
Áulide, la flota no podía partir a causa de la escasez de vientos favorables.
Agamenón, Entonces, decide consultar al adivino Calcante, quien le dice que ha
sido la ira de la diosa Artemisa,
la que ha dejado varada la flota aquea, según la interpretación de Calcante
esto es debido a que Agamenón mató a una cierva sagrada sin consagrar esta a la diosa y la solución al problema exigía el
sacrificio de Ifigenia, la hija de Agamenón.
Agamenón ante este dilema opta, en un principio por enviar una
carta a su esposa presionado por su hermano, con el falso argumento de que
debía venir para casarse con Aquiles. Poco mas tarde rectifica y envía a un
mensajero anciano para que retire la petición anterior, Mas Menelao intercepta
al mensajero y se enfrenta con su hermano reprochándole su actitud, Agamenón le
reprocha no haber vigilado lo suficiente para que no se fugase a Elena, y
argumenta que su hija no tiene que morir por esto.
Transcurrido un tiempo llega el mensajero con Clitemnestra E
Ifigenia.Agamenón, al verlas, maldice su destino, y Menelao se compadece de su
hermano y acepta que no se celebre el sacrificio, pero Agamenón lo veía
imposible pues las tropas se sublevarían de no sucederse.
Mientras tanto Clitemnestra e Ifigenia se reúnen con Agamenón
felices por lo que ellas creen que va a ser la celebración de una boda con el
mejor de los soldados aqueos, mas Clitemnestra se enfada con su marido por su
insistencia en que ella no este presente en la boda de su hija.
Poco después llega Aquiles ante la tienda de
Agamenón y sale a su encuentro Clitemnestra, que le informa de que ella es la
madre de su futura esposa. Aquiles, se extraña, pues no tenía noticias de
ninguna boda. En ese momento, Ambos son informados por el anciano esclavo de
que el verdadero propósito de hacer traer a Ifigenia no era para casarla con
Aquiles sino para sacrificarla. Aquiles, ofendido por que se hayan aprovechado
de su nombre sin hacérselo saber, se compromete entonces a evitar el
sacrificio.
La propia Ifigenia se entera de la verdad y Clitemnestra increpa
a Agamenón y trata de hacerle recapacitar, mientras Ifigenia ruega a su padre
por su vida Agamenón replica que si se niega a permitir el sacrificio no solo
morirá ella sino que el resto del ejército matará a toda su familia.
Aquiles corre al encuentro de Ifigenia y Clitemnestra y les
explica ha estado a punto de ser linchado por el resto del ejército por
oponerse al sacrificio, pero que aún se muestra dispuesto a impedirlo. En ese
momento, la pobre Ifigenia prefiere resignarse a morir para evitar a Aquiles
desgracias y porque entiende que su muerte es necesaria para que los helenos
puedan partir a la guerra de Troya. Asimismo pide a su madre que no guarde
rencor a su padre.
En el sacrificio justo cuando el sacerdote se disponía a
degollarla inesperadamente, Ifigenia, desapareció raptada por Artemisa,
satisfecha por fin, y en su lugar apareció una cierva degollada.
Personajes Principales.
Agamenón: Era rey de los aqueos y
hermano de Menelao. Era un astuto comandante que partirá a Troya con la
ambición de conquistarla y no de restaurar el honor de su hermano.
Menelao: Hermano de Agamenón, diestro guerrero y
comandante aqueo; Gravemente afrontado por el rapto de su bella esposa busca a
Paris de Troya con sed de venganza.
Clitemnestra: Esposa de Agamenón y madre de Orestes e Ifigenia, tiene un papel
fundamental en la obra pues a causa del engaño que esta y su hija sufren,
Clitemnestra se vengará de su esposo tras la guerra de Troya.
Ifigenia: Hija del rey aqueo y de Clitemnestra, será el pilar sobre el que
girará la obra, pues ella es el sacrificio que permitirá a las tropas partir
del puerto de Áulide.
Aquiles: Era el mejor guerrero de
todos los aqueos, será el que ayude a que se produzca el desenlace incruento.
Evolución Psicológica De Los Personajes:
Agamenón: Ante el dilema planteado por
Artemisa, Agamenón en un principio parece dispuesto a aceptar el ofrecer a su
hija como sacrificio, pero, mas adelante recapacitará y se dará cuenta de que
ha cometido un error, en esta fase, intentará que no se produzca la inmolación
de Ifigenia. En una tercera fase, Agamenón se resigna a ver a su hija muerta,
pues piensa que de no producirse el sacrificio las tropas aqueas se
sublevarían.
Menelao: Al principio de la obra Menelao, egoístamente esta dispuesto a
inmolar a su sobrina a cambio de vientos favorables. Mas adelante, al ver el
aciago destino de esta y la desesperación el la que se ve sumida su hermano,
recapacita y se solidariza con Agamenón, intentando que no se produzca el
sacrificio. En el final de la obra gracias a los argumentos de su hermano
comprende los motivos de su resignación y la apoya.
Clitemnestra: Al principio de la obra tras el anuncio de la boda se siente
contenta, pero se enfurece cuando sabe del engaño del que ella y su hija han
sido víctimas.
Ifigenia: Tras el anuncio, Ifigenia, está eufórica y feliz de casarse con
el mejor de los hombres de su padre, tras ser desmantelado por Aquiles el
engaño, Ifigenia, tras un enfado, decepción y enorme disgusto, acepta su
destino, tolerando el ser sacrificada por el bien de las tropas helenas.
Aquiles: Durante el encuentro con Clitemnestra e Ifigenia se muestra
sorprendido, pues el no tenía noticias de ninguna boda y menos suya. Encoleriza
cuando sabe de que han usado su nombra para una causa tan despreciable como la
de inmolar a la muchacha y se compromete a intentar impedir el sacrificio.
Temas
·
La patria: no hay más
que ver la decisión de Ifigenia de sacrificar su propia vida para que los
aqueos consigan el propósito marcado (Tomar Troya).
·
La mezquindad: que jugará
su papel en el personaje de Menelao, ciego con tal de restaurar el honor que
Paris le ha arrebatado.
·
El engaño: Llevado a
cabo en su mayor parte por Agamenón, que manipula a Aquiles sin este saberse implicado,
y, lo que es mas grave, a sus propias esposa e hija.
·
La venganza: Presente
en dos planos: el la venganza deseada por Menelao contra
Paris y Helena; y, en el otro plano, la de Clitemnestra contra Agamenón
Ifigenia en Aulide - Eurípides
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