lunes, 6 de octubre de 2014

El puente colgante de Santa Fe fue declarado Monumento Nacional

Lo resolvió la Comisión Nacional de Lugares Históricos; el puente se construyó en 1924

SANTA FE.- Uno de los símbolos por excelencia de esta capital, el Puente Colgante, fue declarado  hoy Monumento Nacional.

 "La Comisión Nacional de Monumentos, Museos y Lugares Históricos, ha resuelto aconsejar a la presidenta Cristina Kirchner que lo declare monumento vía decreto", sostuvo el senador provincial por el departamento La Capital, Hugo Marcucci (UCR) en Marzo de este año.

"El Puente Colgante es la postal de la ciudad; es aquello que nos identifica como imagen, y no es casualidad porque tiene su encanto y un valor arquitectónico por sí mismo. Pero a su vez tiene que ver con la historia de la ciudad", agregó el intendente, José Corral. "Nos entusiasma mucho que avance el trámite para ser declarado monumento histórico nacional; mientras tanto vamos a darle el cuidado y el respeto que merece para que esta condición tan especial que tiene sea preservada", agregó.

"Lo que lo hace calificable como un monumento es que es un puente de una estructura muy particular, que nos recuerda al mecano, a la torre Eiffel. Una estructura similar a la industrial con esa composición particular. Por supuesto, tiene una gran importancia histórica, además de la valoración en particular que todos los santafesinos tenemos, porque es un símbolo que nos identifica", dijo Corral.

Concebido originalmente para trasladar agua proveniente desde el río Colastiné, un brazo del Paraná, el Puente Colgante es una estructura semirrígida, construído por el Sistema Gischard, de tres tramos, con dos pilares trucados a 26,20 m de profundidad. El viaducto cruza la laguna Setúbal, uniendo las avenidas Costanera Oeste y Este que bordean ambas márgenes de dicha laguna, y es nexo del resto de pequeñas localidades ubicadas hacia el este (La Guardia, Colastiné, Rincón o Paraná).

El Puente Colgante se construyó en el año 1924 y llegó a convertirse en un símbolo de esta capital. Sin embargo, el 28 de septiembre de 1983 fue un penoso día para esta capital. Para sorpresa de todos y bajo la atenta mirada de vecinos y periodistas, cayó parte del puente al no poder sostenerse de pie ante una de las peores inundaciones. Un segmento del puente quedó hundido en la laguna Setúbal y se recuperó en 1984. Partes de la estructura, que durmieron algunos años en el puerto, fueron vendidas durante la administración que encabezó el justicialista José María Vernet.

Recién en 2001, la ciudad recuperó su emblema. El puente, una vez reconstruido, preservó los elementos originales, integrándolos a los nuevos y contrastándolos, sin romper la unidad visual de la obra. El detalle sobresaliente es que la antena oeste es la original, armada en el año 1924. La nueva antena fue construida en Esperanza, 45 kilómetros al oeste de esta capital. Se diferencia de la antigua antena en que carece de remaches, siendo sus uniones realizadas por soldadura.

http://www.lanacion.com.ar/1673276-declararan-monumento-nacional-el-puente-colgante-de-santa-fe


Palas Atenea (Minerva romanos)

 

Atenea o Palas Atenea formó parte de los habitantes del Olimpo junto al dios supremo Zeus. Era una de las diosas griegas más importantes y presentaba un gran número de rasgos característicos. Era la diosa de la guerra, de la sabiduría y de la ciencia, además de patrona de diversas actividades.
Atenea también tenía una afinidad especial con las ciudades, sobre todo con Atenas, donde era adorada en muchos templos como la deidad tutelar principal.
La sabiduría y la versatilidad de la virginal Atenea eran una consecuencia directa de su extraordinario nacimiento. En cierta ocasión Zeus había concebido un hijo con oceánide Metis («sabiduría» o la diosa de la tierra, Gaya, y el dios de los cielos, Urano, habían dicho que el dios que naciese del embarazo de Metis sería muy superior a él). El dios supremo montó en cólera y devoró al atemorizado Urano, lo que le provocó tiempo después que tuviese un intenso dolor de cabeza. Hefesto, el artesano de todos los dioses, tuvo que utilizar sus herramientas para abrir la cabeza de su padre, de donde salió Atenea completamente vestida y ya adulta. De este modo, podría decirse que era la favorita de su padre y que en cierto sentido se parecía a él.
El valor era el rasgo más característico de Atenea. Su figura alta y delgada siempre estaba acompañada por el casco y la lanza. Llevaba el aegis o piel de cordero que le entregó su padre para cubrir sus hombros. Estaba decorado con borlas y la cabeza de Medusa, la Gorgona con su rostro terrorífico, cuya mirada podía convertir a cualquiera en piedra (ver Gorgonas, Las). Un buho que simbolizaba su sabiduría solía acompañarla a todos los sitios. Homero la comparaba a veces con esta ave, lo que apoya la teoría de que se la adorase a través de un buho o una lechuza. De hecho, esta figura aparece en gran cantidad de monedas acuñadas en Atenas.
El vínculo de la diosa con esta ciudad quedó establecido tras la competición con Poseidón por la provincia de Ática, en la que se encontraba Atenas. El dios del mar utilizó su tridente para crear un pozo que manase desde la Acrópolis, pero Atenea plantó un olivo para impedirlo. Los dioses y diosas que mediaron en el conflicto creyeron que este último era un regalo mejor. De este modo los habitantes eligieron a Atenea para que fuese su patrona y le pusieron a la ciudad su mismo nombre. Los templos más importantes en la Acrópolis son el Erechtheum (Erecteo) y el Parthenon (Partenón), que literalmente significa «la casa de las vírgenes» debido a la condición virginal de la diosa, y están dedicados a ella. El Partenón contiene una impresionante estatua de casi 12 m de alto de la diosa, obra del escultor Fidias. Sus túnicas eran de oro puro. El olivo sagrado ofrecido a la ciudad ocupa un lugar de honor en el complejo. El árbol empezó a crecer milagrosamente después de la destrucción de la Acrópolis a manos de los persas en el año 480 a.C. Incluso hoy día permanece uno de los olivos a la entrada del templo.
Según otra historia de los primeros años de la ciudad, Hefesto quería hacer el amor con Atenea como recompensa por haberla ayudado a venir al mundo, pero la diosa escapó de su abrazo y Hefesto eyaculó sobre el suelo, surgiendo de ahí Erichthonius (Erictonio), que Atenea confió a las hijas de Cecrops, uno de los primeros reyes de Atenas. Pero esto tuvo consecuencias terribles cuando, tiempo después, Erictonio se convirtió en rey de la ciudad (ver Cecrops).
Al contrario que Artemisa, Atenea no era tímida ni escrupulosa, y no quería vivir sola en los bosques y las montañas alejada de todo el mundo. De hecho, intervenía a menudo en la vida de los seres humanos, existiendo innumerables mitos e historias sobre este aspecto. Pocos dioses se involucraron tanto en la Guerra de Troya, en la que ayudó de manera infatigable a los griegos. Primero les animó a entrar en conflicto con los troyanos y luego les protegió, les rescató e incluso luchó a su lado. Su hermano por parte de padre, Ares, el dios de la guerra que apoyaba a los troyanos, no podía hacerle frente, lo cual no resultaba sorprendente, ya que Ares era el dios de la guerra sin planificar mientras Atenea era la diosa del arte de la guerra. No obstante, su apoyo a los griegos no fue ilimitado e incondicional, ya que cuando el joven Áyax violó en su altar a Casandra, hija del rey troyano, tras finalizar la contienda, les retiró su apoyo por haber derribado su estatua. Fue un final trágico para el joven (ver Ajax) y sólo Odiseo permaneció en el corazón de la diosa al ser un héroe que usaba su inteligencia en lugar de su fuerza.
También Heracles recibió la ayuda de Atenea con sus doce trabajos. Otros héroes como Jasón, Belerofonte y Perseo se vieron favorecidos por sus medidas. Perseo acabó con la Gorgona Medusa gracias a su ayuda. Medusa había insultado a Atenea, que la convirtió en una criatura horrorosa y despreciable, tan repugnante que el que la miraba se convertía en piedra. Perseo le cortó la cabeza y se la ofreció a su guardiana, que desde entonces la llevó en su aegis y la representó en su escudo.
Orestes era hijo de Agamenón y de Clitemnestra, a la que había matado para vengar la muerte de su padre, de la que era culpable (ver Orestes y Agamenón). Por este motivo fue perseguido por las Erinyans (Erinias) y, con la ayuda de Atenea, consiguió refugiarse en Atenas. La diosa se aseguró de que fuese enjuiciado en el Areopagus y emitió su voto a favor de él. De esta manera preservaba la tradición ateniense de administrar justicia a través de un jurado. Otra tradición de la ciudad era garantizar asilo político y para refugiados. En la mitología, el mismo rey Edipo se benefició de esta medida.
Minerva, la diosa romana de las artes, la industria, la ciencia y la sabiduría, era adorada en toda Italia. Quizá fuese una diosa etrusca en su origen. En un periodo muy temprano, fue igualada con Atenea y, aunque carecía de la vertiente guerrera de ésta, los romanos empezaron a representarla con atuendo militar. Al igual que Atenea, Minerva se convirtió en diosa de la guerra y de la sabiduría. Roma, la propia diosa que dio nombre a la ciudad, era representada con su misma apariencia.

http://mitosyleyendascr.com/mitologia-griega/grecia27/




Tienes un amigo - James Taylor


Cuando estés triste y preocupado
Y necesites una mano amiga
Y nada, whoa nada va bien.
Cierra tus ojos y piensa en mí
Y pronto estaré ahí
Para iluminar incluso tu noche más obscura.

Tu solo grita mi nombre,
Y tu sabes que donde sea que esté
Vendré corriendo, oh sí nena
A verte otra vez.
Invierno, primavera, verano, o otoño,
Todo lo que tienes que hacer es llamar
Y estaré ahí, sí, sí, sí
Tienes un amigo

Si el cielo sobre ti
Se hace más oscuro y se llena de nubes
Y ese viejo viento del norte empieza a soplar
Mantén la calma y llámame en voz alta 
Y pronto estaré golpeando a tu puerta.
Tu solo grita mi nombre, y tu sabes que donde sea que esté
Vendré corriendo a verte otra vez.
Invierno, primavera, verano o otoño
Todo lo que tienes que hacer es llamar
Y estaré ahí, sí, sí, sí.

¿Hey, no es bueno saber que tienes un amigo?
La gente puede ser tan fría.
Te lastimarán y te abandonarán.
Se llevarán tu alma si los dejas.
Oh sí, pero no los dejes

Tu solo grita mi nombre y tu sabes que donde sea que esté
Vendré corriendo a verte otra vez.
Oh nena, no sabes que en,
Invierno, primavera, verano o otoño,
Hey todo lo que tienes que hacer es llamar.
Señor, estaré ahí, si estaré.
Tienes un amigo.
Tienes un amigo.
¿Hey, no es bueno saber que tienes un amigo?
¿Hey, no es bueno saber que tienes un amigo?
Tienes un amigo.

Agua - Gabriela Mistral

Hay países que yo recuerdo
como recuerdo mis infancias.
Son países de mar o río,
de pastales, de vegas y aguas.
Aldea mía sobre el Ródano,
rendida en río y en cigarras;
Antilla en palmas verdi-negras
que a medio mar está y me llama;
¡roca lígure de Portofino,
mar italiana, mar italiana!

Me han traído a país sin río,
tierras-Agar, tierras sin agua;
Saras blancas y Saras rojas,
donde pecaron otras razas,
de pecado rojo de atridas
que cuentan gredas tajeadas;
que no nacieron como un niño
con unas carnazones grasas,
cuando las oigo, sin un silbo,
cuando las cruzo, sin mirada.

Quiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.
Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.

Me venza y pare los alientos
el agua acérrima y helada.
¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas!


 

Poema del Éxtasis – Alexander Scriabin


“Os llamo a la vida, fuerzas misteriosas, 
Ahogadas en las profundidades oscuras del espíritu creador. 
Tímidos proyectos de vida, 
Os aporto la audacia.” 
Sirvan estos versos para captar el ideario que anima el poema mesiánico que el poeta-compositor-creador Alexander Scriabin (1872-1915) escribió como plataforma literaria para su Poema del Éxtasis op. 54 estrenado en Nueva York en 1907. 

Scriabin compuso dos poemas sinfónicos, siendo ambos puntos de inflexión en su lenguaje musical. Un compositor, que como todos pero más que nadie, quiso y supo trasladar al lenguaje musical su propia personalidad, temperamento e ideas filosóficas. Tratándose de un hombre muy cercano a la Teosofía, y además un sinestésico reconocido, resulta incluso natural su desempeño musical. Una personalidad extraña –bizarre- quien desde un Simbolismo artístico, alejado del folclorismo o nacionalismo, supo ser ruso de otra manera, tal vez el padre de la música futura (Dane Rudhyar), y un dios pequeño (Barbebleue) 

Si bien con el Poema del Fuego-Prometeo op 60 inició un lenguaje atonal y, en plena lucidez sinestésica, un deseo irrefrenable por hacer evidente el color en la Música, con el presente Poema del Éxtasis recorrió la penúltima senda, de la mano de Wagner –Tristan- y Debussy, feliz unión. 


Una partitura donde la trompeta se convierte en instrumento conductor de un poema musical arrebatador por la riqueza temática –tema de la Languidez en flautas y violines, tema de la Voluntad en las trompetas, tema del Sueño en los clarinetes, ...-; por la complejidad y riqueza armónicas; por la densidad orquestal. 

Forjado en un único movimiento que le da forma y función, lleva el cromatismo musical hasta las fronteras de la tonalidad, arrasando a la audiencia con un sentido trascendente del Éxtasis a través de una energía formidable y descomunal:




Antonio Rosetti

Francesco Antonio Rosetti, nacido Franz Anton Rösler (Leitmeritz, Norte de Bohemia, c. 1750 - Ludwigslust, 30 de junio de 1792) fue un compositor y contrabajista del periodo clásico.

Vida
Rosetti nació alrededor de 1750 en Leitmeritz, una ciudad en el norte de Bohemia, y originalmente fue llamado Franz Anton Rösler. Se cree que recibió formación musical temprana por parte de los jesuitas.
En 1773 Rosetti dejó su país natal y se incorporó a la Hofkapelle del Príncipe de Öttingen-Wallerstein, a quien sirvió durante dieciséis años, antes de convertirse en maestro de capilla del Duque Federico Francisco I de Mecklemburgo-Schwerin en 1789.
En 1777 se casó con Rosina Neher, con quien tuvo tres hijas. En 1781 se le concedió permiso para pasar cinco meses en París. Muchos de los más notables conjuntos musicales de la ciudad interpretaron su obra. Rosetti consiguió que su música fuese publicada, incluyendo una serie de seis sinfonías editadas en 1782. Regresó a sus funciones, con la seguridad de haber sido reconocido como un compositor consumado. Su música fue apreciada en vida, como demuestra que en su momento su música fuera publicada por los mejores editores musicales europeos. Murió sólo medio año después de Mozart el 30 de junio de 1792.

Obra
Su obra comprende 44 sinfonías, más de 60 conciertos y sinfonías concertantes para solista y orquesta, especialmente para instrumentos de viento, obras de música sacra y numerosas piezas para formaciones de cámara y para teclado.
Rosetti también compuso un número significativo de obras vocales y corales, sobre todo en los últimos años de su vida. Entre ellas se encuentran los oratorios alemanes Der sterbende Jesu y Jesús en Getsemaní (1790) y un Aleluya alemán. En la actualidad quizás es más conocido por sus conciertos para trompa, que según el estudioso de Mozart H.C. Robbins Landon (en The Mozart Companion), pueden haber sido un modelo para los cuatro conciertos para trompa de Mozart. Rosetti también es conocido por haber escrito el Réquiem de 1776, que fue interpretado en un memorial por Mozart en diciembre de 1791.
Existen dificultades en la atribución de cierta música a Rosetti, ya que había un par de compositores con nombres similares al mismo tiempo, como Franciscus Xaverius Antonius Rössler.

Wikipedia


domingo, 5 de octubre de 2014

ESTAR ENAMORADO – Francisco Luis Bernárdez

Estar enamorado, amigos, es encontrar el nombre de la vida.
Es dar al fin con la palabra que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el alma está cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne se respira.
Es contemplar desde la cumbre de la persona la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra está vencida.
Estar enamorado amigos, es descubrir dónde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Es ver el mar desde la torre donde ha quedado prisionera nuestra infancia.
Es apoyar los ojos tristes en un paisaje de cigüeñas y campanas.
Es ocupar un territorio donde conviven los perfumes y las armas.
Es dar la ley a cada rosa y al mismo tiempo recibirla de su espada.
Es confundir el sentimiento con una hoguera que del pecho se levanta.
Es gobernar la luz del fuego y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.
Es entender la pensativa conversación del corazón y la distancia.
Es encontrar el derrotero que lleva al reino de la música sin tasa.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.
Es olvidar entre los dedos emocionados la cabeza distraída.
Es recordar a Garcilaso cuando se siente la canción de una herrería.
Es ir leyendo lo que escriben en el espacio las primeras golondrinas.
Es ver la estrella de la tarde por la ventana de una casa campesina.
Es contemplar un tren que pasa por la montaña con las luces encendidas.
Es comprender perfectamente que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia.
Es ignorar en qué consiste la diferencia entre la pena y la alegría.
Es escuchar a medianoche la vagabunda confesión de la llovizna.
Es divisar en las tinieblas del corazón una pequeña lucecita.
Estar enamorado, amigos, es padecer espacio y tiempo con dulzura.
Es despertarse una mañana con el secreto de las flores y las frutas.
Es libertarse de sí mismo y estar unido con las otras criaturas.
Es no saber si son ajenas o son propias las lejanas amarguras.
Es remontar hasta la fuente las aguas turbias del torrente de la angustia.
Es compartir la luz del mundo y al mismo tiempo compartir su noche oscura.
Es asombrarse y alegrarse de que la luna todavía sea luna.
Es comprobar en cuerpo y alma que la tarea de ser hombre es menos dura.
Es empezar a decir siempre, y en adelante no volver a decir nunca.
Y es, además, amigos míos, estar seguro de tener las manos puras.