domingo, 12 de octubre de 2014

EL ENCUENTRO DE DOS MUNDOS
La crisis de las culturas indígenas

Existe un gran debate en torno al encuentro de indígenas y españoles.

Urs Bitterli distingue cuatro formas de encuentro:
Los primeros contactos estuvieron definidos por el roce cultural y la incertidumbre. El retraimiento se rompió cuando los españoles impusieron una relación unilateral basada en su superioridad técnica y militar, lo que provoco las primeras reacciones e animosidad. No obstante, este primer contacto no estuvo exento de peligros para la cultura europea por la fascinación que las culturas arcaicas ejercían sobre los recién llegados y que fue percibida por algunos como un elemento disgregador.
El paso del roce cultural al contacto se produjo con sociedades arcaicas más estratificadas y con un dirigente claro con el que podían establecer relaciones de intercambio. El comercio de esclavos y de mercancías actuó como elemento estabilizador de las relaciones y la misión actuó como factor determinante de las mismas.
A partir del siglo XVIII el roce y contacto es sustituido por el choque cultural, que llevó aparejado exterminio, expulsión o esclavitud. Este choque fue más prematuro entre algunos pueblos, situándose muy al principio en el caso de la conquista castellana.
Aculturación y transculturación, que presuponen una larga duración y surgimiento de formas de colaboración de las dos culturas, que culmina con el surgimiento de una cultura mixta. Son procesos de larga duración que jamás se dan por concluidos pero que alcanzan su autonomía histórica cuando del estrecho contacto nace una cultura mixta. La transculturación sólo es posible si va acompañada de un mestizaje biológico.

Para este autor, el descubrimiento de América pasó de roce a choque directamente, sin pasar por la etapa del contacto. Según este esquema, Colón fue recibido por los indígenas caribeños de forma pacífica y aunque el encuentro estuvo presidido por recibos y escenas cercanas al absurdo, como la de toma de posesión de la isla en nombre de “su Rey y de su Señora” ante unos desconcertados indígenas, revistió caracteres festivos. Sin embargo, la animosidad contra los recién llegados tardó poco en aparecer, testimonio de ella fue la desaparición del asentamiento “Navidad” a manos de los indios otrora pacíficos. El contacto cultural corrió a cargo de la misión; los cristianos olvidaron pronto la exigencia de cristianizar a toda costa (criticada por santo Tomás y la neoescolástica) y empezaron a preocuparse más de ofrecer una verdadera ayuda. Sin embargo todas las teorías de este autor están impregnadas de una fuerte carga ideológica.

Serrera define el proceso como choque cultural o imposición cultural. El término indio pasó a designar al otro, que debía ser sometido, y esto condicionó las relaciones entre ambos pueblos. Da lugar a la desarticulación del mundo indígena, que desvertebramiento de sus estructuras sociales.

Céspedes no entiende la conquista como un enfrentamiento entre buenos y malos. Los indios no fueron seres pasivos ante los abusos y no todos los españoles abusaron:
Las civilizaciones indígenas más desarrolladas contaban con grandes ejércitos profesionales y abundantes recursos, mientras que los castellanos eran pocos y estaban lejos de casa, a pesar de lo cual vencieron por superioridad técnica
Las diferencias culturales dieron ventajas a los invasores, que no respetaron los rituales de la guerra
Los castellanos poseían una religiosidad militante en la que Dios y los santos estaban de su parte, mientras que los indios tenían una religión impregnada de fatalismo que les hacía aceptar su derrota como parte de su destino
La situación política de las altas culturas permitió a los grupos disidentes aliarse con el invasor y derrocar a los grandes imperios.

Tras el éxito de la conquista, los indígenas tuvieron varias opciones: integración, marginación o rechazo del mundo de los conquistadores. El porcentaje dispuesto a integrarse fue mayor de lo que se ha venido suponiendo: alianzas matrimoniales, entre caciques y curacas y actividades misionales. Los colegios favorecieron la aculturación.
En el mundo rural dominaba la automarginación, sobretodo a medida que la población disminuía y aumentaba la presión sobre la mano de obra. F. Guaman Poma, cronista (XVI−XVII) proponía en su Buen Gobierno consagrar la segregación del mundo rural y el urbano, el primero para los indios y el segundo para los españoles, dejando como nexo de unión la lengua y la religión.

El rechazo se dio entre aquellos que podían emigrar para evitar el contacto y mantener sus formas de vida tradicionales. Las formas de resistencia violenta fueron seguidas de campañas de aculturación, los únicos capaces de ofrecer resistencia fueron los chilenos araucanos.
La capacidad de mantener sus propias culturas dependió de su capacidad para frenar el proceso de conquista a cambio de excedentes y mano de obra. A finales del siglo XVI la reestructuración económica y social y la incidencia de las enfermedades europeas dieron lugar a una catástrofe demográfica y una desestructuración de las sociedades primitivas.

La cultura del conquistador y la aculturación
Burckhard afirmaba que la conquista de América fue una continuación del esplendor de las ciudades italianas. Colón fue solo el más grande de una serie de navegantes italianos y señalaba que los italianos serán siempre el pueblo moderno de descubridores por excelencia aunque se discuta el habrer llegado o no los primeros a cualquier playa. Brading cuestiona la formación renacentista de los conquistadores, sobretodo la de Colón, que se dice impulsado por convicciones de la Edad Media. Sin embargo Colón también mostraba deseos de conocer y descubrir, por lo que podemos decir que fue un eslabón de la cadena iniciada en el siglo XIII que culminaría con la revolución científica en el siglo XVII.
Tomás y Valiente en Las ideas políticas del conquistador Hernán Cortés señala que en él se mezclaban los deseos de fama, poder y riqueza junto con inquietudes religiosas y fidelidad al rey basada en los términos de servicio−merced, y de la que la monarquía era una agregación de reinos y por ello ofrecían al rey los nuevos territorios conquistados.

Pero quizá lo más importante fue que con este esquema político Cortés abordó la conquista de los territorios gobernados por los aztecas. Cuando le hablaron de Moctezuma, entendió que debía dirigirse a la cabeza del imperio e intentar la transmisión de la soberanía para su Rey Carlos I. exigió, que un escribano público tomase buena nota del solemne acto y finalmente, Cortés se atrevió a proponer a Carlos I un nuevo título de “emperador” y a poner nombre a las tierras conquistadas para reafirmar su aprehensión.

El conquistador se basaba en una concepción de imperio, sustentada al margen de la legitimación tradicional, y al hacerlo se hacía eco de una corriente universalista hispana reformulada por Ginés Sepúlveda.
Céspedes denomina a la América de los conquistadores la nueva frontera porque no sólo se dirigía a lugares desconocidos sino que además no lo hacían reyes y nobles, sino los conquistadores solos, lo que constituye el rasgo más moderno de la empresa.
El conquistador deseaba sobre todo instalarse y fundar ciudades, demostrando una mentalidad medieval en la que destaca la pervivencia d la vida de frontera. Sus principales objetivos fueron poblar, obtener tierras, riquezas, privilegios y promoción social y para ello reprodujeron el esquema de reconquista castellano.

Al margen de esta visión medieval, Pedro Mártir de Anglería, Americo Vespucci y otros crearon una imagen renacentista y literaria de América, recreando el mito del buen salvaje en armonía con la naturaleza, contrapuesta a la de Europa aquejada por los vicios de la civilización. La conquista de México trasformó aquella visión y los conquistadores se convirtieron en héroes cristianos que se enfrentaban en combate desigual a sus enemigos.

Muy pronto la conquista de Méjico transformó aquella visión y los conquistadores pasaron a ser los héroes cristianos que se enfrentaban en desigual combate a los enemigos. La dicotomía entre la realidad y la imagen de la misma no fue más que un rasgo de la complejidad que aquejaba a una época en la que algo cambiaba; la modernidad no sería una realidad hasta el siglo XVII.
Los conquistadores intentaron imponer su cultura, pero a la larga debieron adaptarse tanto como los indígenas a la nueva situación. El proceso de aculturación depende de muchos factores; Malinoswski ha demostrado que las culturas más vulnerables fueron las más aisladas mientras que otras contribuyeron a la creación de una cultura mixta.

Cultura y misión: sistema educativo y formación de las élites
Evangelización y colonización se dieron conjuntamente ya que el monarca era el patrón de la iglesia en Indias. (Patronato regio) Los misioneros estaban presentes desde el primer momento, y su labor se iniciaba una vez estaba pacificado el territorio. El esfuerzo dedicado a la evangelización se debió a varias razones:
Creían en su misión providencial
Creían que su fe era la verdadera
Odiaban las religiones indígenas, que no eran uniformes pero tenían en común que eran politeístas y animistas. Las más sofisticadas tenían calendarios rituales basados en un profundo conocimiento de los astros, celebraban ceremonias complejas y contaban ministros o chamanes.

Las Altas Culturas fueron un reto para la evangelización, y a partir de 1520 se inició en México una campaña de conversión a gran escala, que se extendió por toda América. El primer objetivo fue eliminar los rasgos más destacados del paganismo y frenar el poder de los ministros de las religiones aborígenes, pero se conformaron con administrar bautismos en masa e impartir una somera educación doctrinal, aunque hubo quien se lo tomó más en serio, como los franciscanos, que vieron en el Nuevo Mundo la ocasión de un renacimiento cultural.

No solo regularon la religión indígena sino también las formas de vida y cultura, introduciendo conocimientos hispanos. Sin embargo los indígenas volvían frecuentemente a sus viejas creencias, por lo que los misioneros aprendieron sus lenguas y estudiaron sus costumbres para extirparlas como fray Toribio de Benavente.

El resultado fue el sincretismo religioso ya que los indios que habían practicado el politeísmo añadieron al Dios cristiano en su panteón. Con los años la Iglesia desató campañas contra la idolatría o pervivencia de viejos ritos.

Con Felipe II las misiones fueron relegadas a las fronteras, las órdenes se recluyeron en los conventos y el clero secular asumió el protagonismo. En el siglo XVII la Iglesia contaba ya con una importante estructura que estructuraba la vida de la comunidad en torno suyo gracias al Santo Patrón y las cofradías. Los sacerdotes eran criollos o peninsulares mientras que los indios participaban en las labores menores.
La educación estuvo a cargo de los clérigos y misioneros, dedicada sobretodo a los hijos de la nobleza indígena para los que se fundaron colegios como el de Santa Cruz de Tlatelolco en México o el Colegio del Príncipe en Lima, en los que se enseñaba a leer, escribir y se impartía cultura humanística. Semejante a la que recibían en España los hijos de la nobleza, porque se esperaba que influyeran en sus comunidades.

Mención aparte merecen las Reducciones del Paraguay, misiones de jesuitas que quisieron hacer realidad la utópica ciudad del sol del dominico Campanella o las misiones de Verapaz del obispo de Michoacán, Vasco de Quiroga, fundadas siguiendo la Utopía de Tomás Moro. La llegada de los jesuitas a finales del siglo XVI provocó tensiones con las otras órdenes, la corona y el obispado, que veía en su dependencia de Roma un peligro para la unidad de la Iglesia en Indias. Se les acusó de ocuparse sólo de las élites pero también atendieron a indios y a negros. Crecieron en número, riqueza e influencia, creando colegios para las élites en las ciudades más importantes, y se criticó fuertemente su enriquecimiento. Sin embargo, mientras otras órdenes se relajaron y sufrieron desórdenes, la Compañía de Jesús se mantuvo cohesionada y dentro de la disciplina.

El impacto cultural del Nuevo Mundo sobre el Viejo Mundo
El descubrimiento de América provocó cambios sustanciales en el Viejo Continente. No ha sido un tema frecuente de atención, la historia de la expansión europea, no como un relato de lo que Europa hizo más allá de sus fronteras, tampoco como si hubiera transferido experiencias a lugares sin tradición, o hubiese creado emporios comerciales sin tener en cuenta los mundos preexistentes. Más bien bajo este epígrafe, se trataría de reflexionar sobre la resistencia de esos mundos, la respuesta de los europeos y la configuración de unos espacios que acabaron por generar unas dinámicas cada vez más dispares del Viejo Continente, dando lugar a sociedades distintas. Porque entendemos la historia de la expansión Europea como un viaje de ida y vuelta. Se ha hablado mucho del impacto económico, pero quizá el impacto cultural, a pesar de ser el menos visible, ha sido el más duradero.

1. Estado de la cuestión Las consecuencias intelectuales a ambos lados del Atlántico han sido tratadas de forma desigual por la historiografía.en el siglo XVIII la polémica fue tan militante que acabó convirtiéndose en una defensa a ultranza de las tesis de cada bando, en las que se aportaron pocas cosas nuevas y se mantuvo el debate sobre la naturaleza del hombre, organización de sociedades y la superioridad de unas sobre otras. Humboldt en Cosmos (1845) trató de recoger las reacciones de los europeos ante la existencia de un nuevo mundo en el siglo XIX, con carácter eurocentrista, se tendió más a recoger los logros de la expansión europea y como llegó a dominar el mundo y a incorporarlo en su área de influencia. Se dejaba así de lado el movimiento inverso, el de las consecuencias que esta expansión había provocado en los esquemas mentales de los habitantes del Viejo Mundo.
en el siglo XX la historiografía se ha visto influida por el retroceso del imperialismo y las nuevas ciencias (antropología), reconsiderando el papel de Europa de forma tan crítica que llega al sentimiento de culpabilidad que no había hecho sino retrasar la comrensión de los distintos aspectos que se derivaron de este choque cultural. Chinard, Atkinson, Gerbi y O’Gorman han marcado tendencias más actuales. A partir de los 60s Elliot sugirió caminos a seguir, en 1976 Chiapelli editó First Images of America que estudiaba el impacto del descubrimiento en todas las ramas del saber. Arciniegas siguió la influencia de los acontecimientos americanos en el desarrollo del pensamiento europeo, y más recientemente Landuci, Gliozzi y Bitterli se han ocupado del tema. Nos parece que ha utilizado, tanto para la colonización española como para la portuguesa, una documentación limitada y excesivamente sesgada. El libro recobra interés cuando aborda las colonizaciones más tardías de los siglos XVII y XVIII. Los estudiosos del mundo hispánico de ambos lados del Atlántico, han dedicado una atención especial a los cronistas.

2. La Europa de la expansión Para poder comprender la importancia del hallazgo de América tuvo para los europeos y las dificultades que debieron superar, es preciso que recordemos la identidad política y económica que definía al Viejo Mundo. Es una Europa cambiante estructurada gracias al cristianismo, que aportaba una visión moral, justificación y legitimación de la sociedad. Al mismo tiempo se estaba produciendo el movimiento humanista, y Maquiavelo (1469−1527) teorizaba sobre la racionalidad de la historia, y separaba a la Iglesia de la realidad práctica y del estado. El renacimiento, frente a la realidad cristiana y la escolástica, edita a los clásicos y reafirma el valor de la experiencia frente a la tradición. El mundo está cambiando, pero aún lleva el lastre de las viejas formas .Es esta Europa en movimiento la que a principios del XVI realiza sus primeras tentativas de salir al Atlántico. Sin embargo, éste no había sido el primer movimiento expansivo de Europa. Ya durante la Edad media se había buscado los contactos con Asia y África. Aunque la tendencia expansiva se remonta mucho atrás, el descubrimiento del Nuevo Mundo hace palidecer los descubrimientos anteriores porque siembra la duda y hace necesario replantearse todas las teorías existentes hasta entonces. La carta de Américo Vespucci describiendo el Nuevo Mundo influyo sobre Copérnico, Galileo y Descartes. El descubrimiento de un nuevo mundo obligó a los europeos a pensar.
Estos hechos fueron muy significativos a principios del siglo XVI, nos muestran las posibilidades que la crisis de autoridad abrió a la ciencia de su tiempo. Se tomó conciencia de que cristiandad y ecumene eran realidades distintas, al quedar en entredicho la teoría de que los apóstoles habían predicado a todo el mundo habitado ¿podrían salvarse los hombres que no eran cristianos porque a ellos no había llegado el Evangelio? Al mismo tiempo se puso en duda la teoría del origen del hombre, que ya no podía partir de una sola rama.
Las reacciones no fueron unánimes, desde ignorarlo hasta la evangelización, que llevaba aparejada muchos interrogantes. Francisco de Vitoria, de la Universidad de Salamanca, intentó responderlos en su Relectio de indis en la que defendía la existencia de diferentes religiones y defendía el orden natural como el medio por el que se relacionaban entre ellas, lo que dio origen al derecho de gentes y de los Justos Títulos.
Estos planteamientos se dieron en el marco de la polémica de los Justos Títulos entre Las Casas y Sepúlveda. Al cuestionar la superioridad de unos pueblos frente a otros, las europeos tuvieron que reconsiderar la posición de los pueblos en el mundo y las valoraciones políticas. El concepto de ciudadanía se separó de civilización, y este a su vez de cristiandad, y de esta forma los príncipes cristianos no estaban legitimados para dominar a otros pueblos, que tenían sus señores naturales. Estos principios llevaron a Europa a cuestionar el derecho ibérico a conquistar el mundo y a plantearse desde un punto de vista más antropológico cual era la naturaleza del hombre americano y como integrarle en la tradición ideológica europea.

3. La imagen del Nuevo Mundo, realidad o ficción Los problemas que planteó a los europeos, Colón, en su camino hacia la India, se encontró con una inmensa barrera continental que, si en principio fue un obstáculo, pronto se convirtió en un espacio que ofrecía amplias posibilidades hacia el futuro. Conviene reflexionar sobre las razones que impidieron a los protagonistas del encuentro captar el acontecimiento en toda su amplitud, profundizando en lo que vieron, cómo lo describieron, cómo lo propagaron y cómo fue entendido su mensaje. Lo que vieron dependió de lo que esperaban ver y de su propia capacidad de observación. Todos ellos llevaban ideas preconcebidas y un imaginario fantástico medieval procedente de Marco Polo, Pierre D’Ailli,Eneas Silvio Piccolamini y Paolo del Pozo Toscanelli: ciudades fantásticas, amazonas, el Dorado y el Paraíso Perdido, que si por una parte muchas veces les impidieron ver lo que tenían delante, por otra aceleraron la conquista y dieron lugar a composiciones literarias de gran belleza.
En general, la imagen del Nuevo Mundo varió según la finalidad del viaje, y el tiempo que permanecieron allí:
Los comerciantes y buscadores de fortuna no se vieron influidos por el roce cultural, al igual que los clérigos, que se vieron condicionados por sus propias creencia.
Los funcionarios de la corona como Juan de Betanzos y Juan de Matienzo trasmitieron a Europa nuevas formas de organización
Solo se puede saber lo que vieron los conquistadores a través de sus crónicas: Bernal Díaz del Castillo y Hernán Cortés.
La corona, al intentar organizar la colonización, impulsó las investigaciones sobre geografía, población y recursos del nuevo continente. La enorme información recopilada, en su mayoría carente de rigor científico, es un reflejo de las concepciones propias del autor, que se enfrentaba a sus propios esquemas mentales, incomprensión de la lengua, falta de documentos escritos, medio desconocido… La dificultad de describir lo que veían les llevó a acoplarlas en parámetros conocidos haciendo arriesgadas comparaciones.
Como última dificultad. No todas las crónicas fueron publicadas debido tanto al interés de los editores como al sigilo de las monarquías: la mayor difusión de las obras de Vespucci explica el nombre de América. Además capacidad para transmitir sus experiencias, no sólo en círculos cerrados, si bien es cierto que las primeras noticias sobre el descubrimiento de América fueron recibidas con alborozo.

4. El lento proceso de asimilación La información sobre América en los primeros años fue cuantiosa e importante, aunque Europa tuvo que desprenderse de sus prejuicios medievales antes de asimilarlas. En este proceso no todos los coronistas adoptaron la misma actitud aperturista que Pedro Martín de Anglería, este humanista, que no llegó a viajar al nuevo continente, pudo conocer la realidad americana a través del observatorio privilegiado que le proporcionaba su amistad con Colón, sus Décadas nos brinda la evolución de su pensamiento, muestra de la preocupación por aprehender.

Etapas
En la primera mitad del siglo XVI el Nuevo Mundo era más una imagen mental que una realidad. Todo era tan nuevo y sorprendente que hasta lo imposible podía ser real. Para humanistas como Moro (en utopía recupera el esquema de Platón superando la mera abstracción y situándola en el mundo ultramarino), Vives o Erasmo, el modo de vivir los indígenas en armonía con la naturaleza les permitió denunciar la realidad europea y dibujar una república ideal, donde la utopía era posible. Las publicaciones que describían mundos utópicos se multiplicaron, y no solo influyeron en la colonización hispana, sino que hicieron que puritanos ingleses y hugonotes franceses localizaran en Europa la tierra prometida. Esta relación explicaría la equiparación constante que se hizo del nuevo mundo a la inocencia, la simplicidad, la abundancia y la fertilidad. En el fondo parecen vislumbrarse sueños y deseos irrealizados, pero sobre todo con ellas se cimentaban las bases de una teoría sobre la existencia de dos mundos antitéticos. Por otra parte la discusión sobre el origen de la raza humana y el grado de racionalidad del hombre americano, ocuparon a una buena parte de los pensadores europeos.
El europeo aceptó con más facilidad la pertenencia de los hombres del nuevo mundo a su misma especie que el reconocerles las cualidades que esto implicaba. En 1537, con la bula Sublimis Deus Pablo III aceptaba que los indios eran hombres, pero el debate sobre la racionalidad de los indios continuó, debido a sus posibles consecuencias político−económicas.
En torno a 1540 empezaron a surgir desajustes entre imagen y realidad: conocimiento geográfico más detallado, estancias más largas que daban una información más veraz. Los funcionarios de la corona se encargaron de investigar y describir el continente para el interés de la monarquía, y los clérigos ralentizaron la evangelización a favor de una mayor reflexión. Se supera la barrera idiomática con un aprendizaje recíproco que permite el mayor conocimiento de ambas culturas y la aparición de relatos más realistas como la Historia Natural y Moral de las Indias, de José Acosta.

El proceso de asimilación no toca a su fin con el siglo XVI. Muchas innovaciones llegaban solo a un número reducido de estudiosos y a mediados del siglo XVII había campos del saber que todavía no se habían visto afectados por los descubrimientos de América y las universidades tardaron mucho en incorporar los nuevos conocimientos.

Sin embargo América sembró la duda que hizo posible el avance de la ciencia. Al descubrir América, Europa se había descubierto a sí misma.

http://www.portalquimera.net/historia-edad-moderna/el-encuentro-de-dos-mundos/

Mesoamérica 4.- El encuentro de dos culturas
https://www.youtube.com/watch?v=Ksj2MpoZkHo



Él es un sueño - SHANDI SINNAMON (Flashdance)

Él no significa nada para mí,
solo es una cara bonita para ver
se apodera de la ciudad, golpeandola. cariño.
Yo nunca le dejaria acercarse a mi.

Oh, es el tipo de persona que se cree inteligente
es un tipo que siempre mira de lado...
El esta hecho así , es un conquistador.
Yo nunca le dejaria tocar mi corazón.

Ahí está ahora!
me preguntas si me importa...
se está acercando!!
juraria que es el tipo más duro que he visto..
no puedo creer que me esté mirando
Él es un sueño..

El no tiene intención de captar mi atención,
asi que con suerte se acabará marchando...
porque él aún no conoce a una chica como yo.
¿ Estás bromeando??
Bien, solo digo que preferiria morir...

Ahí esta ahora!
me preguntas si me importa,
se está acercando!!
juraria que es el tipo más duro que he conocido
no puedo creer que me está mirando...

És... un... un..
EL es un sueño...
Él es..un sueño...esta noche...
el solo es un sueño.. lo se..
El es un sueño...


Los faraones negros

Los faraones negros fueron una serie de reyes nubios que gobernaron Egipto durante unos 75 años, formando la dinastía XXV o kushita.
Procedían del reino nubio de Kush, una civilización africana que había florecido durante 2.500 años, remontándose a la primera dinastía egipcia.
La saga de los nubios demuestra que esta civilización, nacida en las profundidades de África, no solo fue próspera, sino que ejerció un importante dominio en la antigüedad y estableció alianzas matrimoniales con Egipto.
 Por ejemplo, algunos afirman que la abuela del faraón Tutankamon era de ascendencia nubia. Sin embargo, la historia de los faraones negros era un capítulo de la historia casi desconocido hasta que en las últimas cuatro décadas los arqueólogos lo sacaron a la luz.

Los egipcios dependían de las minas de oro nubias para mantener y extender su poderío, de modo que les inquietaba tener un vecino tan poderoso al sur. Los faraones de la XVIII dinastía enviaron ejércitos a conquistar el territorio y construyeron guarniciones a lo largo del Nilo. La élite sometida comenzó así a abrazar la cultura y costumbres de Egipto, venerando a sus dioses, y entre ellos especialmente a Amón. Además adoptaron su lengua y sus formas de enterramiento.

Más adelante, cuando en el siglo VIII a. C. Egipto estaba desgarrado por la pugna entre diversas facciones, se estaba perdiendo el culto a Amón. Los sacerdotes de Karnak, preocupados, buscaron a alguien capaz de devolver al país a su anterior estado de poder y santidad. Lo encontraron en el sur, en un pueblo que, aun sin haber puesto el pie en Egipto, había conservado sus tradiciones espirituales.

Cuando Piya (o Pianji) invadió Egipto en el 730 a. C.,  llevaba dos décadas gobernando su reino de Nubia, coincidente en su mayor parte con el actual Sudán. Sus soldados desembarcaron en Tebas. El rey les había ordenado purificarse antes del combate bañándose en el Nilo, vistiendo fino lino y rociando sus cuerpos con agua del templo de Karnak, lugar sagrado del dios Amón, al que el nubio identificaba con su propia divinidad personal. Piya hizo sacrificios al dios, y así, santificada la empresa, comenzó la guerra.

Al cabo de un año todos los líderes egipcios habían capitulado. El vencedor cargó su botín de guerra y navegó con su ejército hacia su hogar en Nubia, para no regresar nunca a Egipto. Cuando murió en el año 715 a. C., sus súbditos cumplieron su última voluntad enterrándolo en una pirámide al estilo egipcio, junto a cuatro de sus caballos favoritos. Hacía más de 500 años que un faraón no recibía dicho enterramiento.

No nos ha llegado ninguna imagen de Piya. En un relieve del templo en la capital nubia de Napata solo se conservan sus piernas, por lo que lo único que podemos conocer de él es el color de su piel. Él fue el primero de los llamados faraones negrosque reunificaron el país y lo llenaron de monumentos.

Bajo el gobierno nubio, Egipto recuperó su esencia. Cuando murió Piya en el 715 a. C., su hermano Shabaka consolidó la XXV dinastía al establecer su residencia en Menfis. En lugar de ejecutar a sus enemigos, Shabaka los ponía a trabajar en la construcción de diques que protegieran a las poblaciones de las crecidas del Nilo. Además enriqueció Tebas y el templo de Luxor con sus construcciones.

En oriente los asirios, con su rey Senaquerib al frente, marcharon contra los territorios de Judá en el 701 a. C.. Tras duro combate con el ejército nubio en Eltekeh, los asirios obtuvieron la victoria, pero un joven príncipe nubio, hijo del faraón Piya, logró sobrevivir.

Cuando el enemigo se presentó ante las puertas de Jerusalén, de pronto el ejército asirio se retiró,  probablemente porque el príncipe nubio marchaba al frente de sus tropas contra él. Sea como fuere, Senaquerib levantó el sitio y regresó a su reino, donde fue asesinado 18 años después, al parecer a manos de sus propios hijos.


Los asirios se referían al príncipe superviviente en Eltekeh como “el maldito por todos los grandes dioses”. Su nombre era Taharqa, y su influencia en Egipto fue tan grande que sus enemigos no consiguieron borrarla. Erigió monumentos por todo el país, con bustos, estatuas y cartuchos que llevaban su nombre, muchos de los cuales se encuentran hoy en diversos museos por todo el mundo. Se le representa como suplicante, o en presencia de Amón, o bien como esfinge, en pose de guerrero. La mayor parte de las estatuas fueron mutiladas por sus rivales para impedir su regreso de entre los muertos. La nariz aparece frecuentemente arrancada; también aparece destrozada la corona uraeus en su frente, para rechazar su pretensión de ser Señor de las Dos Tierras.

Su padre, Piya, y su tío Shakaba fueron pálidas figuras comparadas con la de este general de 31 años que recibía la corona en Menfis en 690 a. C. para regir los destinos de Egipto y Nubia durante los siguientes 26. Fue un próspero reinado: el país estaba en paz, y durante el sexto año las aguas del Nilo garantizaron una espectacular cosecha de grano sin llegar a inundar las poblaciones. Según consta en cuatro estelas, las aguas incluso exterminaron ratas y serpientes. Parecía que Taharqa era realmente el elegido de Amón.

En el complejo del templo de Karnak hay una columna, parte de un conjunto de diez que formaban un kiosco gigantesco añadido por el faraón nubio al templo de Amón. También construyó capillas en torno a él y erigió estatuas de sí mismo y de su madre, Abar. La misma atención prestó a la ciudad nubia de Napata. Su montaña sagrada, Jebel Barkal, había cautivado a los faraones egipcios, que la consideraban el lugar de nacimiento de Amón. Buscando presentarse como heredero de los faraones del Imperio Nuevo, Taharqa erigió dos templos al pie de la montaña para honrar a las diosas consortes de Amón.

Llevaba 15 años gobernando cuando el éxito que siempre le había acompañado parece haberle convertido en un personaje soberbio y megalómano.

Los mercaderes de madera de la costa del Líbano habían estado suministrando al faraón material para sus construcciones. Cuando el rey asirio quiso acabar con esta arteria comercial, Taharqa envió tropas para apoyar una rebelión interna contra él. Las represalias desembocaron en un enfrentamiento en el que el ejército de Taharqa resultó vencedor. Los Estados rebeldes del Mediterráneo entraron en una alianza contra el asirio, y en 671 a. C. este se dirigió con sus tropas hacia el delta del Nilo. Durante dos semanas se libraron sangrientas batallas en las que los nubios fueron derrotados y hubieron de retroceder hasta Menfis. Herido cinco veces, Taharqa logró escapar y abandonó la ciudad. Esarhaddon, el rey de los asirios, dejaría escrito lo siguiente:

“Su reina, su harén, su heredero Ushankhuru y el resto de sus hijos e hijas, sus propiedades y sus bienes, sus caballos, su ganado, sus ovejas en incontables cantidades, todo lo llevé a Asiria. Arranqué de Egipto la raíz de Kush”.

Y para conmemorar la humillación del enemigo, Esarhaddon encargó una estela que mostraba al heredero nubio arrodillado ante él con una soga atada alrededor del cuello.

El rey asirio fallecía en 669 a. C. camino de Egipto nuevamente, tras enterarse de que los nubios habían logrado retomar Menfis. Con el nuevo rey, el enemigo asaltó otra vez la ciudad, esta vez con un ejército incrementado con las tropas rebeldes capturadas.Taharqa no tenía la menor posibilidad, de modo que huyó hacia el sur, a Napata, y nunca regresó a Egipto. Cómo pasó sus últimos años es un misterio, pero eligió ser enterrado en una pirámide, al igual que su padre antes que él. Sin embargo, en lugar del cementerio real en el que los faraones kushitas descansaban, eligió un emplazamiento en Nuri, en la orilla opuesta del Nilo.


Hoy las pirámides de Sudán, más numerosas que las de Egipto, constituyen un impresionante espectáculo en el desierto nubio. Los exploradores que llegaron al tramo central del río Nilo informaron del descubrimiento de elegantes templos y pirámides, ruinas de una antigua civilización llamada Kush.

George Reisner, egiptólogo de Harvard, cuyos hallazgos tuvieron lugar entre 1916 y 1919, ofreció las primeras evidencias arqueológicas de que los reyes nubios habían gobernado Egipto. Pero él, al igual que otros estudiosos, pensaba que los africanos de raza negra no podían haber construido los monumentos que estaba excavando.

Creía que los líderes nubios, incluso Piya, eran hombres de piel clara que habían gobernado a los primitivos africanos, y explicaba lo efímero de su grandeza como una probable consecuencia de que sus reyes concertaran matrimonios con “elementos negroides”.

http://themaskedlady.blogspot.mx/2013/03/los-faraones-negros.html?m=1

                                         El misterio de los faraones africanos

Después de que el amor se ha ido - Earth, Wind & Fire 

 


Por un tiempo, amar era todo lo que podíamos hacer
eramos jóvenes y, sabíamos
ante nuestros ojos que estábamos vivos.
En nuestro interior sabíamos que nuestro amor era verdadero
Por un tiempo, no prestamos atención al pasado
sabíamos que el amor duraría
cada noche, algo correcto
invitándonos a iniciar el día.

Algo pasó en el camino
lo que solía ser felicidad se volvió tristeza
Algo pasó en el camino
y el pasado era todo lo que teníamos

Y, oh, después de que el amor se ha ido
Cómo puedes pedirme que siga
y no dejarme estar cerca?
Oh, oh, oh, después de que el amor se ha ido
Lo que solía estar bien ahora esta mal
Se puede encontrar el amor perdido?

Por un tiempo, nos amabamos con todo
lo que pudieramos necesitar.
El amor fue tan fuerte por mucho tiempo
Nunca supe que eso no
estaba bien, oh, baby, no estaba bien.
Tratamos de encontrar lo que teníamos
hasta que la tristeza fue lo único que compartíamos
Estabamos asustados
a esto nos estaba llevando nuestra situación.

Algo pasó en el camino
el pasádo era lo único que teníamos
Algo pasó en el camino
lo que solía ser felicidad se volvió tristeza
Algo pasó en el camino
el pasádo era lo único que teníamos
Y, oh, después de que el amor se ha ido
Cómo puedes pedirme que siga
y no dejarme estar cerca?
Oh, oh, oh, después de que el amor se ha ido
Lo que solía estar bien ahora esta mal
Se puede encontrar el amor perdido?

LA ORACIÓN DE LAS ROSAS
(Federico García Lorca) 7 Mayo de 1918

¡Ave rosas, estrellas solemnes!
Rosas, rosas, joyas vivas de infinito;
bocas, senos y almas vagas perfumadas;
llantos, ¡besos!, granos, polen de la luna;
dulces lotos de las almas estancadas;
¡ave rosas, estrellas solemnes!

Amigas de poetas
y de mi corazón,
¡ave rosas, estrellas
de luminosa Sión!
Panidas, sí, Panidas;
el trágico Rubén
así llamó en sus versos
al lánguido Verlaine,
que era rosa sangrienta
y amarilla a la vez.
Dejad que así os llame,
Panidas, sí, Panidas,
esencias de un Edén,
de labios danzarines,
de senos de mujer.
Vosotras junto al mármol
la sangre sois de él,
pero si fueseis olores
del vergel
en que los faunos moran,
tenéis en vuestro ser
una esencia divina:

María de Nazaret,
que esconde en vuestros pechos
blancura de su miel;
flor única y divina,
flor de Dios y Luzbel.

Flor eterna. Conjuro al suspiro.
Flor grandiosa, divina, enervante,
flor de fauno y de virgen cristiana,
flor de Venus furiosa y tonante,
flor mariana celeste y sedante,
flor que es vida y azul fontana
del amor juvenil y arrogante
que en su cáliz sus ansias aclara.

¡Qué sería la vida sin rosas!
Una senda sin ritmo ni sangre,
un abismo sin noche ni día.
Ellas prestan al alma sus alas,
que sin ellas el alma moría,
sin estrellas, sin fe, sin las claras
ilusiones que el alma quería.

Ellas son refugio de muchos corazones
ellas son estrellas que sienten el amor,
ellas son silencios que lentos escaparon
del eterno poeta nocturno y soñador,
y con aire y con cielo y con luz se formaron,
por eso todas ellas al nacer imitaron
el color y la forma de nuestro corazón.
Ellas son las mujeres entre todas las flores,
tibios sancta sanctorum de la eterna poesía,
neáporis grandiosas de todo pensamiento,
copones de perfume que azul se bebe el viento,
cromáticos enjambres, perlas del sentimiento,
adornos de las liras, poetas sin acento.
Amantes olorosas de dulces ruiseñores.

Madres de todo lo bello,
sois eternas, magníficas, tristes
como tardes calladas de octubre,
que al morir, melancólicas, vagas,
una noche de otoño las cubre,
porque al ser como sois la poesía
estáis llenas de otoño, de tardes,
de pesares, de melancolía,
de tristezas, de amores fatales,
de crepúsculo gris de agonía,
que sois tristes, al ser la poesía
que es un agua de vuestros rosales.
Santas rosas divinas y varias,
esperanzas, anhelos, pasión,
deposito en vosotras, amigas;
dadme un cáliz vacío, ya muerto,
que en su fondo, mustiado y desierto,
volcaré mi fatal corazón.
¡Ave rosas, estrellas solemnes!
Llenas rosas de gracia y amor,
todo el cielo y la tierra son vuestros
y benditos serán los maestros
que proclamen la voz de tu flor.
Y bendito será el bello fruto
de tu bello evangelio solemne,
y bendito tu aroma perenne,
y bendito tu pálido albor.
Solitarias, divinas y graves,
sollozad, pues sois flores de amor,
sollozad por los niños que os cortan,
sollozad por ser alma y ser flor,
sollozad por los malos poetas
que no os pueden cantar con dolor,
sollozad por la luna que os ama,
sollozad por tanto corazón
como en sombra os escucha callado,
y también sollozad por mi amor.

¡Ay!, incensarios carnales del alma,
chopinescas romanzas de olor,
sollozad por mis besos ocultos
que mi boca a vosotras os dio.
Sollozad por la niebla de tumba
donde sangra mi gran corazón,
y en mi hora de estrella apagada,
que mis ojos se cierren al sol,
sed mi blanco y severo sudario,
chopinescas romanzas de olor.
Ocultadme en un valle tranquilo,
y esperando mi resurrección,
id sorbiendo con vuestras raíces
la amargura de mi corazón.

Rosas, rosas divinas y bellas,
sollozad, pues sois flores de amor.


Oboe de amor

El oboe de amor (en italiano: oboe d'amore, ‘oboe de amor’)? es un instrumento de viento madera dedoble lengüeta y tubo cónico.

Es un miembro de la familia del oboe, muy parecido a éste. Es ligeramente más largo que el oboe, tiene un tono menos firme, pero más tranquilo y sereno, y es considerado como el miembro mezzo-soprano o alto de la familia.

Es un instrumento transpositor y suena una tercera menordescendente a su notación musical, es decir, en la. La campana tiene forma de bulbo y el instrumento emplea un bocal, parecido al del corno inglés, pero es más pequeño.

El oboe de amor fue inventado en el siglo XVIII y fue empleado por primera vez por Christoph Graupner en Wie wunderbar ist Gottes Güt.

Johann Sebastian Bach escribió varias piezas — un concierto, algunas de sus cantatas (incluida la BWV 147), y el movimiento titulado "In Spiritum Sanctum" de su Misa en si menor— para el instrumento. Georg Philipp Telemann también ocasionalmente empleaba el oboe de amor.

Tras ganar popularidad a finales del siglo XVIII, el oboe de amor cayó en desuso durante aproximadamente un siglo hasta que compositores como Richard Strauss (por ejemplo en la Sinfonía doméstica donde el instrumento representa un niño), Claude Debussy (por ejemplo en "Gigues", perteneciente a Images para orquesta , donde el oboe de amor tiene un largo pasaje de solo), Maurice Ravel, Frederick Delius, y otros empezaron a usarlo de nuevo al final del siglo XIX.

Puede escucharse en obras de Tōru Takemitsu "Vers, L'Arc-en-Ciel, Palma", pero su uso más famoso en obras modernas es, quizás, en el Bolero de Maurice Ravel donde el oboe de amor sigue al requinto para volver al tema principal.

Hay muy pocos intérpretes del oboe de amor conocidos que se dediquen exclusivamente a este instrumento. Quizás el más conocido sea Jennifer Paull, nacida en Gran Bretaña, donde estudió oboe enLondres pero se decantó por el oboe de amor y ha grabado numerosos CD.

Hoy en día hay muy pocos fabricantes de oboe de amor y se emplea en pocas piezas. Este hecho, unido al alto coste que ronda los 6.000 € hace que los oboístas lo alquilen cuando la pieza lo requiere.

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Yo-Yo Ma

Yo-Yo Ma (en chino tradicional: 馬友友; en chino simplificado: 马友友; enpinyin: Mǎ Yǒuyǒu) (París, 7 de octubre de 1955) es un violonchelista franco-estadounidense.

De padres de origen chino, a los 4 años de edad estudió violín y viola antes de aprender violonchelo. Comenzó a sobresalir en el mundo de la música desde una edad muy temprana. Ha ganado numerosos premios y distinciones (entre ellos varios Grammy), ha grabado numerosos discos y ha actuado en los teatros y óperas más grandes del planeta. Es considerado uno de los mejores violonchelistas del mundo.

Niñez y carrera
Nace en París en 1955 y comenzó a tocar en público con solamente cinco años. En 1962 su familia se trasladó a Nueva York, donde vivió la mayor parte de sus años de formación. A los ocho años aparece en la televisión estadounidense en un concierto dirigido por Leonard Bernstein. A los quince años se graduó de la escuela secundaria y ya actuó como solista con la Orquesta Radcliffe de Harvard.
Yo-Yo Ma estudió en la Juilliard School of Music con Leonard Rose, antes de entrar a la universidad Harvard.
Obtuvo un gran reconocimiento y popularidad y estuvo de gira con muchas de las principales orquestas del mundo. Sus grabaciones de las Suites para violonchelo solo de Johann Sebastian Bach han sido especialmente aclamadas. También ha tocado música de cámara en numerosas ocasiones, acompañado por el pianista Emanuel Ax, con quien mantiene una buena amistad desde que se conocieron en Juilliard.
Se licenció en Harvard en 1976, universidad que le hizo merecedor de un doctorado honorífico en 1991.

Carrera reciente
El 7 de julio de 1994, estrenó el Concierto para violonchelo y orquesta de John Williams, bajo su dirección y acompañado de la Orquesta Sinfónica de Boston. El concierto fue escrito especialmente para él, como sugirió Seiji Ozawa.
En 1997 Yo-Yo Ma tocó el concierto para cello de Edward Elgar con la Orquesta Sinfónica de Chicago bajo la dirección deDaniel Barenboim.
Yo-Yo Ma trabaja actualmente en el Proyecto Ruta de la Seda, una iniciativa del propio Ma que comenzó en 1998 y cuyo principal objetivo es vincular las artes de Occidente y Oriente reuniendo artistas y público de todo el mundo, y con el que ha brindado la posibilidad de desarrollo y estudio a todas las clases sociales en el marco de las ideas y tradiciones de las diferentes culturas que abarcaba la Ruta de la Seda.
Ha ganado numerosos premios y galardones (entre ellos numerosos Grammy) y ha grabado más de 50 discos, actualmente actúa en los teatros y óperas más importantes del mundo. El 20 de enero de 2009 participó en la inauguración presidencial de Barack Obama, interpretando junto a los músicos Itzhak Perlman, Gabriela Montero y Anthony McGill la obra Air and Simple Gifts, una composición del músico John Williams.

Estilo
Yo-Yo Ma tiene un repertorio más ecléctico que el típico de los intérpretes de música clásica. Además de las numerosas grabaciones de la norma del repertorio clásico, también registró piezas barrocas; bluegrass estadounidense; melodías tradicionales chinas; obras de Astor Piazzolla (compositor contemporáneo), así como obras de Philip Glass (minimalismomoderno). También ha trabajado en varias bandas sonoras de películas, como Tigre y Dragón (Wo hu cang long) o Memorias de una geisha.

Instrumentos
Su primer instrumento fue el fabricado por Montagnana (manufacturado en Venecia en 1733). Yo-Yo Ma perdió este chelo de más de doscientos setenta años (que él apodaba Petunia) olvidado en un taxi, una noche en Nueva York, aunque más tarde lo recuperó, intacto.
Otro de los chelos que utiliza Yo-Yo Ma es un Stradivarius 1712, que pertenecía a Karl Davydov y luego a Jacqueline du Pré.
También posee un violonchelo hecho de fibra de carbono, de la compañía de Luis y Clark (Boston).

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