sábado, 5 de julio de 2014

"La belleza está en el ojo que mira la vida"... En este caso yo diría que la belleza está en la vida, y el ojo sólo puede confirmarla gracias a la tecnología.


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¡Amo Carmina Burana de Carl Orff y la escucho bastante seguido!

El nombre de la obra Cármina burana procede del latín cármĕn -inis: ‘canto, cántico o poema’ (no confundir con la palabra árabe carmén: ‘jardín’), y burana es el adjetivo gentilicio que indica la procedencia: ‘de Bura’ (el nombre latino del pueblo alemán de Benediktbeuern). El significado del nombre es, por tanto, ‘Canciones de Beuern’.
Aunque generalmente se encuentra escrito Carmina (sin tilde, como en el original latín) se pronuncia /kármina/. Para evitar que un hispanohablante pronuncie la palabra erróneamente (lo cual sucede con mucha frecuencia entre músicos y locutores), la Real Academia Española1 sugiere que a las palabras latinas se les coloque la tilde (en casos como este en que la ortografía latina no coincide con la española).

En estos poemas se hace gala del gozo por vivir y del interés por los placeres terrenales, por el amor carnal y por el goce de la naturaleza, y con su crítica satírica a los estamentos sociales y eclesiásticos, nos dan una visión contrapuesta a la que se desarrolló en los siglos XVIII y segunda parte del XIX acerca de la Edad Media como una «época oscura».

Ludus duodecim scriptorum, parecido al chaquete.
En los Cármina burana se satirizaban y criticaban todas las clases de la sociedad en general, especialmente a las personas que ostentaban el poder en la corona y sobre todo en el clero. Las composiciones más características son las Kontrafakturen que imitan con su ritmo las letanías del antiguo Evangelio para satirizar la decadencia de la curia romana, o para construir elogios al amor, al juego o, sobre todo, al vino, en la tradición de los cármina potoria. Por otra parte, narran hechos de las cruzadas, así como el rapto de doncellas por caballeros.

El bosque.
Asimismo se concentra constantemente en exaltar el destino y la suerte, junto con elementos naturales y cotidianos, incluyendo un poema largo con la descripción de varios animales. La importancia de esta serie de textos medievales es que sencillamente es la más grande y antigua colección de versos de carácter laico del medievo (puesto que lo acostumbrado era realizar únicamente obras literarias religiosas).
La colección se encuentra dividida en 6 partes:
Cármina ecclesiástica (canciones sobre temas religiosos).
Cármina moralia et satirica (cantos morales y satíricos).
Cármina amatoria (canciones de amor).
Cármina potoria (contiene obras sobre la bebida, y también parodias).
Ludi (representaciones religiosas).
Supplemantum (versiones de todas las anteriores, con algunas variaciones).




                                                                                                                     Carmina Burana - O Fortuna
Hermosa versión del Nocturno nº 2 de Chopin!

Es la primera vez que publico alguna obra de este talentoso y desdichado músico...


                                                                                                       Chopin - Nocturno nº 2
"Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué? 
Porque no espero nada de nadie. 
Esperar siempre duele. 
Los problemas no son eternos, siempre tienen solución. 
Lo único que no se resuelve es la muerte. 
La vida es corta, ¡por eso, ámala.! 

Vive intensamente y recuerda:

Antes de hablar... ¡Escucha !
Antes de escribir... ¡ Piensa!
Antes de criticar... ¡ Examínate !
Antes de herir... ¡ Siente !
Antes de orar... ¡ Perdona !
Antes de gastar... ¡ Gana !
Antes de rendirte... ¡ Intenta !
ANTES DE MORIR... ¡¡ VIVE !"



Es indudable la importancia de la puntuación y a la siguiente prueba (que mi madre repetía declamando la lectura de la lápida y remedando el tono cordobés del borracho) me remito: 

Lápida

San Francisco de Asís
comía como vestía
dormía sobre una vieja estera...
Un santo!

Viene un borracho y lee:

San Francisco de Asís...
comía como bestia
dormía sobre una vieja
¿Este era un santo?



Orquesta sinfónica - Sus instrumentos

Orquesta sinfónica: conjunto musical de gran tamaño que interpreta, en particular, composiciones musicales que datan del siglo XVIII hasta la actualidad.
Bombo: el tambor más grande de la batería, que produce un sonido grave y bajo.
Trompeta: instrumento de viento-metal compuesto de tres pistones que produce 12 notas.
Trombón: instrumento de viento-metal provisto, en general, de una corredera que permite variar los sonidos.
Vibráfono: instrumento de percusión parecido al xilófono, cuyo sonido puede modularse electrónicamente.
Contrabajo: instrumento más grande de la familia de violines, el cual produce las notas más graves.
Címbalos: discos metálicos que se golpean con un mazo o baqueta o, se entrechocan uno contra otro para producir sonidos.
Tuba: instrumento hecho con un tubo curvo que termina en pabellón. Emite los sonidos más graves de la familia de los instrumentos de viento-metal.
Fagot: instrumento cónico de lengüeta doble de la familia del oboe.
Oboe: instrumento de viento-madera de lengüeta doble con taladro cónico.
Violonchelo: instrumento cuya forma se asemeja a la del violín pero de mayor tamaño. Para tocarlo, se coloca parado entre las piernas.
Atril del director de orquesta: soporte donde descansa la partitura.
Viola: versión más grande del violín, el cual produce notas de una octava más baja.
Segundo violín: respalda la melodía del primer violín y toca generalmente la armonía.
Primer violín: toca la melodía.
Flauta: instrumento cuyo sonido se produce con un silbato.
Clarinete: instrumento de lengüeta con un pabellón acampanado.
Trompa: instrumento de pistones afinado en Fa, cuyo pistón suplementario le permite pasar en si bemol.
Piano: instrumento de cuerdas que son golpeadas para producir los sonidos.
Arpa: instrumento asimétrico en forma triangular de cuerdas de diversas longitudes que se pulsan para tocar.



 Adjunto enlace muy didáctico, ya que incluye fotos ampliadas y la descripción de cada instrumento.

Instrumentos de una Orquesta Sinfónica
Siempre me ha gustado mucho "El Principito" de Antoine de Saint Exupery; también disfruté hace poco la lectura de su continuación autorizada: "El regreso del joven príncipe" del empresario y escritor
argentino Alejandro Roemmers...