martes, 2 de septiembre de 2014

Ramses III habria sido degollado en un golpe de estado

Egipto: El Imperio Nuevo - Tercera parte

XX DINASTÍA - (1186 - 1069 a. C.)

Los últimos ramesidas: final de una larga etapa

Tras la muerte del enfermizo Ajenra-Siptah*, el problema sucesorio se resolvió en favor de la que fuera esposa de su antecesor, la reina Sitra-Tausert*. Pero esta solución que pareciera resolvía el problema, no lo hizo, pues prácticamente desde ese primer momento Tausert* ya contó con la rivalidad de un desconocido personaje, quizás originario de alguna saga ramesida, quien incluso pudo llegar a mantener un reinado paralelo en algún momento: Userjaura-Sethnajt*.
Fueron años difíciles para la gobernabilidad del país, como así parece reflejarlo el Papiro Harris I que habla de "años vacíos" para probablemente referirse a éstos. Pero desaparecida la reina, Userjaura-Sethnajt* pasó a ocupar su lugar ya en solitario e iniciar la difícil tarea de consolidación dinástica, aunque dada la brevedad de su reinado (apenas un par de años) sólo lo acabara consiguiendo su hijo y sucesor Usermaatra-Meriamon-Ramsés*(III) quien constituiría el último gran reinado del Imperio Nuevo.

Ramsés* (III) continuó la tarea pacificadora de su padre, restableció el poder de los templos, y reorganizó la administración en clases: funcionarios de palacio y grandes príncipes o gobernadores de nomos, ejército, y obreros. Su objetivo era devolver a Egipto el antiguo esplendor de aquéllas XVIII y XIX que le precedieron, y a través de esa estabilidad, retomar el poderío externo ya bastante mermado por la debilidad de los gobiernos anteriores, al que habría que añadir el acaecido durante el suyo por la actividad especialmente combativa de los pueblos vecinos. Nubios y libios se constituyeron en sus principales rivales, siendo a ellos hacia quiénes dirigió sus tropas en los años 5 y 11 de su reinado. Pero quizás la que llevó a cabo contra los llamados "Pueblos del Mar", una heterogénea coalición de pueblos (peleset, tjeker, shekelesh, denyen, weshesh y shardana, entre otros), probablemente con origen en el Egeo y/o Asia Menor, a quiénes ya tuviera ocasión de combatir Baenra-Merenptah*, fuera la más trascendente por cuanto esa confederación determinó un nuevo mapa político en Asia una vez que ésta acabó con el poderío hitita en el área. De todo ello se conservan significativas inscripciones en su templo de Medinet-Habu, sabiendo por las mismas que en el año 8 de su reinado dirigió tropas destacadas en Siria y Palestina contra ellos, a la vez que efectivos navales hicieron lo propio en el delta del Nilo consiguiendo aplastar toda posibilidad de penetración en territorio egipcio.

Su reinado quedó marcado por la recuperación económica que le permitió continuar la explotación de las canteras y minas, organizar expediciones comerciales al "País de Punt" y Sinaí, o la construcción de grandes obras como su gran templo funerario en Medinet-Habu, o la ampliación del templo de Amón en Karnak.
Pero esas acciones que pretendió positivas, no estuvieron exentas de dificultades. Así se sabe de cierto complot en Atribis dirigido por uno de sus visires, o de una conspiración en el harén real cuyo alcance se desconoce. Lo que si se sabe por los papiros Lee, Rollin y Jurídico de Turín, que hubo hasta 36 personajes notables involucrados (reinas, príncipes, jueces, etc.), y el motivo parece no fue otro que el intento por parte de una de las esposas secundarias de situar a su hijo en la sucesión. Una problemática que se constata en el hecho de que a pesar de ser muchos los personajes reales que aparecen en las paredes de su templo funerario, curiosamente no aparece ninguno con su nombre. Pero éstos no fueron los únicos problemas que padeció, sino que aún en el año 29 estalló una huelga de artesanos en Deir el-Medina (la 1ª conocida de la Historia) por lo que consideraron unas deficientes condiciones de vida para ellos y su familia, y muy especialmente por la precariedad en el suministro de agua. Pero si bien se calmó el malestar inicial con el suministro de alimentos, bebidas y ropa de vestir, e incluso se inició la construcción de un pozo que llegaría a alcanzar los 22 mts. de profundidad (posteriormente los 50 mts), la falta de resultados, unido a las malversaciones en los fondos que se les asignó, la situación no se resolvió y la huelga volvió a repetirse.

Usermaatra-Meriamon-Ramsés*(III), tuvo numerosa prole masculina, y cuando en el año 32 desapareció, y su cuerpo fue enterrado en el Valle de los Reyes, fue su hijo Heqamaatra-Ramsés*(IV) quien pasó a sucederle aunque no sin cierto misterio por la continuada reafirmación de su origen de la que hizo gala. Curiosamente, idéntica reafirmación filial que harían sus otros hermanos cuando llegado el momento le sucedieran.
Su reinado bien se pudo iniciar con la redacción del informe, y sentencia, de los personajes juzgados ante el tribunal por el asunto de la conspiración del harén real de su padre, a la vez que se dedicaba a elogiarlo efusivamente enumerando sus logros. Todo ello, en una situación política que pudo ser compleja pues por ejemplo su tumba sólo se pudo iniciar pasados 15 meses desde la llegada al trono. Quizás, como no, por la situación conflictiva que aún mantenían los artesanos de Deir el-Medina quiénes estaban llamados a construirla, pero resulta cuanto menos sorprendente. Sea como fuere, aquélla situación se resolvió con la ampliación de personal, que no así en la calidad de los trabajos aunque se añadiera en su decoración el llamado "Libro de las Cavernas" o los "Libros de los Cielos". Por otro lado pretendió ser un gran constructor, pues son numerosos los trabajos que inició en la orilla occidental tebana, así como en Karnak, Abido, y otros puntos de la geografía egipcia, a pesar de que en muchos de ellos escasamente consiguiera iniciarlos pues la brevedad de su reinado (6 años y 8 meses) acabó truncando sus ambiciones.

De su hijo Usermaatra-Sejeperenra-Ramsés*(V) apenas nos han llegado restos documentales. Sólo cabría apuntar que fue durante su reinado cuando se escribió el Papiro Wilbour, un importante documento fiscal, u otro papiro conocido como del "escándalo de Elefantina", fiel testigo de la corrupción existente. Cuando Ramsés*(V) muere por probablemente una enfermedad infecciosa (viruela), se inició la construcción de su tumba, pero habría de ser su tío, en medio de posibles desórdenes, quien le sucediera y terminara.

Nebmaatra-Ramsés*(VI), tras autoafirmarse, extraña y repetidamente en sus orígenes como hijo de Usermaatra-Meriamon-Ramsés*(III), continuó sin poner freno a los desmanes de aquélla debilitada sociedad. Su nombre figura en muy diversos lugares del territorio egipcio, aunque por lo general más debido a prácticas suplantadoras que a las de su escasa actividad constructiva o de gobierno. Apenas se dedicó a grabar algunas escenas en Karnak y Medinet-Habu. La única gran obra que llevó a cabo fue la conclusión de la gran tumba en el Valle de los Reyes que iniciara su antecesor. Una tumba en dónde se retoman determinados textos religiosos, a la vez que otros astronómicos.

A su muerte, su hijo Itamón le sucede con el nombre de Usermaatra-Setepenra-Meriamón-Ramsés*(VII) en medio de importantes desórdenes, provocados, además de por la prolongada inestabilidad social de la época, en la que hay constancia de un importante incremento de precios en los cereales, por la incursión de determinados pueblos asiáticos en el Delta a los que hubo de combatir. Al igual que sucediera con su antecesor, el único monumento importante de su reinado fue su tumba, y aún esta, de menores dimensiones que las habituales.

Con la muerte sin heredero, (su hijo Ramsés ya habría muerto), fue su tío Usermaatra-Ajenamón-Ramsés*(VIII), el que parece un enigmático hijo deRamsés*(III) , o incluso un usurpador con igual nombre (Sethirjopshef), quien pasó a sucederle. Apenas se sabe nada de su breve reinado, ni aún si se construyó tumba en la necrópolis tebana, pues ni ha aparecido esta, ni su momia.

Le sucedió Neferkara-Ramsés*(IX) quien se ha pensado pudo ser hijo de Mentuhirjopshef; uno de los numerosos hijos de Ramsés*(III). Su reinado de unos 18 años fue una prolongación de los que le precedieron; es decir, de anarquía y corrupción. Durante su reinado se extrajo oro en las minas de Nubia, aunque en una situación bastante inestable puesto que en esa época se constatan incursiones nómadas que hubo de resolver la propia población nubia, y no tropas al mando de los visires de Nubia, supuestamente encargados de velar por la seguridad de la región. Es también en esa época cuando se tiene noticia de emigraciones libias al Valle, incluso para trabajar en el poblado artesano de Deir el-Medina; una poblado muy vigilado por saberse de investigaciones policiales que pretendieron poner freno a los continuados robos en tumbas reales. Desgraciadamente, y aún a pesar del juicio y duras penas ejemplares impuestas, no parece seguro que lo consiguieran por cuanto es más que probable que algunos personajes principales estuvieran involucrados. Por lo demás, es durante el reinado de este rey cuando se quiere apreciar la creciente influencia del clero de Amón en Tebas en detrimento del poder real cuando uno de sus grandes sacerdotes, Amenhotep, acabara por distanciarse del gobierno central para adquirir unas tareas de gobierno en la Tebaida. Su tumba es una muestra de la dificultad del momento ya que no estuvo concluída a su muerte a pesar de los 18 años de reinado.

Un desconocido Jepermaatra-Ramsés*(X) , aunque quizás hijo del anterior, le sucedió. Su nombre apenas nos es conocido por ciertas inscripciones localizadas en Karnak, Aniba en Nubia, y su pequeña tumba en el Valle de los Reyes. Lamentáblemente aún hoy en día sin ser estudiada en su totalidad.
La división del país era ya un hecho cuando Menmaatra-Ramsés*(XI), subió al trono. En el año 17 de su reinado, y por lo que parece una desesperada situación por controlar el Alto Egipto, el que fuera Virrey de Kush, Panehesy, se instala con sus tropas en Tebas, y depone a su Gran Sacerdote de Amón, Amenhotep. Pero bien por la dificultad social producto de la hambruna que padecía la zona, bien por los desmanes de sus actos y/o tropas (en esa época se produjeron importantes robos en tumbas reales), Amenhotep acabó pidiendo ayuda al rey, respondiendoRamsés*(XI) con el envió de tropas y el encargo al general Pianji de detener la situación. Lo consiguió, tras lo que parecen graves enfrentamientos en la ciudad Cinópolis (Hardai), pues quedó arrasada, y Panehesy se retiró al S. desde dónde siguió intrigando contra el rey egipcio. Corría el año 19, y fue tal la satisfacción por la victoria, que a partir de entonces nacía lo que pasó a llamarse "Era del Renacimiento". Una nueva etapa que quedó perpetuada en los documentos oficiales del Alto Egipto con una doble data; por un lado se señalaba la fecha propia del reinado, y por la otra, la fecha desde tal victoria. Pero si bien Ramsés*(XI) mantuvo su autoridad en la región (más representativa que real), no quiso, o no pudo evitar seguir presenciando la secesión del Alto Egipto, ahora con una dictadura encubierta bajo forma teocrática que imponía el nuevo Gran Sacerdote de Amón, Herior (o Pianji según recientes investigaciones), quien pasaba a ser el hombre fuerte de la Tebaida e inclusó se arrogara enseñas propias de la autoridad real como el de encerrar su nombre en un "cartucho", o el de hacerse figurar en los relieves en pie de igualdad que el rey, aunque siempre supeditado a su autoridad. De esta época es el conocido relato de Unamón, un viaje que llevaba a este personaje a Biblos para la compra de madera con la que reparar la barca sagrada de Amón, lo que demuestra su autonomia frente a la del rey. Herior murió antes que el monarca, sucediéndole Pianji, y a Menmaatra-Ramsés*(XI) se le construyó una tumba en el Valle de los Reyes que probablemente nunca llegó a ocupar porque quizás dónde se hizo enterrar fue en alguna tumba del norte. Desaparecido el último integrante de la saga ramesida, y por consiguiente, del Imperio Nuevo, su sucesor acabó siendo quien probablemente fuera su yerno, el visir del Bajo Egipto, Hedyejeperra-Nesbanebdyedet*, el Smendes de los griegos, quien establecido en la ciudad de Tanis hizo de esta la capital del país. Lamentáblemente no por mucho tiempo, pues en el Alto Egipto, los Grandes Sacerdotes de Amón en Tebas acabaron siendo los verdaderos monarcas de la zona. Una vez más Egipto se dividía, y se iniciaba lo que se ha dado en llamar, incorrectamente, "Tercer Periodo Intermedio".

REYES
1 USERJAURA-SETHNAJT*
2 USERMAATRA-MERIAMON-RAMSES* (III)
3 HEQAMAATRA-RAMSES (IV)
4 USERMAATRA-SEJEPERENRA-RAMSES (V)
5 NEBMAATRA-RAMSES (VI)
6 USERMAATRA-SETEPENRA-MERIAMON-RAMSES (VII)
7 USERMAATRA-AJENAMON-RAMSES (VIII)
8 NEFERKARA-RAMSES (IX)
9 JEPERMAATRA-RAMSES (X)
10 MENMAATRA-RAMSES (XI)

  GRANDES SACERDOTES DE AMÓN EN TEBAS
GSA-a HERIOR
GSA-b PIANJI

http://www.tierradefaraones.com/imperio_nuevo/dinastia_20/dinastia.htm









En el azul pintado de azul (Doménico Modugno)
[cover: Gianna Nannini]

Pienso que un sueño así
no vaya a volver nunca más
me pintaba las manos
y la cara de azul.
De repente fue raptado
por el viento
y empecé a volar
en el cielo infinito.

Volar oh oh
cantar oh oh oh oh,
en el azul pintado de azul,
feliz de estar allí arriba
y volaba, volaba feliz
más alto que el sol
y aún más arriba,
mientras el mundo
poco a poco desaparecía lejos allí abajo,
una música dulce sonaba
sólo para mí.

Volar oh oh
cantar oh oh oh oh
en el azul pintado de azul
feliz de estar allí arriba.

Pero todos los sueños
al amanecer desaparecen porque
cuando la luna tramonta
se los lleva consigo,
pero yo sigo soñando
en tus ojos bellos
que son azules como un cielo
bordado de estrellas.

Volar oh oh
cantar oh oh oh,
en el azul de tus ojos azules,
feliz de estar aquí abajo
y sigo volando feliz
más alto que el sol
y aún más arriba
mientras el sol
poco a poco desaparece
en tus ojos azules
tu voz es una música
dulce que suena para mí.

Volar oh oh
cantar oh oh oh oh
en el azul de tus ojos azules,
feliz de estar aquí abajo.

En el azul de tus ojos azules,
feliz de estar aquí abajo
contigo.



lunes, 1 de septiembre de 2014

Antonio Vivaldi

(Venecia, 1678 - Viena, 1741) Compositor y violinista italiano. 

Igor Stravinski comentó en una ocasión que Vivaldi no había escrito nunca quinientos conciertos, sino «quinientas veces el mismo concierto». No deja de ser cierto en lo que concierne al original e inconfundible tono que el compositor veneciano supo imprimir a su música y que la hace rápidamente reconocible.

Autor prolífico, la producción de Vivaldi abarca no sólo el género concertante, sino también abundante música de cámara, vocal y operística. Célebre sobre todo por sus cuatro conciertos para violín y orquesta reunidos bajo el título Las cuatro estaciones, cuya fama ha eclipsado otras de sus obras igualmente valiosas, si no más, Vivaldi es por derecho propio uno de los más grandes compositores del período barroco, impulsor de la llamada Escuela veneciana –a la que también pertenecieron Tommaso Albinoni y los hermanos Benedetto y Alessandro Marcello– y equiparable, por la calidad y originalidad de su aportación, a sus contemporáneos Bach y Haendel.

Poco se sabe de su infancia de Vivaldi. Hijo del violinista Giovanni Battista Vivaldi, el pequeño Antonio se inició en el mundo de la música probablemente de la mano de su padre. Orientado hacia la carrera eclesiástica, fue ordenado sacerdote en 1703, aunque sólo un año más tarde se vio obligado a renunciar a celebrar misa a consecuencia de una enfermedad bronquial, posiblemente asma.
También en 1703 ingresó como profesor de violín en el Pio Ospedale della Pietà, una institución destinada a formar muchachas huérfanas. Ligado durante largos años a ella, muchas de sus composiciones fueron interpretadas por primera vez por su orquesta femenina. En este marco vieron la luz sus primeras obras, como las Suonate da camera Op. 1, publicadas en 1705, y los doce conciertos que conforman la colección L’estro armonico Op. 3, publicada en Amsterdam en 1711.

Con ellas, Antonio Vivaldi alcanzó renombre en poco tiempo en todo el territorio italiano, desde donde su nombradía se extendió al resto del continente europeo, y no sólo como compositor, sino también, y no en menor medida, como violinista, uno de los más grandes de su tiempo. Basta con observar las dificultades de las partes solistas de sus conciertos o sus sonatas de cámara para advertir el nivel técnico del músico en este campo.

Conocido y solicitado, la ópera, el único género que garantizaba grandes beneficios a los compositores de la época, atrajo también la atención de Vivaldi, a pesar de que su condición de eclesiástico en principio le impedía abordar un espectáculo considerado en exceso mundano y poco edificante. De hecho, sus superiores siempre recriminaron a Vivaldi su escasa dedicación al culto y sus costumbres laxas.

Inmerso en el mundo teatral como compositor y empresario, Ottone in Villa fue la primera de las óperas de Vivaldi de la que se tiene noticia. A ella siguieron títulos como Orlando furioso, Armida al campo d’Egitto, Tito Manlio y L’Olimpiade, hoy día sólo esporádicamente representados.

La fama del músico alcanzó la cúspide en el meridiano de su vida con la publicación de sus más importantes colecciones instrumentales, Il cimento dell’armonia e dell’inventione Op. 8, en la que se incluyen Las cuatro estaciones, y La cetra Op. 9. Pero a fines de la década de 1730 el público veneciano empezó a mostrar menor interés por su música, por lo que Vivaldi decidió probar fortuna en Viena, donde murió en la más absoluta pobreza un mes después de su llegada. A pesar de este triste final y de un largo período de olvido, la obra de Vivaldi contribuyó a sentar las bases de lo que sería la música de los maestros del clasicismo, sobre todo en Francia, y a consolidar la estructura del concierto solista.



Canciones con historia: Counting out time – Carpet Crawlers GENESIS

Doble Album "El Cordero se acuesta en Broadway"

Construyendo una canción

Con el doble álbum de Genesis “The Lamb Lies Down on Broadway” ocurre como con algunos libros: son densos y complicados y exigen un gran esfuerzo al leerlos, pero si consigues entrar dentro producen muchas satisfacciones. Y es que esta obra conceptual -compuesta por 23 canciones y considerada uno de los mejores álbumes de la historia del rock-, está llena de recovecos, de caminos que se bifurcan y parecen desparramarse por todos lados.

A cada nueva escucha del álbum, que cuenta la odisea de Rael, un inmigrante portorriqueño en Nueva York, se descubren cosas nuevas, sonidos en los que no te habías fijado, sutilezas aquí y allá.

En TLLDOB hay muchos temas a destacar, desde el inicial que da título al álbum hasta la excelente Counting out Time, pasando por Cuckoo Cocoon o The Lamia, entre otros.

Pero en mi opinión el mejor es este estupendo Carpet Crawlers, una auténtica gema que Gabriel en la (extraña) letra y la voz solista y el resto del grupo (Banks, Rutherford, Collins y Hackett) en la música, componen como si estuvieran construyendo un edificio: añadiendo a la melodía una tras otra capas de teclados, guitarras, coros y percusiones, con la voz de Gabriel como hilo conductor, hasta llegar al extático final.

 Tras la gira mundial de presentación del álbum Gabriel abandonó el grupo para iniciar su carrera en solitario y el resto de los miembros siguieron su propio camino. Pero estas, como diría Ende, son ya otras historias.

http://cancionesparaelfindesemana.wordpress.com/2014/01/31/471-genesis-carpet-crawlers/


                                                     Counting out time - Genesis


La primavera besaba - Antonio Machado

La primavera besaba
suavemente la arboleda,
y el verde nuevo brotaba
como una verde humareda.

Las nubes iban pasando
sobre el campo juvenil...
Yo vi en las hojas temblando
las frescas lluvias de abril.

Bajo ese almendro florido,
todo cargado de flor
—recordé—, yo he maldecido
mi juventud sin amor.

Hoy, en mitad de la vida,
me he parado a meditar...
¡Juventud nunca vivida,
quién te volviera a soñar!


Dietrich Buxtehude


Dietrich Buxtehude /ˈdiːtʁɪç buksdǝˈhuːðǝ/ (1637 - Lübeck, 9 de mayo de 1707) fue un compositor y organista germano-danés de música académica europea del barroco. Sus obras para órgano forman parte del repertorio habitual para este instrumento y frecuentemente se interpretan en recitales y misas. Fue uno de los organistas más célebres de la escuela alemana de órgano barroco, durante la mayor parte de su vida fue organista en la Iglesia de Santa María (Marienkirche) de Lübeck. Como compositor produjo una amplia variedad de piezas vocales e instrumentales, y su estilo influyó enormemente a muchos compositores, incluido Johann Sebastian Bach. Hoy en día es considerado el más destacado compositor germano de su tiempo, entre Heinrich Schütz y Bach.

Obras

Buxtehude compuso música sacra en una época en que los compositores conocidos preferían cultivar las nuevas formas profanas: la ópera, el concierto y la sonata.
Con este compositor se consigue una música sacra luterana capaz de igualar a la previa polifonía católica del siglo XVI, que había sido reprobada por la Reforma de Lutero. Es el mejor compositor luterano del siglo XVII.
El grueso de su trabajo viene representado por música vocal, con una amplia variedad de estilos, y piezas para órgano, que consisten básicamente en series de corales y otras formas variadas de gran tamaño.

Música vocal

Salvo algunos cantos nupciales, la obra vocal de Buxtehude es sacra. La reforma luterana favoreció una música sacra coral, basada en himnos, para que toda la congregación participara en el canto. Buxtehude extendió el alcance musical y emocional de esta música coral, “hasta el punto que —debido a la complejidad del sonido— la congregación tenía que escuchar en vez de participar” (McLeish).
Compuso más de cien cantatas sobre textos en alemán y latín. Sus cantatas tienen un “encanto fresco y vivaz que incluso Bach rara vez igualó” (McLeish).
Compuso una misa breve a cinco voces, el motete Benedicam Dominum a veinticuatro voces, y varios oratorios, desgraciadamente perdidos en su mayor parte. Se conservan los libretos, pero no las partituras, lo cual es particularmente desafortunado, porque sus oratorios alemanes parecen haber sido el modelo para las obras posteriores de Johann Sebastian Bach y Georg Philipp Telemann.
·                    Cantatas Membra Jesu nostri, Cantate Domino, Jesu meine Freude.
·                    Cantata de Navidad In dulce jubilo.

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Dietrich Buxtehude


Dietrich Buxtehude /ˈdiːtʁɪç buksdǝˈhuːðǝ/ (1637 - Lübeck, 9 de mayo de 1707) fue un compositor y organista germano-danés de música académica europea del barroco. Sus obras para órgano forman parte del repertorio habitual para este instrumento y frecuentemente se interpretan en recitales y misas. Fue uno de los organistas más célebres de la escuela alemana de órgano barroco, durante la mayor parte de su vida fue organista en la Iglesia de Santa María (Marienkirche) de Lübeck. Como compositor produjo una amplia variedad de piezas vocales e instrumentales, y su estilo influyó enormemente a muchos compositores, incluido Johann Sebastian Bach. Hoy en día es considerado el más destacado compositor germano de su tiempo, entre Heinrich Schütz y Bach.
·                    Otras obras para teclado
Asimismo Buxtehude compuso dos chaconas y un pasacalles que, junto a las seis chaconas para órgano de Pachelbel, representan una variación del estilo tradicional de chacona, y, además, la primera contribución seria del Norte de Alemania a la evolución de este género. Están entre las obras de Buxtehude más conocidas y han influido en numerosos compositores posteriores, en particular Bach y Brahms. Unas pocas canzonas para teclado son sus únicas piezas estrictamente contrapuntísticas y probablemente fueron compuestas con fines pedagógicos. De las tres piezas conocidas como fugas, sólo la primera, BuxWV 174, es una verdadera fuga; BuxWV 175 es más una canzona (dos secciones, ambas fugadas y sobre el mismo tema), mientras que BuxWV 176 es más un típico preludio, sólo que empieza con una fuga en lugar de con una sección improvisada.

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Esta composición era la favorita del personaje literario Sinclair de la novela Demian de Hermann Hesse.

''Cuando estaba deprimido, rogaba a Pistorius que me tocara el pasacalle del viejo Buxtehude. Entonces me sentaba en la iglesia oscura, al anochecer, absorto en aquella extraña y ferviente música que se perdía en sí misma y se escuchaba a sí misma, que me hacía bien y me disponía aún más a dar la razón a las voces del alma.''

"El pájaro rompe el cascarón. El huevo es el mundo. El que quiera nacer tiene que romper un mundo. El pájaro vuela hacia Dios...el Dios se llama Abraxas."

Demian – Hermann Hesse