Canciones con historia: Sweet Caroline - Neil Diamond
«Sweet Caroline» ('Dulce Carolina') es una canción compuesta e interpretada por el cantautor Neil Diamond, siendo ésta su mayor éxito de los muchos que ha tenido como compositor y cantante. Originalmente grabada en 1969, la canción llegó al número 4 en las listas del Billboard.
La canción ha sido versionada por artistas como David Archuleta, Andy Williams, Bobby Womack, Julio Iglesias, Waylon Jennings, Roy Orbison, Bert Kaempfert, Chet Atkins, Ray Conniff, The Mike Curb Congregation, The Drifters, Ray Anthony,Ferrante & Teicher, Bobby Goldsboro, London Philharmonic, Al Martino, Hugo Montenegro, Billy Vaughn, The Ventures,Lawrence Welk, Elvis Presley, U2, Frank Sinatra, Dave Matthews Band, Mark Salling y posteriormente grabada en otros discos por el mismo Neil Diamond, como en el legendario álbum Hot August Night, grabado en vivo en 1972 y del éxito que tuvo grabaron un segundo álbum en 1987: Hot August Night II.
También Diamond la interpretaría en otros conciertos grabados en vivo como: Gold en 1969, Love at the Greek en 1976, Live in America en 1994 y Stages, editado en 2003, en donde se incluyó hasta en tres versiones.
La canción se ha usado para animar bodas y en los partidos de béisbol de los Boston Red Sox en los Estados Unidos. Cuando se interpreta el coro principal de la canción en un partido, los aficionados repiten el «So good» en tres ocasiones, siendo ésto ya parte de una tradición.
Neil Diamond guardó durante muchos años un secreto relacionado con esta canción. Finalmente reveló que su inspiración para «Sweet Caroline» fue Caroline Kennedy, hija del fallecido John F. Kennedy.
Wikipedia
Tributo a la destacada poetisa argentina Alejandra Pizarnick en un nuevo aniversario de su muerte (el 25 de Septiembre de 1972)
EL DESPERTAR
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y se ha volado
y mi corazón está loco
porque aúlla a la muerte
y sonríe detrás del viento
a mis delirios
Qué haré con el miedo
Qué haré con el miedo
Ya no baila la luz en mi sonrisa
ni las estaciones queman palomas en mis ideas
Mis manos se han desnudado
y se han ido donde la muerte
enseña a vivir a los muertos
Señor
El aire me castiga el ser
Detrás del aire hay monstruos
que beben de mi sangre
Es el desastre
Es la hora del vacío no vacío
Es el instante de poner cerrojo a los labios
oír a los condenados gritar
contemplar a cada uno de mis nombres
ahorcados en la nada.
Señor
Tengo veinte años
También mis ojos tienen veinte años
y sin embargo no dicen nada
Señor
He consumado mi vida en un instante
La última inocencia estalló
Ahora es nunca o jamás
o simplemente fue
¿Còmo no me suicido frente a un espejo
y desaparezco para reaparecer en el mar
donde un gran barco me esperaría
con las luces encendidas?
¿Cómo no me extraigo las venas
y hago con ellas una escala
para huir al otro lado de la noche?
El principio ha dado a luz el final
Todo continuará igual
Las sonrisas gastadas
El interés interesado
Las preguntas de piedra en piedra
Las gesticulaciones que remedan amor
Todo continuará igual
Pero mis brazos insisten en abrazar al mundo
porque aún no les enseñaron
que ya es demasiado tarde
Señor
Arroja los féretros de mi sangre
Recuerdo mi niñez
cuando yo era una anciana
Las flores morían en mis manos
porque la danza salvaje de la alegría
les destruía el corazón
Recuerdo las negras mañanas de sol
cuando era niña
es decir ayer
es decir hace siglos
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
y ha devorado mis esperanzas
Señor
La jaula se ha vuelto pájaro
Qué haré con el miedo
Amo el rock and roll - Joan Jett & the Blackhearts
Lo ví bailando, por ahí cerca de la máquina de discos,
me dí cuenta que tendría unos diecisiete,
el ritmo golpeaba muy fuerte
y sonaba mi canción favorita,
y podría decir que no iba a pasar mucho tiempo,
para que estuviera conmigo, sí conmigo cantando
y podría decir que no iba a pasar mucho tiempo,
para que estuviera conmigo, sí conmigo cantando
amo el rock n' roll,
así que poné otra moneda en el reproductor,
amo el rock n' roll,
así que vamos y tómate un rato para bailar conmigo.
El me sonrió, así que me acerqué y le pregunté su nombre,
eso no importa, me dijo,
porque eso no cambia las cosas,
dije, puedo llevarte a tu casa para estar solos?
e inmediatamente nos estábamos yendo,
el estaba conmigo, sí conmigo...
e inmediatamente nos estábamos yendo,
el estaba conmigo, sí conmigo, cantando...
amo el rock n' roll,
así que poné otra moneda en el reproductor,
amo el rock n' roll,
así que vamos y tómate un rato para bailar conmigo.
Dije, puedo llevarte a tu casa para estar solos?
y nos estábamos yendo,
y cantando la misma vieja canción,
sí, conmigo cantando...
amo el rock n' roll,
así que poné otra moneda en el reproductor,
amo el rock n' roll,
así que vamos y tómate un rato para bailar conmigo.
“Dios divino que existe desde el principio, cuando sus dos ojos alumbraron las aguas y crearon la luz en la noche, así sus dos ojos divinos iluminaron lo que estaba en tinieblas”.
Sobek, representado como un cocodrilo, o bien como un hombre con la cabeza de dicho animal, era la divinidad que controlaba el agua y los pantanos, por lo que aparece relacionado con la idea de fertilidad. Los hombres sin hijos o las mujeres que deseaban concebir un varón llevaban a menudo amuletos con su imagen.
Según la leyenda, Sobek fue el primero en salir de las aguas pantanosas del caos para crear el mundo, y el río Nilo habría brotado de su sudor. Como creador, a veces aparece asociado a Ra, con el disco solar sobre la cabeza. Se le menciona por primera vez en los textos de las pirámides, en los que aparece como hijo de Neit, pero se continuó venerando hasta la época romana. Era a Sobek a quien los egipcios rezaban precisamente para que los protegiera contra el peligro que representaban estos temidos animales. Como dios poderoso, reinaba sobre el ejército del faraón, y cuando representa esta función se mostraba con el símbolo de la autoridad real, es decir, el ureus. También lleva el ankh, que alude a su capacidad para reparar el mal y curar enfermedades.
Pero precisamente por ser peligroso también tenía una faceta maligna, y en ese caso, convertido en una especie de demonio del Más Allá, se asocia a Seth, el dios que se escondió en su cuerpo tras matar a Osiris. El cocodrilo refleja así la dualidad de la naturaleza, y por eso sus templos contaban con dos santuarios, como el templo de Kom Ombo, construido durante la dinastía Ptolemaica.
Según Heródoto, el cocodrilo se consideraba sagrado por una parte del pueblo egipcio, mientras que otra parte lo trataba como enemigo. Los habitantes de la isla Elefantina se hallaba tan lejos de considerar sagrados a los cocodrilos que incluso comían su carne, pero esto era percibido por la mayoría de los egipcios como un acto sacrílego.
Había varias maneras de cazar un cocodrilo. Una de ellas era utilizar un cebo con lomo de cerdo en mitad del río mientras el cazador sostiene en la orilla un cerdo vivo y lo apelea. El cocodrilo oye sus gritos y va a por él. Cuando lo atrapa en sus fauces, los hombres que aguardan a la orilla lo arrastran y lo ciegan con barro. Una vez conseguido esto, pueden matarlo con facilidad.
Los egipcios que vivían cerca de Tebas y en torno al lago Moeris mostraban especial veneración por estos animales, admirados por su ferocidad y rapidez de movimientos. En cada uno de estos lugares las personas acomodadas tenían cocodrilos en estanques como un ornamento más en sus lujosos hogares, y había en los templos un cocodrilo al que los sacerdotes adiestraban. Adornaban sus orejas con pendientes y las patas delanteras con pulseras. Circulaban libremente, recibían cada día una ración de pan junto con una cierta cantidad de víctimas, y, tras haberle prestado las mayores atenciones posibles en vida, cuando moría lo embalsamaban y lo enterraban en lugar sagrado. Incluso se han encontrado huevos de cocodrilo momificados.
Los griegos dieron el nombre de Petesucos al famoso cocodrilo que vivía en Cocodrilópolis, junto al lago Moeris, una ciudad que anteriormente había sido llamada Per-Sobek, es decir, Casa de Sobek. Los petesucos pasaron a ser los cocodrilos sagrados que se suponían encarnación del dios Sobek, “el Señor de las aguas”. Las ofrendas que se hacían al dios eran tan ricas que incluían joyas. Estrabón visitó el templo en tiempos de Augusto, y nos dejó una descripción:
“Es alimentado con pan, carne y vino que los extranjeros siempre le llevan cuando van a verle… Encontramos al cocodrilo en la orilla del lago. Los sacerdotes se acercaron y mientras uno le abría las mandíbulas, otro le ponía el pastel y la carne y le echaba aguamiel.”
Heródoto cuenta que cuando alguien, bien fuera egipcio o extranjero, moría a causa de un cocodrilo, disfrutaba de un status especial y recibía el mejor de los enterramientos. Nadie que no fueran los sacerdotes, ni siquiera sus familiares más próximos, podían tocar su cuerpo ni enterrarlo.
Hace 3800 años gobernó en Egipto un faraón que adoptó el nombre de Sobekhotep, cuyo significado es “Sobek está satisfecho”. El nombre se hizo muy popular durante la XIII dinastía. También se inspiraba en el cocodrilo el de la reina Sobekneferu (la belleza de Sobek), que vivió durante la XIV dinastía.
El cocodrilo aún tiene consideración de animal sagrado con gran poder de fertilidad en ciertos lugares del África subsahariana. En Gambia hay varias docenas repartidos en dos estanques, uno cerca de la capital y otro en la aldea de Bakau.
No canto los primores
Que otros poetas cantan.
Ni cosas que eran viejas
En tiempo del rey Wamba:
Si el alba llora perlas,
Si la aurora es rosada,
Si murmura el arroyo.
Si el lago duerme y calla.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
¿Qué me importan los
cetros
De los grandes monarcas.
De los conquistadores
Las sangrientas espadas?
Me asusto cuando escucho
La trompa de la fama,
Y prefiero la oliva
Al laurel y las palmas.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Al modo que sus nidos
Que cuelgan de las ramas,
Las tiernas avecillas
Se mecen y balanzan:
Con movimiento blando
En apacible calma.
Así yo voy y vengo
Sobre mi dulce hamaca.
“ ¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Suspendida entre
puertas,
En medio de la sala,
¡Qué cama tan suave,
Tan fresca y regalada!
Cuando el sol con sus rayos
Ardientes nos abrasa,
¿De qué sirven las plumas
Ni las mullidas camas?
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Meciéndose en el aire
Sobre mi cuerpo pasa
La brisa del Oriente
Que me refresca el alma;
De aquí descubro el campo,
La bóveda azulada,
Y la ciudad inquieta,
Y el mar que fiero brama:
“¡Salud, salud dos voces
Al que inventó la hamaca!"
A nadie tengo envidia;
Como un sultán del Asia,
Reposo blandamente
Tendido aquí a mis anchas;
Es verdad que soy pobre,
Mas con poco me basta:
Mi mesa no es muy rica,
Pero es buena mi gana.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!"
Los primeros sin duda
Que inventaron la hamaca
Fueron los indios, gente
Dulce, benigna y mansa;
La hamaca agradecida
Consuela sus desgracias,
Los recibe en su seno,
Los duerme y los halaga.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!
Pobres los
descendientes
Del grande Huayna-Cápac,
Y de los opulentos
Monarcas del Anáhuac,
Hoy miserables gimen,
Todo, todo les falta,
Y ya sólo les queda
Su pereza y su hamaca.
"¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Hace muy bien el indio
Que en su choza de paja
De sus ávidos amos
Engaña la esperanza:
Para que éstos no cojan
El fruto de sus ansias,
En su hamaca tendido
Se ocupa en no hacer nada.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Mi hamaca es un
tesoro,
Es mi mejor alhaja;
A la ciudad, al campo,
Siempre ella me acompaña.
¡Oh prodigio de industria!
Cuando no encuentro casa.
La cuelgo de dos troncos,
Y allí está mi posada.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Sí, venga el ciudadano
Que dos mil pesos gasta,
En ricas colgaduras
Para vestir su cama:
Venga, venga y envidie
Mi magnífica hamaca,
Más cómoda y vistosa
Sin que me cueste nada.
“¡Salud, salud dos veces
Al que inventó la hamaca!”
Las copas elegantes
De las ceibas y palmas
Son las verdes cortinas
Que mi hamaca engalanan;
Pintados pajarillos
De rama en rama saltan,
Y en trinos acordados
Amor, amor me cantan.
“¡Salud, salud dos veces
A que inventó la hamaca!”
LA VIDA DE LOS DOCE CÉSARES (SUETONIO)
La Vida de los Doce Césares es una obra perteneciente a la historiografía del Alto Imperio encuadrada en la categoría de la biografía. La historiografía romana siempre fue menos rigurosa que la griega y su intención fue claramente más moralizante. No transmitían objetivamente los hechos, sino que los juzgaban y describían desde su propio punto de vista. Los historiadores no aluden a las fuentes en las que se basan, ni siquiera consultan la documentación oficial existente. Prevalece siempre el interés por destacar el valor moral de lo narrado y la calidad literaria de lo escrito.
El autor de esta obra es Gayo Suetonio Tranquilo, nació en el año 70 y murió, probablemente, en el año 126 d. C. Su vida y obra transcurrió durante los gobiernos imperiales de Trajano y Adriano. Perteneció al orden ecuestre y ejerció los trabajos burocráticos de director de los archivos imperiales y de la correspondencia del emperador. Entre sus amistades se encontró el mismo Adriano y Plinio el Joven, quien lo introdujo en el mundo aristocrático y la corte imperial. Al final de su vida cayó en desgracia ante el emperador Adriano por tener demasiada familiaridad con la mujer del emperador, Sabina.
Gayo Suetonio Tranquilo fue un historiador y biógrafo que vivió durante los reinados de los emperadores Trajano y Adriano. Ocupó el cargo de Flamen vulcanalis, cargo que le influenció a la hora de escribir, pensar y vivir, obligándole a estar más atento y prestar más atención a la moralidad de su época. Partió, socialmente, del círculo de Plinio el Joven y del emperador Adriano. Estos círculos de amistades ejercieron en él una gran influencia. Dejó de lado la mentalidad propia del orden ecuestre para abrazar en su fuero interno muchos de los principios de la clase aristocrática a la que pertenecían sus amistades. Gracias a esta influencia se mostró en muchas ocasiones en sus escritos a favor de una sana colaboración entre las distintas clases para alcanzar de esta manera una mayor perfección social. A través de sus amistades alcanzó el cargo de jefe de la correspondencia imperial con Trajano y director de los Archivos Imperiales bajo Adriano, permitiéndole el acceso a los fondos documentales necesarios para la redacción de su obra más conocida, Las Vidas de los Doce Césares, publicada entre los años 119 y 122 d.C.
Se trata de una narración de las vidas de los gobernantes romanos desde Julio César hasta Domiciano dedicada a su amigo prefecto del pretorio Cayo Septicio Claro. El título se caracteriza por contener una gran cantidad de datos sobre la vida privada y el gobierno de los emperadores romanos. Sin embargo si por algo destaca es por hacer verdadero hincapié en muchas ocasiones en los hechos más superficiales y escandalosos de la vida de los césares.
La estructura de las biografías siguen unas categorías prefijadas, en concreto y en orden: estirpe, familia, nacimiento, educación, toga virilis, comienzos de la carrera, empresas guerreras, vida privada, prodigios, muerte y testamento.
La obra tuvo una enorme influencia posterior, especialmente durante la Edad Media. En este período histórico será imitada y tomada como modelo en numerosas ocasiones, como por ejemplo en la biografía de Carlomagno escrita por Eginardo que toma por referencia y modelo la Vida de Augusto escrita por Suetonio.
También tuvo importancia y fue tomada como fuente por los propios romanos, en obras posteriores como la Historia Augusta, recopilación de las vidas imperiales desde Adriano.
En el humanismo fue utilizada por Petrarca, Poliziano o Erasmo, quién la leyó y editó, utilizándola para sus reflexiones sobre el buen gobernante. Vives llegó incluso a escribir una parte de la introducción, considerando incompleta la del original.
En España Francisco de Guevara señala que escribió su obra Una década de Césares a imitación de las obras de Suetonio y Plutarco y Guevara también utilizó la Vida de los Césares como modelo para su obra Annales del Emperador.
Ya en época contemporánea, en nuestros días, la obra de Suetonio ha ejercido un enorme peso sobre un gran número de novelas, de calidad desigual como Yo, Claudio de Robert Graves o películas de cine. La principal influencia en el mundo de la ficción ha sido la presentación y el retrato de los emperadores, en claro contraste con la incipiente moralidad cristiana, como es el caso de Ben-Hur o Quo Vadis?
El autor deja que las anécdotas relativas a la personalidad o al uso del poder arrojen luz sobre la psicología de los personajes más importantes de su tiempo. De esta manera y de forma subjetiva tales anécdotas pueden perjudicar la imagen de los emperadores que más le convenían, y al contrario, engrandecer la figura de los que considera más relevantes para contrastarlos con sus dirigentes contemporáneos, Trajano y Adriano, y así elevarlos por encima de los anteriores y ofrecerles un tratado sobre el bueno gobierno. No olvidemos que el primer lector al que iba dedicada cualquier obra en la Roma antigua era el emperador. Este estilo literario le hizo que fuera “Uno de los escritores más leídos de la época romana”
Protagonizó una democratización de la historia y las biografías entre el pueblo gracias a la amenidad y la simplicidad del escrito. Fue tal su importancia entre el pueblo y sus lectores que la obra pervivió durante siglos, llegando a considerarse un clásico no por su calidad literaria sino por su trascendencia entre el público.
“La razón del éxito de las biografías suetonianas radica en que ofrecen noticias de los emperadores que otros escritores omiten, en que prestan una atención muy especial a aspectos de la vida <<privada>> de los personajes y, lo que es todavía más importante, en que ofrecen buen número de noticias escandalosas, especialmente en lo que al mundo de los placeres se refiere”.
Y así se muestra a través de la Historia llegando a crearse entre 1470 y 1829 más de doscientas ediciones según cálculos de J. von Gruber Además, y para nuestra alegría “Constituye un acabado cuadro de las costumbres romanas en los años del Imperio” .
Traza un recorrido cronológico de la historia romana desde el final de la República. Nos proporciona gran número de información sobre la moralidad y la ideología imperante en la época. Como se demuestra en la inclusión de gran número de prácticas religiosas y prodigios que tienen relación con las vidas de los emperadores, y no solo eso, sino
“La inclinación de Suetonio a dar crédito y validez a la creencia de la influencia en la vida del hombre de señales de todo, religioso o puramente del mundo astrológico y onírico”.
También nos da una increíble información, tanto en calidad como en cantidad sobre la vida privada de los emperadores y familia imperial. Pero no solo nos ofrece información acerca de la vida privada de los emperadores, también ofrece información inédita sobre el origen de los emperadores que no aparece en ninguna de las otras fuentes, como ocurre en el caso de la dinastía flavia.
Sin embargo todas estas virtudes pueden convertirse en problemas a la hora de la investigación y la lectura del texto por diferentes motivos, como por ejemplo, y como hemos señalado, la subjetividad a la hora de escoger las anécdotas para narrar la vida del biografiado. El texto nos proporciona una imagen sesgada de los emperadores y su vida. Daña voluntariamente la imagen de unos y alaba la de otros, pero siempre distorsionando la Historia. Otro asunto que tendremos que tener siempre en mente a la hora de leer la obra es la finalidad de esta.
Sobre este tema se han escrito ríos de tinta, sin embargo coincidimos con diferentes autores que la finalidad primera de Suetonio era la de regalar al emperador, el primer lector de Roma, una obra dedicada al buen gobierno.
Como segunda finalidad u objetivo, ofrecer a este, el emperador, una lectura amena e incluso divertida como es la obra de la Vida de los Doce Césares. Por tanto hay que tener sumo cuidado a la hora de estudiar esta crónica y no valernos de ella ciegamente como fuente principal debido a su deformación de la historia y su subjetividad a la hora de seleccionar los materiales para su realización. Debemos contrastarla en todo momento con otras obras que describen los mismos momentos históricos, tanto contemporáneas al autor latino como contemporáneas al lector actual.
De todos modos su importancia es capital para el estudio del arco cronológico histórico que nos ofrece. Y dicha importancia radica, como ya hemos visto, en la democratización y popularidad del género historiográfico de la biografía, logrando la pervivencia de la categoría biográfica alejandrina. También nos ofrece información inédita y de gran caudal sobre la época tratada, tanto en política, como en sociedad, ideología o moral.
Y no por último su importancia también radica en servir de ejemplo y referencia para la creación de gran número de obras posteriores que utilizaron las vidas y su estructura para realizar las propias.
Y para acabar las obras de Suetonio supusieron la creación de un nuevo género historiográfico. El género historiográfico De viris illustribus, el cual surge en la historia literaria cristiana a finales del siglo IV. D.C. a partir de la obra del mismo título de S. Jerónimo. Inspirado en la obra del mismo título de Suetonio como el mismo S. Jerónimo menciona “Hortaris. Dexter, ut Tranquillum sequens ecclesiasticos scriptores in ordinem digeram et, quo dille in enumerandis gentilium litterarum viris iniustribus, ego in nostris hoc faciam”
También en la obra del autor romano “…podemos encontrar indicios muy claros de una filosofía de la historia”.
Sirviendo al investigador para esclarecer no solo la visión de la Historia grecolatina, sino el mismo concepto de Historia a través de los tiempos. Además, al ser una obra escrita a posteriori de los hechos que narra, nos ofrece información sobre el tipo de contenidos elegidos para la narración de las biografías y la Historia. Llegando a saber qué tipo de pesquisas manejaban y conservaban sobre la vida de los emperadores.
Por tanto, y como conclusión podemos afirmar que la importancia de la Vida de los Césares de Suetonio radica en ser una importantísima fuente histórica para el estudio de la etapa histórica abarcada desde el gobierno de Julio César hasta el asesinato de Domiciano. Nos ofrece información no solo de los hechos políticos, sino de la moralidad existente en la época, ideología, costumbres, etc. Gracias a ella podemos conocer el concepto de Historia del escritor, y por ende, de la época y el tratamiento de las fuentes e información para realizar las biografías y cualquier trabajo histórico. Y por último, la importancia de la obra en sí también es fundamental, tanto para la construcción del género historiográfico de viris illustribus como para la realización de distintas crónicas biográficas tanto medievales como humanistas. Además, la impresión que en la cultura popular ha dejado la obra es de gran importancia. Muchos de los estereotipos y prejuicios acerca del mundo romano provienen de la obra de Suetonio. Y para acabar, y no menos importante, la amenidad de la obra la hace perfecta para iniciarse en el mundo grecolatino del que nos hace cómplice Suetonio a lo largo de sus páginas.
Tributo a Shostakovich en el aniversario de su nacimiento (25/09/1906)
Cuarteto de Cuerda nº 8 en do menor, op. 110
El cuarteto de cuerdas N° 8 en do menor (op. 110) es una obra de música de cámara compuesta en 1960 por el compositor ruso Dmitri Shostakóvich. Se trata de una de sus obras más conocidas y tocadas, de la cual ciertos temas fueron reutilizados por el compositor en otras obras.
Contexto histórico
Desde 1959, Shostakovich sufría de poliomelitis, así que se dirigió a los alrededores de Dresde, oficialmente para escribir la música de la película Cinco días y cinco noches, extraoficialmente para recibir tratamientos. Impresionado por la vista de la ciudad devastada, dedicó el cuarteto (escrito en tres días del 12 al 14 de julio de 1960) a "las víctimas de la guerra y del fascismo", dentro de las cuales se contaba, según su hija Galina.
Se le atribuyen a Shostakovich las siguientes citas referentes a ese cuarteto :
« Me dije que después de mi muerte nadie compondría una obra en memoria mía. Así que decidí componer una yo mismo…»
« El tema principal de ese cuarteto son las notas D. Es. C. H., es decir mis iniciales, y cité algunas de mis obras. ¡Una pequeña antología! »
El cuarteto N° 8 fue estrenado el 2 de octubre de 1960 por el cuarteto Beethoven en Leningrado. Así mismo, fue orquestado por Roudolf Barchaï, en 1967 y renombrado, con el acuerdo de Shostakovich, Sinfonía de Cámara.
Estructura
La ejecución dura aproximadamente 20 minutos en cinco movimientos:
1.Largo
2.Allegro molto
3.Allegretto
4.Largo
5.Largo
El monograma musical DSCH predomina netamente, directamente o en transposición; se le yuxtaponen un cierto número de temas tomados de otras obras:
•en el primer movimiento, referencias a sus sinfonías N° 1 y N° 8.
•en el segundo movimiento, un tema judío enunciado en el trío para piano N° 2.
•en el tercer movimiento, el tema del Concierto para Cello N° 1.
•en el cuarto movimiento, el tema ruso y el aria "Seryozha mi amor" del tercer acto de la ópera Lady Macbeth del distrito de Mtsensk.
•el quinto movimiento también hace referencia a motivos de Lady Macbeth.
Anécdota
Rostropóvich ha contado que regresando de una serie de conciertos, Shostakovich le hizo escuchar una grabación de los ensayos del cuarteto N° 8 por el Cuarteto Beethoven. «Por fin he escrito una obra que quisiera que tocaran durante mi entierro», le habría dicho en lágrimas.