La
obertura de la suite Las naciones antiguas y modernas de G.P. Telemann
constituye un verdadero hito del Barroco por su poderosa función icónica, por
el modo en que ensambla reflejos populares y aspiraciones cultas en el mismo
marco épico, y por la resolución con la que el compositor destila su
característico sentido del humor sin dejar de ser solemne.
Canciones con historia: Livin’ On A Prayer - Bon Jovi
La hemos escuchado muchas veces en toda clase de situaciones y nunca parece pasar de moda. Un vídeo viral grabado entre el público de un partido de baloncesto y el Príncipe Guillermo tienen la culpa de que esté, de nuevo, en las listas de ventas. Sin embargo, cuando cantamos a grito pelado el estribillo, no solemos pararnos en el significado de Livin’ On A Prayer de Bon Jovi.
Historia y curiosidades
La canción fue compuesta entre Jon Bon Jovi, Richie Sambora y el productor Desmond Child (culpable de hits como “I Was Made For Loving You Baby” de Kiss y de un buen puñado más de otros artistas de los 80). De la letra se encargó Jon y cuenta que la escribió durante la etapa de Reagan como presidente de Estados Unidos (1981-1989). Fue una década de crisis económica y social para el país, en la que había huelgas de trabajadores día sí y día también y en la que la Guerra Fría daba sus últimos coletazos. La inflación y el paro eran altos y la clase obrera vivía años difíciles y tensos.
Teniendo este contexto en cuenta, sale a la venta el 31 de octubre de 1986 “Livin’ On A Prayer” como segundo single de Slippery When Wet, disco publicado en agosto de ese mismo año. “You Give Love a Bad Name” fue el primer single, allá por el mes de julio.
Al principio, “Livin’ On A Prayer” iba a ser una de las canciones descartadas para el disco porque la demo inicial no convencía a Jon Bon Jovi, pero el guitarrista Richie Sambora insistió en que era buena y ambos decidieron hacerle algunos cambios en la línea de bajo, batería y añadieron el famoso talk-box a la guitarra. Acabó convirtiéndose en el tema más famoso de Bon Jovi, el que les dio su primer número 1 en las listas de rock comercial de Billboard y en una de las
Érase una vez…
“Livin’ On A Prayer” comienza como un cuento, como una historia que sucedió ‘no hace mucho tiempo’, pero con un sentido bastante realista. Los protagonistas son Tommy y Gina, una pareja que está teniendo algunas dificultades. Al parecer, Tommy se ha quedado sin trabajo y el salario de Gina como camarera no es suficiente como para que ambos vivan sin preocupaciones. Considerando la época en la que fue escrita, la tierra natal de Bon Jovi (Nueva Jersey) y haciendo algunas pesquisas sobre la historia local, encontramos que en 1977 hubo en Nueva Jersey una gran huelga de trabajadores de puerto y dársenas. Los sindicatos de la ILA (International Longshoremen’s Association) se negaron a descargar las mercancías que llegaban al puerto y, según The Washington Post, supuso pérdidas de hasta 1.300 millones de dólares (960 millones de euros). Posiblemente estos hechos sirvieran de inspiración a Jon Bon Jovi, que acabó escribiendo un auténtico himno con varias interpretaciones:
– Sentido patriótico. Si has visto alguna película de Hollywood, entonces seguro que sabes lo que es el orgullo estadounidense. No importa que el país esté mal, al final siempre prevalece ese sentimiento de pertenencia a una ‘gran nación’. Y justo ésa es una de las maneras en las que podemos interpretar esta canción. Bon Jovi nos está diciendo que si luchamos todos juntos, lo conseguiremos, especialmente cuando no tenemos nada que perder: We’ve got to hold on, ready or not, you live for the fight when it’s all that you’ve got. Influye mucho que en Estados Unidos hayan tomado “Livin’ On A Prayer” como símbolo nacional, al igual que hicieron con Bruce Springsteen y su “Born In The USA”. Que nadie olvide que Estados Unidos ha sido siempre conocido como la ‘tierra de las oportunidades’, del american dream. Y si ya culminamos el canto con una oración (prayer), no hay nada que pueda ser más patriótico.
– Llamada a la rebeldía. Si no sólo nos centramos en el sentido patriótico que acabamos de comentar, este tema puede ser considerado casi como un himno de batalla, un ‘a luchar’. Tiene una historia y una capacidad para empatizar con el público muy potente (una pareja joven fastidiada a nivel financiero, sin futuro claro), que culmina con un estribillo que grita esperanza por todos lados (we’re half way there / [...] we’ll make it, I swear)
– Todo por amor. Y claro, al tratarse de una historia de pareja, no podía faltar el sentido romántico. “Da igual si lo conseguimos o no, nos tenemos el uno al otro y eso ya es suficiente”, canta Jon y sentencia con un “Por amor, haremos lo que sea” (For love, we’ll give it a shot!).
Como vemos, tiene mucho sentido que sea una canción que nunca pasa de moda. Tiene una temática y unas lecturas que serán siempre actuales (amor, problemas sociales…) y, lo mejor, insufla optimismo. Todos tenemos siempre una ‘oración’ particular, un objetivo por el que ‘vivimos’. Y quizá sea esa la clave del éxito de “Livin’ On A Prayer”, haber encontrado un mensaje universal e intergeneracional.
No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.
Canciones con historia:Rock argentino: Muchacha ojos de papel - Almendra
Lloran los ojos de papel
• Cristina Bustamante, la musa del himno de Spinetta, habló poco después de la muerte del músico
«Hablé por teléfono con Luis en octubre, y me contó que estaba muy enfermo. Yo antes le había mandado un mail y él, en su estilo críptico de toda la vida, me lo contestó y me pareció que algo andaba mal. Lo llamé y me confirmó que estaba muy enfermo, pero me dijo algo que me conmovió: Estoy preparado para esto, vengo preparándome toda la vida para este momento, y yo ya dije todo lo que tenía que decir».
Conmovida hasta el llanto, Cristina Bustamante habló con este diario de quien fue
-según relata- «el primero de mi vida en muchísimas cosas». Cristina, (Cris), fue la novia de la adolescencia de Luis Alberto Spinetta, la que inspiró «Muchacha ojos de papel», ese himno que cantan chicos cuyos padres aún no habían nacido cuando estos dos jóvenes de 17 años se unieron.
«Tengo un dolor enorme, estoy rota por dentro. Luis fue el gran amor de mi vida; hace algunos años, de visita en Buenos Aires, una amiga me dijo Andate tranquila que acá te cuidamos la adolescencia. Con la muerte de Luis, se muere toda una etapa de mi vida...».
Cristina partió de la Argentina en 1978; vivió siete años en Venezuela, otros veinte en Boston y desde entonces está en Los Ángeles; es profesora de español en una exclusivísima secundaria de Santa Monica a la que concurren hijos de celebridades de Hollywood. La «Muchacha ojos de papel» es una bella abuela de dos nietos que le dio su hija Celeste.
Alguna vez, ya separada de su primer marido y hace una vida, este periodista la chicaneó: «¿Estás segura de que sos vos la muchacha de la canción del Flaco?» Ella, filosa, respondió: «Qué te pasa, querido: yo incluso ayudé a darle forma a la versión definitiva de la letra».
Ayer, conmovida por la muerte de quien para millones de amantes de su arte fue el más grande músico-poeta argentino de todos los tiempos, y para ella su primer amor, modifica la versión: «En realidad yo hice un solo cambio; en el original Luis había puesto senos de miel, y yo le dije que eso parecía un catálogo de corpiños... Estuvimos de acuerdo en que pechos quedaba mejor».
Reprimiendo en vano el llanto, agrega: «Yo nunca me di crédito por Muchacha... fue todo de Luis; el arte fluía a través de él». El periodista trata de convencerla de que muchas veces la musa es tan importante como el poeta. En vano. «La única letra que escribí para Almendra fue un tema, Chocolate, pero creo que nunca se grabó».
Almendra -Spinetta, Edelmiro Molinari, Rodolfo García, Emilio del Guercio- estrenaron el tema más cantado y recordado de la historia del rock argentino un viernes a la noche en el teatro Coliseo, en 1969. Era el tiempo en que el rock en castellano trataba de abrirse paso y el influjo del «flower power» californiano intentaba hacer pie en Buenos Aires.
La poesía de esa canción aparentemente simple (cuatro voces, una guitarra acústica, casi un «unplugged» como se lo llamaría décadas más tarde), pero complejísima en las armonías vocales de los cuatro integrantes del grupo paralizó a los 1.500 privilegiados que asistieron a ese pequeño milagro. Desde ese momento, la historia de la música local cambió para siempre.
Antes de esa noche Cris recuerda que Luis y ella se abrazaban en la cocina de la casa de sus padres (la portería del edificio donde vivía Del Guercio) para escuchar «la media hora de los Beatles de Modart en la noche», uno de los programas más populares de la época. Los dos cursaban el quinto año de secundario.
«Escuchábamos a los Beatles y dibujábamos; los tres dibujábamos bien: Luis, Emilio y yo. Y como yo sabía inglés y Luis no tanto, le traducía los temas de los Beatles; para él era una especie de heroína del inglés».
El padre de Cris, «con su ética de clase trabajadora, de encargado de edificio, no estaba para nada contento de que su nena saliera con un pibe de pelo largo. Pero después lo amó...».
¿Cómo era el «Flaco» en su relación con ella? «Luis era miel pura, y no sólo conmigo. Hace unos tres años, creo que en 2008, estaba en Buenos Aires tomando un café con él y lo llamó Mercedes, su pareja actual. Lo escuché hablar por teléfono con ella y me estremeció: abría la boca y de ella sólo salía poesía».
En esa charla telefónica en la que Cris se enteró de la grave enfermedad de Spinetta, ella le recomendó hacer meditación: un músico de jazz, maestro de su actual esposo (un músico estadounidense) también enfermó de cáncer y se volcó al misticismo oriental. El «Flaco» respondió con la frase que cuenta Cris: «Me preparé toda la vida para este momento». Ella está convencida de que «la filosofía fue la herramienta que le permitió irse tranquilo. Esa vez, que fue la última vez que charlé con él, lo escuché en absoluta paz consigo, tranquilo, fuerte para enfrentar lo que venía».
Cuando hace algún tiempo, y gracias a la red social, Cris y este periodista retomaron una amistad que había quedado trunca hace más de tres décadas, ella le confesó que la única razón que podría traerla de visita a Buenos Aires era verlo a Luis. «Ya no tengo familia, y me quedan pocos amigos ahí. Si voy es para verlo a Luis».
La historia de amor duró tres años; la letra de «Muchacha...» obviamente habla de la primera relación sexual del músico con su musa. Después cada uno siguió su camino, pero el vínculo que los unió (no sólo el musical) los mantuvo cerca pese a la distancia física que los separó.
Hacia el final de la charla, Cris estalla en llanto: «Luis no era una persona religiosa; ninguna de sus letras habla de Dios, pero desde chico estudió filosofía y estoy segura de que fue eso lo que lo preparó para la muerte. Y pese a ser agnóstico, estoy segura de que John y George van a estar esperándolo donde quiera que vaya su alma».
Antes de que el mundo existiera, todo estaba fundido en un océano caótico,
denominado Nun. Allí se encontraba Atum (el Sol)
diluido, que al tomar conciencia de sí mismo gritó, surgiendo se este grito Ra.
Ra crea el aire, Shu, y la humedad, Tefnut, (el principio
masculino y femenino que es el símbolo de la creación y la generación para los
egipcios), antepasados del resto de los dioses.
De esta pareja, nacen Nut “la bóveda celeste”, representada como
una mujer desnuda, con el cuerpo arqueado a modo de bóveda celeste, revestida
de estrellas, algunas veces se la representa también como una vaca; y Geb
“la Tierra”, representado como un hombre verde oscuro coronado, con una oca en
la cabeza.
Ra había prohibido la unión de Nut y Geb, pero ellos se casaron si su
consentimiento. Enojado, Ra los castigó condenándolos a no estar juntos jamás.
Para ello ordenó al padre de estos, Shu, que los separara.
De este modo, Geb, la tierra, permaneció separado de Nut, el cielo; y entre
ellos se extendía Shu, el aire. Así se representa a Geb tumbado, Nut arqueada
sobre él y Shu entre ambos; de este modo se creó el espacio necesario para la
aparición del mundo que conocemos, con todos los seres vivientes, incluida la
humanidad que nace de las lágrimas de Atum.
Además de este terrible castigo, Ra le prohibió a Nut tener descendencia de
Geb en ningún mes del año.
Pero el dios Thoth se compadeció de ellos y decidió ayudarlos.
Era sobradamente conocida su inteligencia, así que logró convencer a la Luna
para que jugara un juego con él. El premio sería la luz de la misma
Luna.
Thoth ganó tanta luz que la Luna tuvo que agregar cinco días más al
calendario oficial, los llamados días epagómenos, que en realidad no
pertenecían a ningún mes en concreto.
De este modo, en estos días, pudieron por fin nacer los cinco dioses:
Osíris, Rey del Más Allá; Isis, Trono de Egipto; su hijo
Horus, Rey de Egipto; Seth, El caos, el desierto; y Neftis, la
noche, la muerte.
Seth y Neftis no tuvieron hijos, pero ella concibió con Osiris a Anubis,
encargado de acompañar a los muertos al más allá.
Osiris, Isis, Seth y Neftis tenían numerosos templos y se celebraban sus
fiestas durante los cinco días epagómenos, al finalizar el año. Geb es
una de las deidades más antiguas. Príncipe de los Dioses, hereda el
trono de su padre Shu, luego legó la autoridad sobre la Tierra a Osiris,
después pasó a Horus y finalmente al faraón, denominado heredero de Geb.
Nut, “La Grande que parió a los dioses”, es la diosa del cielo, creadora del
universo y los astros. Sus extremidades simbolizaban los cuatro pilares sobre
los que se apoya el cielo. Nut, diariamente paría al Sol que viajando sobre su
cuerpo llegaba hasta su boca, desapareciendo en el interior (o en la Duat),
renaciendo al día siguiente.
Protectora de los muertos, que acudían a ella para obtener alimento y
protección, daba a los difuntos la facultad de renacer. Su morada era un
sicómoro (higuera) en Heliópolis y sus ramas eran refugio de las almas
cansadas.
Nut era el gran cielo cuya "risa" era el "trueno", y sus
"lágrimas" la lluvia; además era "la madre" de todos los
cuerpos celestes que se creía entrababan por su boca y salían por su útero. Su
cuerpo protegía como una bóveda la tierra y sus cuatro extremidades tocaban el
suelo en los cuatro puntos cardinales.
El sol viajaba a través del cuerpo de la diosa durante las horas nocturnas y
las estrellas durante el día. Se piensa que Nut también presentaba la Via
Láctea.
Nut también estaba asociada con el concepto de la resurrección, llegándose a
creer que los muertos se convertían en estrellas dentro de su cuerpo. Protegía
los muertos en su viaje al otro mundo y los alimentaba con comida y bebida
producido por el árbol "sicomore".
Normalmente se le muestra de perfíl, desnuda y arqueada por encima del dios de
la tierra, Geb, y en ocasiones, sostenida por Shu, dios del aire, con los
brazos y las piernas hacia abajo tocando los horizontes con manos y pies. Su
cuerpo está cubierto de estrellas y la piel es de color azul del cielo.
Se le representa en los techos de templos y tumbas y también en la parte
inferior de las tapas de los sarcófagos que contenía el muerto. La pintura
presentaba el cuerpo de la diosa Nut, ella lo llevaba al otro mundo, para que
luego podía nacer otra vez.
Nut no poseía templos ni cultos propios, no lo necesitaba, siempre era
presente, en la tierra, en el agua, en el cielo, de noche y de día.
* * *
Nota: La Diosa Nut era una
de los grandes Dioses de Egipto y una de las mas grandes e influyentes mujeres
que existía en el tiempo de los faraones. Entonces las mujeres tenían los
mismos derechos que los hombres, su gran sensualidad no se cuestionaba. No
había palabras que describían las partes del cuerpo humano que eran vetados. Se
vivía con naturalidad (casi primitiva) y sin complejos de la prohibición. Las
mujeres y los hombres tienen lo que hace falta para la procreación y estos
símbolos están presentes en todo lo que presenta la vida, la religión y la
escritura.
Regreso a casa con la luz de la mañana.
Mi madre dice: Cuando vas a vivir bien tu vida?
Oh, madre, querida, no somos las afortunadas.
Y las chicas, ellas quieren divertirse.
Oh, las chicas sólo quieren divertirse.
El teléfono suena en el medio de la noche.
Mi padre grita: Qué vas a hacer con tu vida?
Oh, papi, querido, sabes que aún eres el número uno.
Pero las chicas, ellas quieren divertirse.
Eso es todo lo que realmente quieren,
Algo de diversión.
Cuando la jornada laboral termina,
Oh, las chicas sólo quieren divertirse.
Algunos chicos toman una chica bonita
Y la esconden lejos del resto del mundo.
Yo quiero ser la que camina por el sol.
Oh, las chicas, ellas quieren divertirse.
Oh, las chicas sólo quieren...
Eso es todo lo que realmente quieren,
Algo de diversión.
Cuando la jornada laboral termina,
Oh, las chicas sólo quieren divertirse.
Quieren divertirse,
Quieren divertirse...