lunes, 15 de septiembre de 2014

Wolfgang Amadeus Mozart

 (Austria, 1756-1791)

Compositor austriaco del periodo clásico. Uno de los más influyentes en la historia de la música occidental. Nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, y lo bautizaron con el nombre de Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart. Estudió con Leopold Mozart, su padre, conocido violinista y compositor que trabajaba en la orquesta de la corte del arzobispo de Salzburgo.
A los seis años Mozart era ya interprete avanzado de instrumentos de tecla y eficaz violinista, a la vez que hacía gala de una extraordinaria capacidad para la improvisación y la lectura de partituras. Todavía hoy se interpretan cinco pequeñas piezas para piano que compuso a esa edad. En 1762 Leopold comenzó a llevar a su hijo de gira por las cortes de Europa. Durante este periodo compuso sonatas, tanto para clave como para violín (1763), una sinfonía (1764), un oratorio (1766) y la ópera cómica La finta semplice (1768). En 1769 fue nombrado Konzertmeister del arzobispado de Salzburgo, y en La Scala de Milán el Papa le hizo caballero de la Orden de la Espuela Dorada. Ese mismo año compuso Bastien und Bastienne, su primer singspiel (tipo de ópera alemana con partes recitadas). Al año siguiente le encargaron escribir su primera gran ópera, Mitrídates, rey del Ponto (1770), compuesta en Milán. Con esta obra su reputación como músico se afianzó todavía más. Mozart volvió a Salzburgo en 1771. El cargo de Mozart en la ciudad no era remunerado, pero le permitió componer un gran número de obras importantes durante seis años, eso sí, en detrimento de su situación económica. En 1777 obtuvo permiso para dar una gira de conciertos, y se fue a Munich con su madre.
A la edad de veintiún años Mozart buscaba en las cortes europeas un puesto mejor remunerado y más satisfactorio, pero sus deseos no se cumplieron. Marchó a Mannheim, capital musical de Europa por aquel entonces, con la idea de conseguir un empleo en su orquesta, y allí se enamoró de Aloysia Weber. Leopold envió a su esposa e hijo a París. La muerte de su madre en la capital francesa en 1778, el rechazo de Weber y el desprecio de los aristócratas para quienes trabajaba hicieron que los dos años transcurridos entre su llegada a París y su regreso a Salzburgo en 1779 fueran un periodo negro en su vida. Ya en su ciudad natal, Mozart compuso dos misas y un buen número de sonatas, sinfonías y conciertos. Estas obras revelan por primera vez un estilo propio y una madurez musical extraordinaria. El éxito de su ópera italiana Idomeneo, rey de Creta, encargada y compuesta en 1781, hizo que el arzobispo de Salzburgo le invitara a su palacio, en Viena, pero se sintió explotado y decidió marcharse. Se dedicó entonces a dar clases en una casa que alquilaron para él unos amigos. Allí compuso el singspiel, El rapto en el serrallo, encargada en 1782 por el emperador José II. Ese mismo año se casó con Constanze Weber, hermana menor de Aloysia; juntos vivieron acosados por las deudas hasta la muerte de Mozart. Las óperas Las bodas de Fígaro (1786) y Don Giovanni (1787), con libretos de Lorenzo Da Ponte, aunque triunfaron en Praga, no fueron bien recibidas en Viena. 
Desde 1787 hasta la creación de Così fan tutte (1790, también con libreto de Da Ponte), Wolfgang no recibió nuevos encargos de óperas. Para la coronación del emperador Leopoldo II en 1791 compuso La clemenza di Tito, con libreto de Metastasio. Las tres grandes sinfonías de 1788 nº 39 en mi bemol, nº 40 en sol menor y nº 41 en do (Júpiter) nunca se interpretaron bajo su dirección. Mientras trabajaba en La flauta mágica (1791, con libreto de Emmanuel Schikaneder), el emisario de un misterioso conde Walsegg le encargó una misa de réquiem. Esta obra, inacabada por la muerte de Mozart, fue su última composición, que terminó Franz Süssmayr, discípulo suyo. Mozart murió en Viena el 5 de diciembre de 1791, se cree que por una dolencia renal crónica. Sólo unos pocos amigos fueron a su funeral. La leyenda por la cual el compositor italiano Antonio Salieri pudo haber asesinado a Mozart carece de todo fundamento.
A pesar de su corta vida y malograda carrera, Mozart se encuentra entre los grandes genios de la música. Su inmensa producción (más de 600 obras), muestra a una persona que, ya desde niño, dominaba la técnica de la composición a la vez que poseía una imaginación desbordante. Sus obras instrumentales incluyen sinfonías, divertimentos, sonatas, música de cámara para distintas combinaciones de instrumentos, y conciertos; sus obras vocales son, básicamente, óperas y música de iglesia. Sus manuscritos muestran cómo, salvo cuando hacía borradores de pasajes especialmente difíciles, primero pensaba la obra entera y luego la escribía. Su obra combina las dulces melodías del estilo italiano, y la forma y contrapunto germánicos. Mozart epitomiza el clasicismo del siglo XVIII, sencillo, claro y equilibrado, pero sin huir de la intensidad emocional. Estas cualidades son patentes sobre todo en sus conciertos, con los dramáticos contrastes entre el instrumento solista y la orquesta, y en las óperas, con las reacciones de sus personajes ante diferentes situaciones. Su producción lírica pone de manifiesto nueva unidad entre la parte vocal y la instrumental, con una delicada caracterización y el uso del estilo sinfónico propio de los grandes grupos instrumentales.  © M.E.


http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=1067



Louis Spohr

 (Alemania, 1784-1859)
 
1808 - Concierto para clarinete nº 1, op. 26 -  1º Mov. 
1809 - Concierto para violín nº 6, op. 28 -  2º Mov. 
1814 -  Fantasía y Variaciones, op. 81 
1824 - Dúo Concertante, nº 2, op. 67 -  III-Rondo Vivace 
1838 - 6 Lieder soprano, clarinete y piano, op. 103 -  nº 2 
 
 Fausto (1816 - 1 de febrero)


Otras Obras:
Concierto para violín No. 8 en La m, Op. 47 'In modo di scena cantante' 
Concierto para clarinete No. 2, Op. 57
Concierto para violín No. 11, Op. 70
Doble cuarteto de cuerda No. 2, Op. 77
Concierto para violín No. 12, Op. 79
Potpurrí para clarinete y orquesta, Op. 80
Sinfonía No. 4 en Fa menor, Op. 86 'Die Weihe der Töne'
Quinteto para cuerda No. 4, Op. 91
Sonata para violín y arpa, Op. 114
Fantasía sobre temas de Danzi y Vogler, Op. 118
Sexteto, Op. 140
Concertante para violín y arpa, WoO 13



Biografía:

    Violinista, compositor y director de orquesta alemán. Fue considerado uno de los mayores compositores germanos de principios del siglo XIX. Nació en Brunswick, sus obras destacan por el dominio técnico, por su peculiar cromatismo y por un estilo característico de transición entre el clasicismo y el romanticismo. Entre sus obras destaca la ópera Jessonda (1823). Compuso más de 200 obras, entre ellas 10 óperas, 9 sinfonías y 15 conciertos para violín. Su Concierto para violín nº 8 (Gesangszene) aún es interpretado en ocasiones; sus oratorios El Juicio Final y El Calvario fueron bien apreciados. Fue de los primeros directores de orquesta que utilizó batuta para dirigir. Gran admirador de Richard Wagner, dirigió El buque fantasma en 1842 y Tannhäuser en 1853. Murió en la ciudad de Kassel.  © M.E.



http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=4009


Johann Friedrich Fasch



El 15 de Abril de 1688 nació en Buttelstedt, cerca de Weimar, el compositor alemán Johann Friedrich Fasch, uno de los más importantes músicos contemporáneos de J. S. Bach, cuyas obras orquestales determinan la transición entre el estilo barroco tardío y el clasicismo de Haydn yMozart.

Johann Friedrich Fasch, perteneció al coro infantil de Weissenfels y tuvo como maestro de música aJohann Kuhnau en laThomasschule de Leipzig. A los 13 años ingresó a laThomasschule y sus primeras composiciones siguieron el estilo de su amigo Telemann. Siendo estudiante en la Universidad de Leipzig fundó un Collegium Musicum, una de las primeras sociedades organizadoras de conciertos públicos, que rivalizó en importancia con la Thomasschuledentro de la vida musical de la ciudad.
En esta ciudad cosmopolita encontró los conciertos deVivaldi, y si bien no tenía una instrucción regular en composición, pronto logró fama como tal y recibió encargos para los festivales Peter-Paul de Naumburg en 1711 y 1712.


Con intenciones de estudiar, Fasch realizó un largo viaje a través de varias ciudades. Eventualmente llegó a Darmstadt y estudió composición conGraupner y Grünewald. Entonces ocupó diversos cargos, incluyendo el de violinista en Bayreuth (1714), organista en Greiz (hasta 1721) y Kapellmeister para el Conde Morzinen Lukavec. En 1722 aceptó el puesto de Kapellmeister en Zerbst, y al no lograr el cargo de Thomaskantor en Leipzig, permaneció por el resto de su vida en Zerbst. Durante los 36 años que pasó allí, Fasch se ocupó sobre todo de componer cantatas para la iglesia y música festiva para el conde. Su fama como compositor se extendió más allá de Sajonia y sus obras se hicieron conocidas en varias cortes e iglesias desde Hamburgo hasta Praga e incluso Viena. Disfrutó de cercanas relaciones con la Hofkapelle de Dresden en donde el Kapellmeister Pisendel interpretó numerosas partituras suyas, a través de su hijo Carl Friedrich Christian Fasch, clavecinista en la corte de Federico el Grande en Berlín desde 1756

El hecho interesante es que el repertorio de Fasch, tal vez más que el de cualquier otro compositor barroco, marca la transición del barroco al rococó y a los principios clásicos. Fue un iniciador y marcó el desarrollo de la ruptura de los moldes del estilo fugado en favor de un impulso temático hacia la escritura romántica que iba a emerger. Murió a los 70 años el 5 de diciembre de 1758, en Zerbst, dejando el legado de un músico muy interesante.
Ninguna partitura de Fasch se publicó mientras él vivió. La extensa cantidad de manuscritos se distribuyó ampliamente y dificultó el acceso, perdiéndose la mayor parte de su creación vocal (que incluía 12 ciclos completos de cantatas, al menos 16 misas y cuatro óperas) pero conservándose casi toda la producción instrumental. De ella solamente se han examinado profundamente los conciertos, las sinfonías y las sonatas, quedando aún por investigar más de 90 suites-oberturas y mucha música litúrgica, que aparentemente contienen su escritura más progresista. Las obras de Fasch, de puño y letra, se encuentran dispersas en numerosas bibliotecas en toda Europa.

Durante el siglo XIX la música de Fasch fue ensombrecida por el estudio de Bach y solamente en 1900, una vez que Hugo Riemann conoció algunas de sus oberturas, se le reconoció como uno de los innovadores más importantes en el periodo de transición entre Bach y Haydn. Posterior investigación ha reafirmado esta sentencia. De hecho, el aspecto más sorprendente de la obra de Fasch es la naturaleza transitiva y la síntesis de los estilos barroco y clásico con un gradual incremento en los elementos “modernos”.
Entre sus obras principales se incluyen los conciertos para diferentes instrumentos que se conservan, como por ejemplo su Concierto en Re mayor (Musica Antiqua Köln,Reinhard Goebel), las sinfonías y la música de cámara. Gozó de gran consideración entre sus contemporáneos y Johann Sebastian Bach, por ejemplo, poseía partituras suyas manuscritas.
Los conciertos demuestran claramente el desarrollo del barroco al temprano estilo clásico. Todos tienen tres movimientos según el tipo de Vivaldi y llaman la atención por un inusual tratamiento de los instrumentos orquestales, sobretodo los de viento, ya que además de combinaciones desacostumbradas, muchos conciertos empleaban pares de instrumentos de viento como solista. En el caso de las suites para orquesta, Suite en Si bemol mayor Obertura(Das Kleine Konzert, dir. Hermann Max), Fasch sigue el modelo de una obertura francesa seguida por movimientos de danza. En las sinfonías y sonatas la tendencia es más clásica con la estructura repetitiva en la mayoría de los movimientos allegro.





domingo, 14 de septiembre de 2014

Te espero – Mario Benedetti


Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas,
lo sé, sé que no vendrás.

Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
sé que ya no estás.

Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor,
pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
pues sé que no vendrás.

Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá,
yo aquí,
añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
quizás por el resto de nuestras vidas.

Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
y la luna oculta ese sol tan radiante,
me siento sólo, lo sé;
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.

Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.

Mi aire se acaba como agua en el desierto,
mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?,
te preguntarás...
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí,
porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no sólo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo sólo así?
¿Por qué no sólo...?



I don't wanna miss a thing  - Aerosmith

Podría estar despierto solo para oírte respirar,
mirar tu sonrisa mientras estás dormida,
mientras estás lejos y soñando,
podría gastar mi vida en esta dulce rendición,
podría estar perdido en este momento para siempre,
en dónde cada momento gastado contigo,
es un momento que atesoro (treasure).
No quiero cerrar los ojos,
no quiero caer dormido,
porque te echaría de menos cariño,
y no quiero perderme una sola cosa,
porque incluso cuando sueño contigo,
el sueño más dulce nunca evitaría
que todavía te echara de menos, cariño,
y no quiero perderme una sola cosa.
Recostado cerca de ti,
sintiendo los latidos de tu corazón,
y me pregunto qué estarás soñando,
me pregunto si es a mí a quien estás viendo,
entonces beso tus ojos y 
doy gracias a Dios porque estamos juntos.
Y solo quiero estar contigo,
en este momento, para siempre, para siempre jamás.
No quiero cerrar los ojos,
no quiero caer dormido,
porque te echaría de menos cariño,
y no quiero perderme una sola cosa,
porque incluso cuando sueño contigo,
el sueño más dulce nunca evitaría
que todavía te echara de menos, cariño,
y no quiero perderme una sola cosa,
no quiero perderme una sola sonrisa,
no quiero perderme un solo beso.
Bueno, solo quiero estar contigo,
justo aquí contigo, justo así,
solo quiero tenerte cerca,
siento tu corazón tan cerca del mío,
y estar aquí en este momento,
por el resto del tiempo.
No quiero cerrar los ojos,
no quiero caer dormido,
porque te echaría de menos cariño,
y no quiero perderme una sola cosa,
porque incluso cuando sueño contigo,
el sueño más dulce nunca evitaría
que todavía te echara de menos, cariño,
y no quiero perderme una sola cosa.
No quiero cerrar los ojos,
no quiero caer dormido,
porque te echaría de menos cariño,
y no quiero perderme una sola cosa,
porque incluso cuando sueño contigo,
el sueño más dulce nunca evitaría
que todavía te echara de menos, cariño,
y no quiero perderme una sola cosa,
no quiero cerrar los ojos,
no quiero caer dormido,
no quiero perderme una sola cosa.





 Mario Benedetti


Nació el 14 de setiembre de 1920 en Paso de los Toros, Uruguay, donde sus padres Brenno Benedetti (químico farmacéutico y enólogo) y Matilde Farrugia se conocieron y se casaron. En 1922 se trasladaron a Tacuarembó, capital del departamento, y poco después a Montevideo, donde en 1928 nació Raúl, el hermano menor, enólogo en su juventud, que años más tarde habría de destacarse en el dibujo comercial y en la pintura. Mario ingresó en el Deutsche Schule de Montevideo, donde completó los seis años de Enseñanza Primaria y aprendió alemán, lo que le sirvió posteriormente para ser el primer traductor de Kafka en Uruguay. Cuando en esas aulas se hizo presente el nazismo, fue inmediatamente retirado por don Brenno.
Durante dos años fue alumno del liceo Miranda, pero el resto de Secundaria lo cumplió como estudiante libre. En esos mismos años aprendió taquigrafía, que durante largo tiempo fue su medio de vida. A los 14 años empezó a trabajar, primero como taquígrafo, luego como vendedor, funcionario público, contable, periodista, locutor de radio, traductor. Se formó como periodista junto a Carlos Quijano, en el semanario Marcha. En 1946 se casó con Luz López Alegre, que falleció en abril de 2006. Durante quince años integró el personal de una importante inmobiliaria, llegando a desempeñar el cargo de Gerente General. En 1948 funda y dirige la revista Marginalia y luego integra la redacción del semanario Marcha, en el que llegó a dirigir la sección literaria. Como periodista trabajó en El Diario y La Mañana (donde codirigió con Álvarez Olloniego la página literaria “Al pie de las letras”) publicando intensamente crítica cinematográfica y teatral. Integró además el staff del Semanario Brecha, y colaboró con El País de Madrid, la revista Punto Final de Santiago de Chile, la revista Crisis de Buenos Aires, entre otras.
Formó parte del grupo de la Revista Número de Montevideo junto a Idea Vilariño, Carlos Martínez Moreno, Emir Rodríguez Monegal, Sarandy Cabrera y Manuel Antonio Claps.
Desde 1968 a 1971 dirigió el Centro de Investigaciones Literarias, de la Casa de las Américas, en La Habana, y además integró el Consejo de Dirección de esa misma Institución. De 1971 a 1973 dirigió el Departamento de Literatura Hispanoamericana, en la Facultad de Humanidades y Ciencias de Montevideo. En 1973 a raíz del golpe militar renunció a este último cargo y debió abandonar el país por razones políticas. Etapas de sus doce años de exilio fueron Argentina, Perú, Cuba y España. A partir de 1985, con el restablecimiento de la democracia en su país residió una parte del año en Montevideo y otra en Madrid.
Ha publicado más de 80 libros con más de 1200 ediciones y ha sido traducido a más de 25 lenguas. Su obra aborda diversos géneros: poesía, cuento, novela, ensayo y crítica literaria. Como humorista publicó numerosas crónicas bajo el seudónimo Damocles, primero en Marcha y luego en la revista Peloduro. Ha escrito además numerosas letras de canciones, reunidas en el volumen Canciones del Más Acá (1988) e incorporadas al repertorio de más de cuarenta cantantes, entre los que figuran Joan Manuel Serrat, Nacha Guevara, Los Olimareños, Daniel Viglietti, Alfredo Zitarrosa, Pablo Milanés, Soledad Bravo, Amparo Ochoa, Laura Canoura, Rosa León, los Gambino, Eduardo Darnauchans, Adriana Varela, Numa Moraes, Tania Libertad, Marilina Ross, etc. El recital A dos voces, de canto (Daniel Viglietti) y poesía (Mario Benedetti) ha sido presentado en veinte ciudades de América Latina y Europa.
Ha integrado jurados de cine en los festivales internacionales de La Habana, San Sebastián y Valladolid, y de literatura en Uruguay, Argentina, Cuba, México, Ecuador, Panamá y España.
El Consejo de Estado de Cuba le otorgó en 1982 la Orden Félix Varela y en 1989 la medalla Haydée Santamaría. En 1987, Amnistía Internacional confirió en Bruselas el Premio Llama de Oro a su novela Primavera con una esquina rota, y en 1995 le fue otorgada en Chile la medalla Gabriela Mistral, así como en 2005 la medalla Pablo Neruda. En 1996 obtuvo en Uruguay el Premio Especial Bartolomé Hidalgo a su obra ensayística. En 1993 la Universidad de Buenos Aires lo designó Profesor Honorario, y en 1996 en Uruguay le fue otorgado el título de Profesor Emérito en la Facultad de Humanidades y Ciencias. En 1997 fue nombrado Doctor Honoris Causa por las Universidades de Alicante, Valladolid y La Habana, y en el 2004 recibió igual distinción de la Universidad de la República en Montevideo. En 1999 le fue otorgado en España el VIII Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. En el mismo año, en Uruguay, el Ministerio de Educación y Cultura le otorgó (conjuntamente con el narrador Julio da Rosa) el Gran Premio Nacional a la Actividad Intelectual. En 1999 la Cámara de Representantes de Colombia le otorgó la Orden de la Democracia en el grado Gran Cruz. En el año 2005 le fue otorgado en Santander, España, el Premio Internacional Menéndez Pelayo. Recibió el Premio Alba en la categoría Letras y la Orden Francisco de Miranda Primera Clase por parte del Gobierno Bolivariano de Venezuela en 2007, y en 2008 el Doctorado Honoris Causa de la Universidad de Córdoba, Argentina.
Algunas veces en compañía de su mujer y en otras ocasiones en forma individual emprendió numerosos viajes, que incluyen países como España, Francia, Alemania, Suiza, Dinamarca, Noruega, Suecia, Bélgica, Gran Bretaña, Austria, Finlandia, Italia, Grecia, Portugal, Unión Soviética, Bulgaria, Egipto, Estados Unidos, Argentina, Cuba, México, Nicaragua, Brasil, Chile, Ecuador, Colombia, Venezuela, Perú, Panamá y Costa Rica.
Fallece el 17 de mayo de 2009 en su casa de Montevideo.


http://www.fundacionmariobenedetti.org/mario_benedetti/vida/




MUSICA EN LA ANTIGUA GRECIA

Sobre el año 1900 a.C. a Grecia llegaron tribus como los jonios, aqueos y eolios. Éstos fueron los creadores de la cultura micénica al mezclarse con la cultura minoica de Creta.

En el 1200 a.C Grecia sufrió una importante invasión, por su trascendencia posterior : la de los dorios. De este periodo tenemos como testimonio los textos de Homero, La Ilíada y La Odisea, con las narraciones de las gestas de los héroes micénicos. De estos textos sacaron la inspiración los cantores para crear sus canciones, que seguían las melodías tradicionales o nomoi.

Además de estos, vamos a llamarles cantores profesionales, también existía la música popular y la coral, interpretada por grupos de ciudadanos en sus actuaciones o manifestaciones artísticas o rituales.

La música en la antigua Grecia era materia obligada de estudio, hecho que demuestra la evolucionada cultura del pueblo griego, no sólo en el terreno de otras vertientes artísticas que ya conocemos, si no también en el terreno musical.

Los instrumentos musicales más populares eran la lira y la cítara, pero existía además el aulos (ver imagen). El aulos era un instrumento de viento formado por dos caños dobles en forma de ángulo. Este instrumento se dedicaba a la adoración de Dionisio.
En el siglo VII a.C. aparece la poesía lírica, llamada así por acompañar los textos con música interpretada con la lira, término que perdura hasta el día de hoy. Los temas eran basicamente de índole amorosa, aunque también había de otros tipo, como gestas heroicas, etc.

Otros instrumentos musicales de la antigua Grecia son el arpa, sambyke o magadis, y sus formas menores, pectis y barbitós.

Pero sigamos con la evolución de la música en la antigua Grecia. A principios del siglo V, e incluso a finales de VI a.C, Atenas tomó el relevo de Esparta en cuanto a ser el centro cultural predominante en Grecia. En el terreno que nos ocupa de la música, es entonces cuando aparecen el ditirambo y el drama, sumamente importantes ambos, por la trascendencia que tuvieron en la historia universal.

El ditirambo, creado en el culto a Dionisio, consistía en unos bailes y cantos acompañados por el aulos.
Probablemente los dramas griegos se basan en estos ritos antiguos. Los poetas-músicos creaban piezas con música y drama; es decir, que incluían poesía, danza y música. Los dramas se representaban en los anfiteatros por actores que cantaban y bailaban. Los textos se podían expresar tanto declamando como cantando. La danza, se denominaba orchesis, se realizaba delante del escenario a cargo de un coro. Este lugar donde se realizaba la danza se llamó orchestra. Ya podemos ver de qué manera, esas demostraciones musicales de la antigua Grecia han sido importantes e imperecederas en su base.

En el siglo V a.C ya se observa una mayor evolución hacia formas más complejas, y los poetas-músicos se profesionalizaron en la creación de dramas, dejando tal vez, un tanto de lado la raíz popular que tuvieron en un principio.
Escuela pitagórica
Evidentemente, con este nombre ya se puede suponer que esta escuela pitagórica fue fundada porPitágoras (585-479 a.C), en la que entre otras materias, se enseñaba su teoría musical como fundamento para la educación moral o del espíritu.

La teoría musical de Pitágoras, para explicarla en términos sencillos, se basaba en las matemáticas y establecía una relación entre la longitud de una cuerda y el sonido emitido por la misma. Esto se medía con un monocordio, que era un instrumento que como su nombre indica tenía una sóla cuerda y un puente movil.

Sin embargo, esto tenía detrás toda una teoría metafísica. En esta teoría se decía que la música influía tanto en lo universal como en lo personal o humano, lo que convertía a la música en un arma muy poderosa al servicio del Estado.

La misma idea la formuló Platón en su obra La República, en la que analizaba qué tipos de música enriquecía y beneficiaba la formación de los ciudadanos. Posteriormente Aristóteles demostró los fines terapéuticos de la música y su influencia en el estado de ánimo.

Es sumamente interesante conocer los albores de la historia de la música de la mano de estas grandes civilizaciones, que no dejan de ser el fundamento y raíz de la nuestra.

http://caminodemusica.com/clasica/musica-en-la-antigua-grecia