Cuadros de una Exposición de Modest
Mussorgsky
Modest
Mussorgsky compuso la pieza para piano Cuadros de una Exposición en 1874. Ravel
comenzó su orquestación en mayo de 1922 y la terminó en el verano siguiente.
Serge Koussevitzky dirigió el estreno en la Opera de París, el 19 de octubre de 1922.
Victor Hartmann era un arquitecto, acuarelista, diseñador y amigo de
Mussorgsky. El compositor no sólo apreciaba a Hartmann sino que también creía
que su amigo tenía el sueño para convertirse en un gran arquitecto ruso.
Mussorgsky quedó desolado cuando Hartmann falleció de un ataque cardíaco a la
edad de 39 años.
Su pena se mezclaba con sentimientos de culpa, pues recientemente había estado
paseando con Hartmann cuando el arquitecto tuvo un ataque y no podía respirar.
En lugar de llevarle a un médico, Mussorgsky trató de calmar al afligido
Hartmann: "Descansa un poco, almita, y luego seguiremos." Debido a
este incidente, Mussorgsky ilógicamente se culpaba a sí mismo por la muerte de
Hartmann: "Cuando recuerdo esta conversación, me siento desdichado, porque
me comporté como un cobarde con temor a la enfermedad. Este temor existía
porque yo temía preocupar a Hartmann, ¡así que me comporté como un tonto niño
de escuela!"
Mussorgsky, que no era la más estable de las personas, se hundió en una
profunda depresión. Estaba obsesionado por la muerte de su amigo y su
irra-cional creencia de que era en parte responsable de ella. Empezó a beber,
vendió algunas de sus pertenencias para obtener ingresos, sufría de
alucinaciones, una vez desapareció durante días, se involucró en un alboroto y
le echaron de su apartamento.
Vladimir Stassov, amigo tanto de Hartmann como de Mussorgsky, estaba preocupado
por la salud mental y física de este último. Creía que podría ser de ayuda para
el compositor si le comprometía en alguna actividad en honor de Hartmann. Así
que organizó una exposición de alrededor de 400 obras del artista. Mussorgsky
asistió a la exposición y se sintió conmovido por lo que veía, pero no pudo
componer una pieza conmemorativa para Hartmann hasta algunos meses más tarde.
Cuando finalmente se puso a trabajar, decidió escribir una suite para piano de
diez movimientos, cada uno de los cuales representaba uno de los cuadros de
Hartmann. Sólo tres de los movimientos corresponden a los cuadros exhibidos en
la exposición de Stassov. Las otras eran bocetos y dibujos que Mussorgsky había
visto en la casa de Hartmann. El enlace entre todos los movimientos era un tema
de "paseo". "Mi propia fisonomía se muestra a través de los
intermezzos", explicó Mussorgsky. Aunque Cuadros de una Exposición tiene
una grandeza inconfundible, el compositor se contentó con dejarla como pieza
para piano. Es atractivo pensar, sin embargo, que le hubiera satisfecho la
forma en la que Ravel la orquestó medio siglo más tarde. Maurice Ravel siempre
se sintió menos cómodo con la gran tradición de las obras maestras alemanas,
ejemplificadas en la música de Beethoven y de Wagner, que con la música
folclórica española, el jazz norteamericano, la música gitana húngara y la
música para conciertos rusa. La natural mezcla de elementos folclóricos que
hacen los rusos en su música seria, su desatención a la tradición germánica, la
espontaneidad de su arte y los maravillosos colores de sus orquestaciones
atraían al francés. Este se sintió especialmente atraído por la música de
Mussorgsky, el menos occidental de los rusos.
A pesar de su entusiasmo, Ravel sabía relativamente poco respecto de la música
de Mussorgsky y aun menos respecto del hombre. Las versiones originales de la
mayoría de las composiciones rusas no eran conocidas, ya que las presentaciones
por lo general eran versiones que habían sido "mejoradas" por sus
amigos bien intencionados, como Rimsky-Korsakov, por ejemplo. El amigo de
Ravel, el crítico Michel D. Calvocoressi, compartía su interés por Mussorgsky.
Calvocoressi viajó a Rusia en 1912 con el propósito de reunir material para un
libro sobre música rusa y tratar de estudiar la partitura original de la ópera
de Mussorgsky, Boris Godunov. En Rusia encontró una maravillosa hospitalidad
pero muy poca información. Nunca llegó a ver el manuscrito de Boris, pero
descubrió, en efecto, una gran cantidad de datos sobre la partitura de piano
original de Cuadros de una Exposición.
Esta información iba a resultarle muy útil a Ravel cuando, una década más
tarde, emprendió la orquestación de la pieza para piano de Mussorgsky, a
petición del director Serge Koussevitzky. Ravel estaba encantado con este
encargo, no sólo debido a la admiración que sentía por Mussorgsky, sino también
porque había estado experimentando dificultades para componer y buscaba un
proyecto más fácil que pudiera desbloquear su impulso creativo. En ese sentido,
el trabajo no tuvo éxito, pues Ravel no compuso nada en absoluto durante un año
después de terminada la orquestación de Cuadros. El compositor deseaba
mantenerse lo más fiel que fuera posible al original de Mussorgsky, pero todo
lo que tenía a su disposición era la versión publicada, que había sido muy
corregida por Rimsky-Korsakov. Con la ayuda de los materiales que Calvocoressi
había traído de Rusia, Ravel pudo inferir muchas cosas sobre las ideas
originales de Mussorgsky.
Aunque Ravel nunca fue a Rusia, sabía poco sobre la personalidad de Mussorgsky
y tenía sólo seis años cuando el compositor ruso murió, había una notable
afinidad entre los dos hombres. Como señala Víctor Seroff, que ha escrito las
biografías de ambos compositores:
Ambos hombres, en lo que se refiere a su
arte, fueron arrastrados, como poseídos, a todo lo nuevo, al progreso -para
citar a Mussorgsky: "¡A las nuevas playas! Sin temor a través de la
tormenta, las aguas profundas y los arrecifes- a las nuevas playas!" Ambos
hombres fueron librepensadores, negaron el dogma y la tradición. Para ambos, la
integridad artística era como su propia carne. Sus vidas personales se
conservaron como enigmas para el resto del mundo. Ambos compositores preferían
la compañía de hombres. Con las mujeres sus relaciones se mantenían en la
condición de amantes hijos y amigos dedicados pero platónicos. Aunque, a
diferencia de Ravel, nunca se sospechó que Mussorgsky fuera homosexual, los dos
hombres se mantuvieron adolescentes en sus relaciones emocionales. Ravel
siempre hablaba de buscar la soledad, pero tenía tanto miedo de estar solo como
Mussorgsky, a quien, en la última parte de su vida, le aterrorizaba pasar una
noche sin compañía. Ambos hombres fueron "animales" de lo más
sociables, para citar nuevamente a Mussorgsky. Ambos amaban el hogar, la
familia y los niños, pero nunca se casaron. Para ambos, las casas de sus amigos
íntimos eran como sus propios hogares.
Ravel no fue el primero que orquestó Cuadros,
ni iba a ser el último. Existen otras versiones orquestales de Mikhail
Tushmalov, Henry Wood, Leonas Leonardi, Lucien Cailliet, Leopoldo Stokowski, Vladimir
Ashkenazy y otros. Estas transcripciones se interpretan de vez en cuando como
curiosidades, pero sólo la orquestación de Ravel ha ingresado al repertorio
orquestal normal. También existen versiones para sintetizadores, quintetos de
bronces, guitarra solista y grupos de rock. Este gran número de arreglos de
Cuadros señala la naturaleza esencialmente orquestal de la partitura de
Mussorgsky.
Ravel fue un orquestador soberbio y original. Es notable que la orquestación de
Cuadros no haga sonar a la pieza como una obra de Ravel. Este trató
conscientemente de preservar el sonido de Mussorgsky y de orquestar como podría
haberlo hecho el ruso.
La siguiente descripción del paseo y de los cuadros está sacada de las cartas
de Mussorgsky y de otras fuentes:
Paseo. Mussorgsky intentaba retratarse a sí mismo y a sus
impresiones mientras paseaba por la galería donde se exhibía la exposición de
Hartmann.
Gnomo. Dibujo de Hartmann de un pequeño
cascanueces, un juguete de niños hecho para el árbol de Navidad. El cascanueces
tiene la forma de un gnomo malo.
Paseo.
II Vecchio castello. Acuarela de un trovador que canta ante
un castillo medieval italiano.
Paseo.
Tullerías. Niños Peleando en el Juego. Acuarela
de Hartmann de una esquina del famoso jardín francés.
Bydlo. La palabra polaca para
"ganado". Dibujo de dos grandes bueyes arrastrando un pesado carro
campesino con dos enormes ruedas.
Paseo.
Ballet de los Pollitos no Empollados. Diseño de Hartmann del
vestuario para el ballet Trilby. Los pollitos danzan con sólo sus patas
saliendo de sus cascarones.
Samuel Goldenberg y Schmuyle. Dos dibujos a lápiz, que pertenecían a
Mussorgsky, titulados "Dos Judíos Polacos - Uno Rico, el Otro,
Pobre".
Limoges: El Mercado. Pintura de un
mercado francés.
Catacumbas. Una pintura del mismo Hartmann,
acompañado por el arquitecto Kenel y un guía con una linterna, explorando las
catacumbas de París.
Cum Mortuis in Lingua Morta. El tema del Paseo, rotulado en la
partitura "Con la Muerte en una Lengua Muerta". Mussorgsky escribió
sobre la partitura para piano: "El espíritu creativo de Hartmann me
conduce al lugar de los cráneos y los llama; los cráneos mismos comienzan a
resplandecer desmayadamente desde adentro."
La Pequeña Choza en las Patas del
Pollo. El hogar
de la bruja Baba Yaga en los cuentos de hadas rusos. Ella vive en una choza
montada sobre las patas de un pollo gigante. Hartmann diseñó una cara de reloj
que representa el viaje de Baba Yaga en un palo de escoba.
La Gran Puerta de Kiev. Diseño arquitectónico de Hartmann para
una estructura destinada a conmemorar el día en el que Alejandro II escapó al
asesinato en Kiev. La puerta, que nunca se construyó, está pintada con un casco
gigante en la parte superior.
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