domingo, 5 de octubre de 2014

Canciones con historia:  All I wanna do is make love to you - Heart

Es un tema del dúo femenino Heart de las hermanas Ann y Nancy Wilson. Seguramente lo han escuchado: fue muy difundido.
Me parece realmente bueno, esta tocado increíblemente bien, y todavía suena como si lo hubieran hecho en el 2008.
A mi juicio este tema seguro integra una lista de los mejores temas de todos los tiempos.
Este dúo empezó en los 70s con un estilo más cercano al heavy Rock que al pop rock con el que tuvieron éxito.
El 1er tema de ellas que escucéè era un rock titulado Barracuda, todavía sigue siendo un clásico de Heart, muy rockero.
Luego en la década de los 80s tuvieron mucho suceso con singles realmente hermosos como Alone, These Dreams, y otros.
Este tema del video fue su último gran éxito a pesar de que el dúo sigue tocando hasta ahora y estén más veteranas y con unos kilos de más.
 El título del tema desde ya es muy sugestivo " Todo lo que necesito es hacer el amor contigo" y aborda en su letra una pequeña historia de amor e infidelidad casual ( casual? ).
El video en sí nos mezcla a la banda Heart con una síntesis de la historia que trasmite el tema, y me parece un muy buen video de los 90s.-

Todo lo que quiero es hacerte el amor
Era una noche lluviosa
Cuando él llegó a mi vista
Parado en la calle,
Sin paraguas ni saco
Entonces me paré a su lado
Y le ofrecí un paseo
Él aceptó con una sonrisa
Y conducimos un rato
No le pregunté su nombre,
A este muchacho solitario en la lluvia
El destino me dijo que está bien,
Esto es amor a primera vista
Por favor no pienses mal,
Simplemente quédate por la noche

Todo lo que quiero es hacerte el amor
Di que si, tu también me deseas
Todo lo que quiero es hacerte el amor
Tengo brazos amantes para contenerte

Así que encontramos ese hotel,
Era un lugar que yo conocía bien
Hicimos mágica aquella noche
Oh, él hizo todo bien
Él sacó a la mujer fuera de mi
Muchas veces, suavemente
Y la mañana en que despertó
Todo lo que le dejé fue una nota
Le dije
“Yo soy la flor, tu eres la semilla
Hemos caminado en el jardín y plantado un árbol
No trates de encontrarme, por favor no te atrevas
Simplemente vive en mi memoria,
Tu siempre estarás allí”

Todo lo que quiero es hacerte el amor
Una noche de amor fue todo lo que conocimos
Todo lo que quiero es hacerte el amor
Tengo brazos amantes para contenerte

Oh, oooh, hicimos el amor
El amor como desconocidos
Toda la noche
Hicimos el amor

Luego sucedió un día
Nos encontramos en el mismo camino
Puedes imaginar su sorpresa
Cuando lo vio con sus propios ojos
Le dije
Por favor, por favor comprende
Yo estoy enamorada de otro hombre
Y lo que él no podía darme
Fue la única y pequeña cosa que tu puedes

Todo lo que quiero es hacerte el amor
Una noche de amor fue todo lo que conocimos
Todo lo que quiero es hacerte el amor
Vamos, di que si, tu también me deseas

Todo lo que quiero es hacerte el amor
Una noche de amor fue todo lo que conocimos
Todo lo que quiero es hacerte el amor
Vamos, di que si, tu también me deseas

Toda la noche...

http://angelitocolifa.blogspot.com.ar/2008/08/heart-all-i-wanna-do-is-make-love-to.html



Soneto enamorado – Francisco Luis Bernárdez


Dulce como el arroyo soñoliento,
mansa como la lluvia distraída,
pura como la rosa florecida
y próxima y lejana como el viento.

Esta mujer que siente lo que siente
y está sangrando por mi propia herida
tiene la forma justa de mi vida
y la medida de mi pensamiento.

Cuando me quejo, es ella mi querella,
y cuando callo, mi silencio es ella,
y cuando canto, es ella mi canción.

Cuando confío, es ella la confianza,
y cuando espero, es ella la esperanza,
y cuando vivo, es ella el corazón.


Garros, Roland (1888-1918).

Aviador francés, nacido en Madagascar en 1888 y fallecido cerca de Vouziers (departamento de las Ardenas) el 5 de octubre de 1918, mundialmente conocido por dar nombre al torneo abierto de tenis de Francia, aunque Garros alcanzó la celebridad por ser uno de los pioneros en los primeros tiempos de la aviación y un héroe de su país durante la Primera Guerra Mundial, conflicto donde se convirtió en el primer piloto moderno de combate.
Nacido en el seno de una acomodada familia de colonos de la isla de Madagascar, fue enviado por sus padres a la metrópoli francesa para cursar estudios de música. En París conoció a Alberto Santos-Dumont, uno de los primeros constructores de aeroplanos, y este hecho determinó su completa vocación por el naciente mundo de la aviación. Tras aprender a pilotar y participar en varias exhibiciones, en 1911 ganó una carrera de aviones entre París y Roma y el 23 de septiembre de 1913 entró en la historia de la aviación al convertirse en el primer hombre en cruzar por aire y sin escalas el Mar Mediterráneo. A los mandos de un monoplano Morane-Saulnier de 60 caballos de potencia despegó del aeródromo de San Rafael, en la Costa Azul francesa, a las 5:47 de la mañana, siguió una ruta paralela a la costa de Córcega y Cerdeña y aterrizó en Bizerta (Túnez) ocho horas más tarde con el depósito de su aparato prácticamente vacío.
Incorporado como voluntario al Servicio Aéreo Francés, ideó junto al fabricante Raymond Saulnier un mecanismo que permitía disparar una ametralladora frontalmente sin que las balas destrozaran las hélices del motor, un avance que revolucionó las técnicas aéreas de combate durante la I Guerra Mundial. El 1 de abril de 1915, Garros se convirtió en el primer piloto que derribó un aeroplano enemigo -un aparato alemán de reconocimiento Albatros B11- con el nuevo invento para demostrar así la eficacia real del mecanismo. El 18 de abril de ese mismo año, con cuatro derribos más en su haber, se vio obligado a aterrizar tras las líneas enemigas y tanto él como su aparato fueron capturados por los alemanes, quienes copiaron el sistema de disparo utilizado por Garros e igualaron así su desventaja frente a la aviación aliada. En 1918 Garros logró escapar del campo de prisioneros en el que se encontraba internado y participó en los últimos combates del frente occidental a bordo de un caza Spad hasta que, pocas semanas antes del final del conflicto, su avión fue derribado y falleció en el acto.
http://www.mcnbiografias.com/app-bio/do/show?key=garros-roland

El gobierno francés no se olvidó de este luchador caído en combate. Tras la proeza de los conocidos como “Los cuatro mosqueteros”, Jacques "Toto" Brugnon, Jean Borotra, Henri Cochet y René Lacoste, quienes ganaron a Estados Unidos en la Copa Davis de tenis en 1927 en su propio terreno, se disputaría la revancha al año siguiente en terreno francés. Para dicho evento el estado francés cedió tres hectáreas de terreno cerca de la Federación Francesa de Tenis para construir un nuevo estadio acorde con la grandeza del encuentro que se disputaría. Eso sí, la única condición que dispuso el gobierno fue que dicho estadio llevara el nombre del piloto muerto una década antes, Roland Garros. 

En la actualidad el torneo sobre tierra batida más famoso del planeta , el abierto de Francia de tenis, se conoce como 
Roland-Garros convirtiendo a este pionero de la aviación en algo más que una baja en la batalla o un aventurero más.  




                                    Torneo de Roland Garros - Sudor, tierra batida y emoción





Pericles y la democracia de Atenas



Pericles, que vivió entre 495 y 429 antes de Cristo, fue uno de los más importantes políticos y oradores atenienses. Su ingenio permitió a esta ciudad griega erigirse como un motor cultural único a la hora de producir las más variadas y logradas obras, ya fuera en el terreno político, filosófico (con los ejemplos de Sócrates y Platón), artístico o histórico. Su impulso constante a las letras y a los monumentos y la mejora incansable en la calidad de vida de los habitantes de Atenas hicieron de esta ciudad un semillero increíble de creación y originalidad, como nunca hasta entonces, ni después, se ha visto, sobretodo considerando la escasa población de la capital griega.

Para entender por qué apareció la sofística y la posterior reacción a ella de Sócrates y Platón es necesario aproximarnos a Pericles, a sus actuaciones democráticas en Atenas y su ímpetu cultural. Desde tiempo atrás, casi por naturaleza, la posibilidad de alcanzar la virtud, es decir, la excelencia de una vida plena y digna, se reservaba a las clases aristocráticas, dado que los plebeyos carecían de tiempo y no se consideraban aptos para alcanzarla. Pero Pericles cambió esta circunstancia instaurando un sistema de sorteo para el arcontado (una forma de gobierno en la cual el poder descansaba en nueve jefes, los arcontes, a quienes se cambiaba todos los años por elección), así como para los funcionarios. De hecho, toda magistratura no especializada seguirán este tipo de sorteo, por lo que los cargos vitalicios estarían sujeto a ser depuestos, incluido el del mismo Pericles. Así, casi todo ciudadano (casi todo, porque los esclavos y mujeres estaban al margen) podía, por sí mismo, acceder a un puesto de este tipo, valorándose sus aptitudes en detrimiento de sus orígenes o ascendencia. Además, se retribuía por los servicios prestados a la polis, decisión que, como vimos, Platón criticó posteriormente a los sofistas en relación a la filosofía. Pero la idea que subyace a esta determinación no es tanto, por supuesto, envilecer la propia filosofía, sino ofrecer la posibilidad de que todos, no sólo unos pocos privilegiados, la enseñen y abarque, así, un mayor horizonte. Con esto, como señala C.M. Bowra, "Pericles completó el proceso de democratización e hizo que Atenas reclutase a sus servidores en una extensión mayor y los recompensase por sus servicios" ('La Atenas de Pericles', Alianza, 1979)

Así, la idea de Pericles era que los pobres, por el hecho de serlo, no se vieran impedidos de participiar en la vida política activa. Sorprende que la palabra democracia estuviera tan literalmente aplicada en la Atenas clásica. Porque la facultad popular de gobierno no quedaba en manos de unos representates electos, sino que el mismo pueblo el que ejercía el poder. Por lo tanto, la asamblea popular, la institución más relevante, constituida por todos los ciudadanos, era soberana, y su poder y radio de acción no estaba limitado por nada: esto significa que aquel que mejor dominara el arte de la persuasión, el que mejor hablara, entusiasmara o agradara a la audencia era el que podía llevar el mando político de la ciudad. Y en este terreno, por supuesto, los sofistas, artistas de la palabra y la capacidad para convencer, tenían las de ganar, otro punto que relaciona la democracia ateniense con la filosofía.

En épocas de paz, el pueblo (démos) estaba sujeto a las órdenes y mandatos del señor, al que servían fabricándole instrumentos y utensilios o cosechando sus campos. Sin embargo, en la guerra de poco servían las ayudas de los poetas o el enfrentamiento personal: era imprescindible la unión, la agrupación de cuántos más griegos mejor. En estas circunstancias el démos era quien mandaba, el que llevaba las riendas, por lo que las ordenanzas aristocráticas perdían su relevancia. Esta condición, a su vez, exigía la isonomía (es decir, la igualdad de todos ante la ley, símbolo de la democracia teórica) y la isegoría (el derecho a la palabra, a su acceso y uso público). En la Oración Fúnebre, recogida por Tucídides en su Historia de la Guerra del Peloponeso, leemos un conciso resumen de las medidas políticas y sociales de Pericles : "nuestra política no copia las leyes de los países vecinos, sino que somos la imagen que otros imitan. Se llama democracia, porque no sólo unos pocos sino unos muchos pueden gobernar. Si observamos las leyes, aportan justicia por igual a todos en sus disputas privadas; por el nivel social, el avance en la vida pública depende de la reputación y la capacidad, no estando permitido que las consideraciones de clase interfieran con el mérito. Tampoco la pobreza interfiere, puesto que si un hombre puede servir al estado, no se le rechaza por la oscuridad de su condición." Esto significa que ser ciudadano de Atenas era tener ya una función a realizar: había que comprometerse ante las circunstancias de la ciudad donde se vivía, actuar, mandar o ser mandado, no permanecer de brazos cruzados a la espera de que otros lleven a cabo sus propias acciones, "pues somos [los atenienses] los únicos que consideramos no hombre pacífico, sino inútil, al que nada participa en ella [la actividad pública].

Por otra parte, una particularidad que define la democracia de Pericles es, por supuesto, la libertad. Pero no debe entenderse ésta como el privilegio de hacer lo que nos venga en gana, ya que se trata de un estatuto con dos extremos bien complementarios: de una parte, hay que ser libre en relación a toda exigencia o imposición personal, y por otra, cabe obedecer a las leyes generales. Es decir, todo ciudadano queda liberado de las sujeciones a otros ciudadanos o grupos al formar parte de la polis, pero al mismo tiempo debe ser libre "sujeto a la misma ley".

Sin embargo, Pericles llevó a cabo también un conjunto de reformar o reinterpretaciones en el campo, mucho más peligroso, de la religión. Peligroso por lo que ya se vio en relación a Protágoras, a quien se acusó de impiedad algo más de una década después de la muerte de Pericles. Éste tuvo la osadía de considerar, casi laicamente, a los dioses: esto es, para él los dioses no eran una creencia, sino unaconjetura, pues se los consideraba en virtud de un consenso general; no cabía temerlos, pues los dioses son los que hacen el bien; y se les podía entender, tal y como hacían los materialistas, como abstracciones de las virtudes... . O sea, una serie de ataques, más o menos encubiertos, hacia la religión tradicional, ataques que señalan también la conformidad de Pericles con ideas sofistas, como las del propio Protágoras.

Esto tuvo consecuencias, no podía ser de otra manera, en las estrechas y aún piadosas mentes de la aristocracia y clase media ateniense: por mayoría decidieron aprobar una ley que autorizaba a acusar de impiedad a todo aquel que no creyera en la religión y, en cambio, se dedicara a enseñar "astronomía". Más radicalmente, incluso, se podía penar a todo aquel que no demostrase veneración a los dioses. Esto cogió casi por sorpresa a Anaxágoras, de quien fue alumno el mismo Pericles en su juventud, y la propia compañera de Pericles, Aspasia de Mileto, que fue acusada de corromper a las mujeres atenienses (al parecer, porque regentaba un burdel), aunque el líder ateniense pudo salvarla. Este tipo de leyes fueron cada vez más habituales y cruentas, hasta que cristalizaron en la pena de muerte pedida a Sócrates, justo al inicio del siglo IV antes de Cristo.

Con ello, naturalmente, si bien el prestigio de Atenas se mantuvo durante varios siglos más, el anhelo ilustrado de Pericles acabó definitivamente ahogado; no pudo pues hacer nada cuando, en 430 antes de Cristo, sus enemigos lo depusieron del poder y arrebataron el generalato. Unos meses más tarde Pericles moriría víctima de una epidemia (seguramente fiebre tifoidea, según se piensa actualmente). En su Oración Fúnebre, Tucídides se lamenta finalmente por la desaparición de Pericles, pero aún llora más por la pérdida de una ciudad, Atenas, que iniciaría así una lenta decadencia, tras la época de extraordinaria grandeza que el líder ateniense supo inspirar.


http://apuntesdefilosofa.blogspot.com.ar/2007/11/pericles-y-la-democracia-de-atenas.html


EL JUEGO EN QUE ANDAMOS – Juan Gelman
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta salud de saber que estamos muy enfermos,
esta dicha de andar tan infelices.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
esta inocencia de no ser un inocente,
esta pureza en que ando por impuro.
Si me dieran a elegir, yo elegiría
este amor con que odio,
esta esperanza que come panes desesperados.
Aquí pasa, señores,

que me juego la muerte.


 El Jugador


En una calurosa tarde de verano, en un tren con destino a ninguna parte
Me reuní con el jugador. Los dos estábamos muy cansados para dormir.
Así que nos turnamos para mirar por la ventana a la oscuridad.
El aburrimiento nos alcanzó y él comenzó a hablar.


Dijo: "Hijo, he hecho una vida fuera de leyendo las caras de la gente.
Conozco que cartas son por la manera en que ellos tienen sus ojos.
Así que si no te importa que lo diga, puedo ver que estás sin ases,
Por un sorbo de tu whisky, te daré un consejo. "

Así que le entregué mi botella y se bebió el último trago.
Luego gorroneó un cigarrillo y me pidió lumbre.
Y la noche adquirió un silencio mortal, y su cara perdió toda expresión.
Él dijo, "Si vas a jugar el juego, muchacho, tienes que aprender a jugarlo bien.

Tienes que saber cuándo mantenerlas, saber cuándo doblarlas
Saber cuándo irse, saber cuándo correr.
Nunca cuentes tu dinero cuando estés sentado en la mesa.
Ya habrá tiempo suficiente para contar cuando el trato esté hecho.

Cada jugador sabe que el secreto para sobrevivir
Es saber qué tirar y saber qué conservar.
Porque cada mano es un ganador y cada mano es un perdedor
Y lo mejor que se puede esperar es morir en su sueño. "

Y cuando terminó de hablar, se volvió hacia la ventana,
Apagó el cigarrillo, se perdió en el sueño.
Y en algún lugar en la oscuridad, el jugador salió sin ganar ni perder.
Y en sus últimas palabras, encontré un as que me podía guardar.

Tienes que saber cuándo mantenerlas, saber cuándo doblarlas
Saber cuándo irse, saber cuándo correr.
Nunca cuentes tu dinero cuando estés sentado en la mesa.
Ya habrá tiempo suficiente para contar cuando el trato esté hecho.

Tienes que saber cuándo mantenerlas, saber cuándo doblarlas
Saber cuándo irse, saber cuándo correr.
Nunca cuentes tu dinero cuando estés sentado en la mesa.
Ya habrá tiempo suficiente para contar cuando el trato esté hecho.

Tienes que saber cuándo mantenerlas, saber cuándo doblarlas
Saber cuándo irse, saber cuándo correr.
Nunca cuentes tu dinero cuando estés sentado en la mesa.
Ya habrá tiempo suficiente para contar cuando el trato esté hecho.


 A UN OLMO SECO – ANTONIO MACHADO

  Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

  ¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

  No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
  Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

  Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.

Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.