lunes, 1 de septiembre de 2014

Dietrich Buxtehude


Dietrich Buxtehude /ˈdiːtʁɪç buksdǝˈhuːðǝ/ (1637 - Lübeck, 9 de mayo de 1707) fue un compositor y organista germano-danés de música académica europea del barroco. Sus obras para órgano forman parte del repertorio habitual para este instrumento y frecuentemente se interpretan en recitales y misas. Fue uno de los organistas más célebres de la escuela alemana de órgano barroco, durante la mayor parte de su vida fue organista en la Iglesia de Santa María (Marienkirche) de Lübeck. Como compositor produjo una amplia variedad de piezas vocales e instrumentales, y su estilo influyó enormemente a muchos compositores, incluido Johann Sebastian Bach. Hoy en día es considerado el más destacado compositor germano de su tiempo, entre Heinrich Schütz y Bach.
·                    Otras obras para teclado
Asimismo Buxtehude compuso dos chaconas y un pasacalles que, junto a las seis chaconas para órgano de Pachelbel, representan una variación del estilo tradicional de chacona, y, además, la primera contribución seria del Norte de Alemania a la evolución de este género. Están entre las obras de Buxtehude más conocidas y han influido en numerosos compositores posteriores, en particular Bach y Brahms. Unas pocas canzonas para teclado son sus únicas piezas estrictamente contrapuntísticas y probablemente fueron compuestas con fines pedagógicos. De las tres piezas conocidas como fugas, sólo la primera, BuxWV 174, es una verdadera fuga; BuxWV 175 es más una canzona (dos secciones, ambas fugadas y sobre el mismo tema), mientras que BuxWV 176 es más un típico preludio, sólo que empieza con una fuga en lugar de con una sección improvisada.

Wikipedia

 


 

Esta composición era la favorita del personaje literario Sinclair de la novela Demian de Hermann Hesse.

''Cuando estaba deprimido, rogaba a Pistorius que me tocara el pasacalle del viejo Buxtehude. Entonces me sentaba en la iglesia oscura, al anochecer, absorto en aquella extraña y ferviente música que se perdía en sí misma y se escuchaba a sí misma, que me hacía bien y me disponía aún más a dar la razón a las voces del alma.''

"El pájaro rompe el cascarón. El huevo es el mundo. El que quiera nacer tiene que romper un mundo. El pájaro vuela hacia Dios...el Dios se llama Abraxas."

Demian – Hermann Hesse

domingo, 31 de agosto de 2014

Lamento de Ariadna – Fiedrich Nietzsche


Quizás la mejor poesía de Nietzsche no esté en sus poemas explícitos, sino en sus escritos filosóficos, empezando por Así habló Zaratrustra, tan profundo como bello. La dimensión poética se halla sin dificultad en toda la producción intelectual de este filósofo-artista, como Dionisios, aunque se conozca muy poco su obra propiamente poemática. Quizás por eso Nietzsche puede convertirse en ese dios de la embriaguez que habla de su amada Ariadna como si fuera él mismo.
La transmutación de su identidad es parte de ese baile de máscaras que tanto lo sedujo como posibilidad misma de la desnudez. Cierto que hay una filosofía no poética y una poesía no filosófica. A riesgo de confundirme irremediablemente, confieso que sólo cuando los poemas tienen esa modulación propia de la auto-reflexividad siento que la escritura acaricia lo real, aproximándose ya no sólo al abismo del ser, sino como decía Castoriadis, al ser como abismo. A pesar de un cierto tono declamatorio, lo que irrumpe aquí quizás no sea más que la gestualidad del dolor –dolor indesterrable del laberinto- y es ese dolor, más que la sabiduría, lo que nos acerca a ese núcleo insondable que llamamos Nietzsche.
A.B.

¿Quién me calienta, quién me ama todavía?
¡Dadme manos ardientes!
¡dadme un brasero para el corazón!
Tendida en la tierra, estremeciéndome,
como una medio muerta a quien se le calienta los pies,
agitada, ay, por fiebres desconocidas,
temblando ante glaciales flechas agudas de escalofrío,
cazada por ti, ¡pensamiento!
¡Innombrable! ¡Encubierto! ¡Aterrador!
¿Tú, cazador entre las nubes!
¡Fulminada a tierra por ti,
ojo sarcástico que me mira desde lo oscuro!
Así yazgo,
me doblo, me retuerzo, atormentada
por todos los martirios eternos,
herida,
por ti, el más cruel cazador,
tu desconocido, dios...

¡Hiere más hondo!
¡Hiere de nuevo!
¡Pica, repica en este corazón!
¿A que viene este martirio
con flechas de dientes romos?
¿Qué miras otra vez
sin cansarte del tormento humano
con malévolos ojos de rayos divinos?
¿No quieres matar,
sólo martirizar, martirizar?
¡Para qué martirizarme a mí,
malévolo dios desconocido?

¡Ah, ah!
¿Te acercas sinuoso
en semejante medianoche?...
¿Qué quieres?
¡Habla!
Me estrechas, me oprimes,
¡ah, ya demasiado cerca!
Me oyes respirar,
acechas mi corazón,
¡celoso!
-¿pero celoso de que?-
¡Fuera, fuera!
¿para qué la escala?
¿quieres subir
adentro, hasta el corazón,
subir hasta mis más
secretos pensamientos?
¡Impúdico! ¡Desconocido! ¡Ladrón!
¿Qué quieres sacar robando?
¿Qué quieres sacar escuchando?
¿Qué quieres sacar atormentando?
¡tú, atormentador!
¡tú, dios verdugo!
¿O como el perro debo
refregarme contra el suelo ante ti?
¿Sumisa, embelesada fuera de mí
menear la cola por amor?
¡Es inútil!
¡Punza otra vez,
aguijón el más cruel!
No soy tu perro, sólo tu presa,
¡cazador el más cruel!
tu más orgullosa prisionera,
bandido tras las nubes...
¡Habla al fin!
¡Tú, encubierto con el rayo! ¡Desconocido! ¡habla!
¿Qué quieres, salteador, de mi?... 
¿Cómo?
¿Un rescate?
¿Qué quieres de rescate?
Pide mucho, ¡lo aconseja mi orgullo!
Y habla poco, ¡lo aconseja mi orgullo!

¡Ah, ah!
¿a mí es a quien quieres? ¿a mí?
¿a mí entera?...
¡Ah, ah!
¿Y me martirizas? ¡Loco que eres un loco!
¿Requetemartirizas mi orgullo?
Dame amor, ¿quién me calienta todavía?
¿quién me ama todavía?
dame manos ardientes,
dame un brasero para el corazón,
dame, a la más solitaria,
a la que el hielo, ¡ay!, siete capas de hielo
enseñan a añorar enemigos,
da, sí, entrega,
enemigo el más cruel,
dame ¡a ti!..

¡Se acabó!
Entonces huyo él,
mi único compañero,
mi gran enemigo
¡mi dios verdugo!...
¡No!
¡vuelve!
¡Con todos tus martirios!
Todo el curso de mis lágrimas
discurre hacia ti,
y la última llama de mi corazón
para ti se enardece.
¡Oh, vuelve,
mi dios desconocido! ¡mi dolor!
¡mi última felicidad!...

Un rayo. Dionisyos aparece con esmeraldina belleza.

Dionysos:
Sé juiciosa, Ariadna...
Tienes oreja pequeñas, tienes mis orejas:
¡mete en ellas una palabra juiciosa!
¿No hay que odiarse primero, si se ha de amarse?...
Yo soy tu laberinto...




Canciones con historia: “Slave to Love” Bryan Ferry


Slave to Love” (O “Esclavo del amor”, un tanto libremente traducido) fue uno de sus temas más triunfales como solista. Publicado en la primavera de 1985, permaneció durante nueve semanas en los charts del Reino Unido, llegando a alcanzar la décima posición. Escrito por el propio Ferry y coproducido junto a Rhett Davies, se convirtió muy pronto en una canción de culto, “Versioneada” por otros artistas y utilizada en varias películas y series de televisión, aunque seguramente su más popular presencia en esos medios sea formando parte de la banda sonora de “Nueve Semanas y Media” (Nine ½ Weeks, Adrian Lyne, 1986), el conocido título “Softcore” protagonizado por Kim Basinger y Mickey Rourke, la pareja de amantes posmodernos, marchante de arte y “Broker” de “Wall St”, respectivamente. 

Espléndida muestra del “Pop” más sofisticado, compuesta en plena era del “Yuppismo” y el diseño, en ella la voz un tanto desvalida e implorante de Bryan Ferry, aliñada con unos suntuosos arreglos muy ochenteros (Es decir, “Jazzísticos” y en su punto de fusión, con punzantes saxos de videoclip lujoso o spot de perfume del caro), desgrana una historia de “Amour Fou” punteada por la percusión, que va in crescendo. La pasión amorosa, metafóricamente identificada con la más dulce de las esclavitudes, aparece como una prisión de la que no se puede escapar, y que “Vuelve débil al fuerte” y al rico “Lo convierte en pobre”, es decir, que actúa por encima de las diferencias personales y las barreras sociales, produciendo en todas sus víctimas los mismos y devastadores estragos, porque los protagonistas permanecen ajenos a todo mientras aman, aunque a su alrededor el mundo explote en mil pedazos y “El cielo se queme en un mar de llamas”. 

Balada de un exacerbado romanticismo urbano, más allá del correcto video oficial para el consumo televisivo resulta inseparable de las imágenes de Basinger y Rourke viviendo su amor a través de la ciudad, como en una vieja película sesentera de Claude Lelouch, y retozando en la intimidad con jueguecitos que hoy, casi 30 años después, nos parecen de una inocencia candorosa y de lo más light, aunque entonces fueran el “Summum” del erotismo e incluso los espíritus más mojigatos los calificasen de “Pornografía”. Un buen ejemplo, en todo caso, para explicar lo que fueron los años 80, musical, estética, y hasta moralmente. Y Brian Ferry estaba también allí, para levantar acta. 


http://cineultramundo.blogspot.com.ar/2014/02/recordando-slave-to-love-bryan-ferry.html


Yo prefiero el amor (semblanza de Pablo Neruda)

"Yo prefiero el amor. La política es una obsesión para otros. No es la mía...". Así contestó Pablo Neruda a L'Express, cuando le preguntaron sobre sus inquietudes más evidentes: la poesía y la política. Y no podía ser de otra manera, porque su obra arranca precisamente de ese profundo amor por todas las cosas. Es que el verdadero poeta es capaz de desentrañar los misterios del universo con su sola intuición y por ello, su capacidad de amar lo creado es tan enorme que sólo puede tener cabida en la poesía, que posee profundas raíces, pero, a la vez, poderosas alas.
Neruda amó hasta la obsesión la lluvia y los bosques; el mar, las gaviotas y los barcos. Amó también los frutos de la tierra y a su gente; amó la epopeya americana y el placer de los besos. Amó, sobre todo, a los hombres, a su pueblo, con ardiente paciencia y esperanza. Amó, más que nada, al amor: "Amor que puede ser eterno / y puede ser fugaz. / Amor que quiere libertarse / para volver a amar. / Amor divinizado que se acerca / Amor divinizado que se va".
Nacido en Parral, pequeña ciudad en el centro-sur de Chile, el 12 de julio de 1904, fue en Temuco, la pujante capital de la Araucanía, donde Neruda plasmó sus recuerdos de infancia. A los ocho años descubrió "un ansia profunda, de un sentimiento hasta entonces desconocido, especie de angustia y tristeza. Era un poema...". Y nunca más se separó de dicha ansia. En sus viajes por Europa, Asia, Oceanía y su América entrañable, la poesía siempre lo acompañó. Estuvo con él en consulados y embajadas, en ateneos y universidades, en su patria y en el exilio.
Su obra, variada y fecunda, va desde la pasión de Crepusculario (1923) y Veinte poemas de amor y una canción desesperada (1924), hasta la brillante sencillez de sus libros de odas, pasando por esos libros poderosos, de alto vuelo, épicos y telúricos, como Canto general (1950) y Las uvas y el viento (1954). Más de cincuenta libros y millares de traducciones a diversas lenguas.
Neruda, a diferencia de otros escritores de Chile, tuvo la fortuna de que su patria reconociera temprano sus virtudes y quilates literarios. Su primer galardón lo obtuvo en 1919, fue el tercer lugar en los Juegos Florales de Maule; luego, en 1920, el primer puesto en el Concurso Literario de la Fiesta de la Primavera de Temuco. En 1944, el Premio Municipal de Poesía de Santiago de Chile y en 1945, el Premio Nacional de Literatura (ese mismo año fue electo senador por las provincias nortinas de Tarapacá y Antofagasta). Además de diversas distinciones universitarias en Chile y en el extranjero. No obstante, hubo un premio que su fama —ya universal— reclamaba desde principios de la década del 60 y que, inexplicablemente, llegó once años después, cuando ya no lo esperaba. No fueron años fáciles...
Cada vez que se acercaba la fecha de entrega de los premios Nobel, debía esconderse para evitar a la prensa que deseaba acompañarlo en el momento en que conociera la noticia de su éxito o de una nueva postergación (en una ocasión, incluso, el propio embajador sueco en Chile fue a felicitarlo y a brindar con él, pero el elegido fue otro).
En 1971 estaba en París, al frente de la embajada chilena en la capital francesa, cuando recibió la noticia de su Premio Nobel, la Academia Sueca calificó su obra de "poesía, que con el efecto de una fuerza natural, hace revivir el destino y los sueños de un continente".
Pablo Neruda falleció en Santiago de Chile el 23 de septiembre de 1973, víctima de un implacable cáncer. Sus restos reposan hoy en Isla Negra, en su casa frente al mar (hoy convertida en hermoso museo), en compañía de Matilde Urrutia, su tercera esposa.

Hoy, nosotros, recordando su canción desesperada, digámosle a él: "De ti alzaron las alas los pájaros del canto / Todo te lo tragaste como la lejanía / Como el mar, como el tiempo / Todo en ti fue naufragio".


EL LAMENTO DE ORFEO -Poema mitológico.

Orfeo y Eurídice eran amantes. Una serpiente mordió en el bosque a Eurídice y la muchacha murió. Orfeo vagó desconsolado buscándola y no dudó en bajar a los Infiernos para recuperarla, a pesar de que sabía que quien entraba en los dominios de Hades, ya no podía salir de allí. Con los acentos de su lira conmovió a criaturas y almas de esos reinos, e incluso al mismísimo dios Hades, quien accedió a que Eurídice volviera con él. Pero hubo una condición: la muchacha caminaría tras Orfeo y él no podría mirarla hasta que no se hallasen en el mundo de los vivos. Muy cerca ya de la luz del sol, a Orfeo le traicionaron las dudas, las incertidumbres, los miedos, y quiso saber si Eurídice realmente lo seguía. Volvió la vista y contempló cómo Eurídice desaparecía como una sombra ante sus ojos.
¿Se trata, quizás, de la historia de amor más enternecedora de la mitología griega?

Lamento de Orfeo

Maldigo el momento en el que no tuve la convicción necesaria.
Maldigo el momento en el que me dominaron la debilidad y el miedo.
Maldigo el momento en el que me olvidé de seguir confiando en tu amor.
Maldigo el momento en el que tuve dudas.
Maldigo el momento en el que miré atrás.

Ese momento fugaz en el que te perdí…
No puedo ya volver por ti allá donde Tú estás.

Ahora, de ti nada me queda.
Sólo tengo mi lira,
que llora sin consuelo tu ausencia,
como lloro yo, Orfeo.


http://griegoantiguo.wordpress.com/2008/02/17/el-lamento-de-orfeo-poema-mitologico/

REQUIEM DE MIME

Zeus, Dánae y la lluvia de oro


La mitología griega nos ofrece amores exuberantes, y pocas veces ortodoxos. Tal es el caso de la historia de amor de 
Zeus, el que amontona las nubes, y la cautivaDánae; madre del héroe Perseo.

Dánae, cuyo nombre significa "sedienta" (Δανάη) era la hija más hermosa de Acrisio, señor de Argos. Su padre, atribulado por la falta de herederos varones, solicitó una entrevista con un oráculo para conocer el futuro de su estirpe. Allí se le informó que el hijo de Dánae lo asesinaría al alcanzar la madurez.

Acrisio, golpeado por la noticia de su futuro infortunio, pero más aún por la certeza de que moriría a manos de su nieto, resolvió encarcelar a Dánae para que jamás tenga contacto con hombre alguno. La encerró en lo alto de una torre inaccesible, donde era atendida por doncellas vírgenes y dos o tres eunucos. Los años fueron pasando en un lento olvido de la profecía. Dánae creció en cautiverio, ajena a las posibilidades del sexo. Incluso se dice que desconocía por completo el procedimiento por el cual una mujer queda embarazada.

Pero 
Zeus, el Señor del Olimpo, tenía otros planes.

Encantado por la belleza virginal de la joven, 
Zeus resolvió que debía poseerla. Descendió de los cielos en alas de la tormenta, y pronto supo que no podría acceder a la torre sin ser detectado. Una corte de doncellas vigilaban día y noche el paso a las habitaciones deDánae, que pasaba sus días en un perfecto desconocimiento de las intenciones lascivas del dios.

Cierto día, agotado por la espera, 
Zeus resolvió ingresar en el cuarto de Dánae como una ligera nube dorada. La joven dormía desnuda, con la piel blanquísima sobre un lecho inapelable. Podemos pensar que era hermosa.

Para no despertar sospechas, 
Zeus descendió sobre ella como una fina lluvia de oro. La amó de ese modo licuefacto, al igual que el viejo Urano sobre el vientre lúbrico de Gea, humedeciéndola suavemente como un rocío celestial que cae sin apresuramientos innecesarios.

Nueve meses después de aquel encuentro prodigioso, 
Dánae dio a luz a Perseo, el matador de la gorgona Medusa.

Turbado por el nacimiento del héroe, 
Acrisio arrojó a Dánae y a su hijo al mar, encerrados en un cofre de madera. Pero las aguas profundas, que responden a los deseos de Poseidón, calmaron su furia, y tanto la madre como su pequeño alcanzaron a salvo las costas de Serifos.

El muchacho se crió como un gran guerrero, tal como lo reclamaba su estirpe divina. Mató a 
Medusa y rescató a la enigmática Andrómeda. Acto seguido, el oráculo se confirmó en toda regla.

Perseo partió rápidamente hacia Larisa, donde se celebraban competencias atléticas.Acrisio estaba allí, y Perseo, accidentalmente -o fatalmente-, lo golpeó con su jabalina, cumpliendo de este modo la profecía del oráculo.

Poco se sabe sobre lo que sucedió entre 
Dánae y Zeus. El dios siempre fue inconstante en sus amoríos ilícitos, y sus amantes, casi siempre ilegítimas, solían encontrar un final indigno. En este sentido, Robert Graves, exégeta poético de los mitos griegos, señala una posibilidad menos divina para la gestación de Perseo, la cual habría sido mitificada para dar cierta legitimidad a su vinculación con Zeus.

Según Graves, aquella delgada lluvia de oro no sería otra cosa que el símbolo de un pago en monedas de oro por parte de Preto, rey de Tirinto y tío de Dánae, que semanalmente sobornaba a las doncellas que custodiaban la torre para saciar su lascivia en la virginidad de la muchacha, acaso demasiado aislada como para advertir algo ilícito en los abrazos innobles de su tío.

Zeus, por su parte, jamás inició litigio alguno por esta infamia; tal vez temiendo la ira implacable de la celosa Hera.


http://elespejogotico.blogspot.com.ar/2012/06/zeus-danae-y-la-lluvia-de-oro.html













The Bangles - Camina como un egipcio

Todas las antiguas pinturas en las tumbas,
hacen el baile de la arena, ¿no lo conoces?
Si se mueven demasiado rápido,
se caerán como un dominó.

Todos los hombres del bazar al lado del Nilo,
tiene su dinero metido en una apuesta.
Cocodrilos de oro,
chascan los dientes sobre tu cigarrillo,
Tipos (personas) extranjeros con cachimbas dicen: oh...

Camina como un egipcio.

Las camareras rubias se llevan sus bandejas,
giran y cruzan el suelo,
tienen la atención (the move),
se te cae la bebida,
entonces te traen más.

Todos los chicos de colegio, tan hartos de libros,
les gusta el punk y la banda de metal,
cuando suena el timbre,
caminan como un egipcio.
Todos los chicos en el mercado dicen: Oh...

Camina como un egipcio.

Desliza tus pies calle arriba, dobla la espalda,
tuerce tu brazo, luego lo echas para atrás.
La vida es dura, lo sé,
así que adopta la pose sobre un Cadillac.

Si quieres encontrar a todos los policías,
están pasando el rato en la tienda de donuts,
cantan y bailan,
hacen girar las porras, bajando la manzana (cruise down)

Todos los japoneses con sus yenes,
los chicos de fiesta llaman al Kremlin,
y los chinos lo saben,
caminan en línea como un egipcio,
todos los polis en la tienda de donuts dicen: Oh...

Camina como un egipcio,
camina como un egipcio.