Mostrando las entradas con la etiqueta Música Clásica-G.Verdi. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Música Clásica-G.Verdi. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de enero de 2015

Rigoletto - Verdi

Ópera compuesta por Giuseppe Verdi y que inició la trilogía que le haría definitivamente popular aunque ya había cosechado algunos logros anteriores como Nabucco, Ernani o Macbeth. En una Italia convulsa, camino de lo que sería, dos décadas después, la unificación del país trasalpino, Verdi comenzó a ser considerado un héroe gracias a coros tan famosos como el "Va,pensiero!"(Nabucco),"Patria oppressa"(Macbeth) o "Un patto,un giuramento" considerados como verdaderos gritos de libertad  del pueblo italiano deseoso de librarse del yugo del Imperio Austro-húngaro en el norte  o los Borbones en el sur. Así, de boca en boca, el acróstico VERDI (Vittorio Emanuele Re D'Italia) era una manera de evocar también a un compositor  que no cesaba tampoco de dejar esa ilusión unificadora que, diez años después(1.861) le llevó a ser senador en Turín.
             La ópera se estrenó en el Teatro de  la Fenice en 1.851 obteniendo gran éxito popular desde el estreno. Basada en la obra del francés Victor Hugo, "Le roi s'amuse", tuvo grandes problemas con la censura por considerarla como inmoral y obscena. Tras un tira y afloja entre los censores y el compositor, éste consiguió mantener lo fundamental y sólo cambió el emplazamiento de la obra de Francia al ducado de Mantua y otras cosas menores.
 Acto I
            Tras un preludio de gran intensidad dramática se alza el telón con la vista puesta en una fiesta que realiza el duque de Mantua en el que se encuentra toda la gente noble  de la zona. Por una de las puertas se observa la llegada del duque y Borsa que conversan amigablemente. En este punto surge una de las melodías más brillantes de la ópera que es entonada por el duque: la balada "Questa o quella", un canto al amor libertino que firmaría hasta el mismísimo Don Giovanni. Tras un breve cortejo del duque a la condesa de Ceprano  hace aparición el protagonista, Rigoletto, el bufón jorobado de la corte, todo ello  dentro de un ambiente festivo. Como era de esperar, el bufón también es objeto de las burlas de algunos de los cortesanos como Marullo que se ríe de que Rigoletto pueda tener una amante("gran nuova, gran nuova"). Tras el cortejo frustrado, aparece el duque molesto con el propio conde de Ceprano a lo que Rigoletto trata de ridiculizar a éste último tratando de enumerar los posibles castigos que le podría  hacer. Esta actitud del bufón provoca que los cortesanos se unan  contra él mientras que el duque le advierte del peligro  que puede  sufrir de persistir en esa actitud. Llega Monterone con el objetivo de alterar los ánimos , Rigoletto trata de ridiculizarlo pero lo que consigue  a cambio es una maldición para él y para el duque. Mientras que el bufón se siente maldecido ("che sento!, Horrore!") los guardias del duque arrestan a Monterone y el resto de invitados lo increpa.
 Aunque no consta en Rigoletto la división de este acto en dos cuadros es preciso hacerlo para explicarlo mejor
 Escena 2 (callejón cercano a la casa de Rigoletto)
Con el recuerdo de esa maldición, marcha el bufón de vuelta a su casa cuando se encuentra con un sicario llamado Sparafucile. Este dúo, que será el primero de los tres consecutivos, tiene la relevancia de que tendrá significado especial en el tercer acto. Cuando se despiden, se queda Rigoletto pensando en su parecido con el sicario ("Pari siamo!...Io, la ligua egli ha el pugnale!."..¡Iguales somos!,  Yo tengo la lengua, él el puñal). Es un fragmento de gran valía puesto que vemos, por primera vez, al Rigoletto como ser humano que sufre ...y la demostración es como le sigue mortificando el tema de la maldición.
 Una vez llegado a casa le recibe su hija Gilda con lo que podemos disfrutar de uno de los mejores dúos compuesto por el maestro de Bussetto. Con una primera parte de gran vivacidad, una segunda más sentimental donde el bufón explica quién es la madre de ella, una pobre mujer que murió y que alcanza unos momentos de emotividad difíciles de no ser sentidos por el oyente ("Deh, non parlarte al misero del suo perduto bene..." Ah, no habléis al infeliz de su perdido bien), y una última parte donde también interviene Giovanna, una ama de llaves, de gran nivel musical. Con la mente aún puesta en la maldición, el bufón, pide al ama que trate de velar a su hija para que nadie ni nada pueda dañarla. Tras la despedida, ambas mujeres se quedan hablando y Gilda le comenta sobre cierto joven que le siguió a la iglesia. Cuando comenta que le daría igual que fuese pobre o rico, surge el duque que ha oído la conversación  e inician el último dúo lleno de romanticismo cuya cumbre es, sin duda, el fragmento "È il sol dell'anima, la vita è amore..." El amor es la vida y luz del alma). Se da a conocer como Gualtier Maldé ya que ella desconoce como se llama; en ese momento aparece Giovanna advirtiendo de unos rumores de pasos...antes de partir se despiden("Addio,speranza ed anima sol tu sarai per me" ...Adiós,adiós, tu sólo serás mi esperanza y mi vida).
 Ella se queda sola recordando el nombre de su amado en una aría, que no dejará impasible al oyente por su belleza y sentimiento ("Caro nome che il mio cor"...Querido nombre que mi corazón..."), mientras se oye la presencia de Ceprano, Marullo, Borsa y demás cortesanos que van a raptarla ya que es la amante de Rigoletto (Marullo y compañía aún creen que es la amante de Rigoletto, error que se mantienen hasta casi el final del segundo acto). Sin embargo, se quedan de piedra cuando llega Rigoletto. Para evitar que sospeche, le comentan que van a secuestrar a la condesa de Ceprano y se une a ellos aunque ellos le imponen que debe enmascararse a lo que acepta gustoso. Una vez con la máscara y una venda puesta lo llevan hasta su propia casa y secuestran a su hija mientras que él sostiene la escalera...sólo al final se da cuenta de que ha sido objeto de burla mientras que oye un lejano grito de socorro. Con el recuerdo puesto en la maldición no puede más que exclamar un angustioso "Ah, la maledizione!"

Acto II
 Tras haber vuelto para ver a Gilda y encontrarse la puerta abierta y la casa vacía, llega el Duque a su palacio lleno de ira hacia los raptores y de sentir hacia la adorada que él la imaginaba con lágrimas ("Ella mi fu rapita...Parmi veder le lagrime..." Me la han raptado...Me pareció ver brotar las lágrimas). En este momento llegan los cortesanos comentando que habían raptado la amante de Rigoletto y, mientras escuchaba la narración del rapto, va confirmándose en su corazón que esa raptada era Gilda y siente una alegría en su interior ("Possente amor mi chiama"... Un poderoso amor me llama, una bonita cabaletta  que le gustará nada más escucharla)
 Llega Rigoletto apesadumbrado por el rapto y tratando de buscar cualquier objeto, cualquier cosa que le revele que Gilda está allí puesto que sabe de que pueda estar allí. Un paje buscando al duque y las respuestas de los cortesanos ya confirman a Rigoletto que su hija está allí. Los cortesanos le piden que buscar a otra amante por ahí...hasta que Rigoletto estalla ("io vo mia figlia!..."yo quiero a mi hija) y profiere gritos amenazantes ("Cortigiani,vil razza dannata!..." Cortesanos, vil raza maldita). Esta aria es uno de los principales momentos, quizás el más impactante, del personaje de Rigoletto; tiene  dos partes una primera más enrabietada ante los cortesanos mientras que la segunda es más de compasión hacia un padre que sólo tiene a su hija.
 El reencuentro entre Gilda y Rigoletto  es más amargo que en el primer acto ya que ella ya ha descubierto cuál es la verdadera cara del duque y él se siente molesto ante su protector y empezando a albergar ideas sobre cierta conversación con el sicario. La irrupción de Monterone, que va a la prisión lamentando que la maldición que le soltó al duque haya caído en saco roto, le hace que se confirme en cumplir la venganza contra su protector, contra aquél que deshonró a su hija. Un deseo de venganza que se manifiesta a través de un pequeño dueto con Gilda ("Sì, vendetta, tremenda vendetta"..., Si venganza, tremenda venganza)

Acto III
 Llegan  tanto Gilda como Rigoletto a una casa a las afueras de la ciudad ya que  en ésta se encuentra hospedado el duque "gracias" a sus anfitriones Sparafucile y Maddalena. Mientras que bebe vino vuelve a tratar el tema de las mujeres como ya lo hizo en el primer acto,  con la balada, pero de forma más popular con el celebérrimo  "La donna è mobile..." La mujer es voluble. Por atrás, Rigoletto empieza a reunirse con el sicario para acordar la muerte del duque. En la sala principal, mientras tanto, el duque empieza a cortejar a Maddalena ante la mirada atónita de Gilda que observa, otra vez, cómo es de verdad el duque (un gran cuarteto que le maravillará  por su música..."Un dí ,se ben rammentomi"...-más bien un dúo que se convierte en cuarteto cuando Gilda y Rigoletto comentan lo sucedido dentro). Rigoletto le pide a Gilda que abandone el lugar y se dirija a Verona mientras que él se debe quedar allí. Una vez ha marchado su hija, se encuentra con Sparafucile para arreglar el crimen mientras que, en el interior, sigue el intento de seducción del duque a Maddalena. Cuando se retira a descansar el duque, se quedan Maddalena y Sparafucile preparando el puñal y el saco para meter el cuerpo del duque una vez que fuese asesinado. Durante la conversación  Maddalena le pide que mate al bufón  y no al duque  a lo que se niega Sparafucile porque Rigoletto es el que el paga y le será fiel ("mi paga quest'uomo,fedele m'avrà"...me paga este hombre, le seré fiel). Sparafucile le dice que si alguien llega  en la media hora que queda para la medianoche ocupará el lugar del duque mientras que Maddalena se molesta porque no es posible la llegada de alguien con ese tiempo infernal. Gilda, que escucha la conversación de los dos hermanos, decide suicidarse por la vida de aquel que la traicionó y por la pena de la otra mujer que llora con lo que se hace pasar por un mendigo. Al entrar en la casa es asesinada por el sicario mientras que Maddalena la mete en el saco a la espera de que llegue Rigoletto. Los dos tríos, que se desarrollan de forma paralela, son de gran intensidad que impacta en aquel que empieza a aficionarse en la ópera.
 Rigoletto llega a medianoche, se encuentra con el sicario y le paga la otra mitad pactada recibiendo el saco con el cuerpo inerte. Cuando se queda sólo con el cuerpo se dirige al río mientras que disfruta del gran momento ya que tiene delante el cuerpo del duque...hasta que escucha la voz del duque no muy lejos de allí y se empieza a preguntar quién está dentro del saco hasta que un rayo le revela la terrible verdad...la cara de su hija Gilda. Ella sigue viva aunque próxima a morir lo que va a dar lugar al tercer último dúo entre padre e hija en un ambiente más funesto ya que la muerte de ella se percibe en cada nota. Lo más memorable es el último tramo del dúo, quizás más emotivo, destacando ese "Lassù in ciel,vicina a la madre, in eterno per voi ...preguerò" de Gilda , rezando por él en el cielo junto a la madre y el tono dramático de Rigoletto que siente su soledad y le pide que no muera. Al final, ella expira mientras que Rigoletto vuelve a exclamar esa frase que le ha marcado en toda la ópera: "Ah, la maledizione!!!"


http://www.operamania.com/sinopsis/rigoletto_gv.htm



domingo, 5 de octubre de 2014


La Traviata, historia de una pasión  - Giuseppe Verdi



ACTO I
Fiesta en un lujoso salón en casa de la cortesana Violetta Valery.

Entre los invitados se encuentran su amiga y confidente Flora Bervoix, el barón Douphol, su amante y protector, y el vizconde Gastone de Létorières, a quien acompaña el joven Alfredo Germont que es presentado a los asistentes. Durante la cena, Alfredo, enamorado de Violetta, ofrece un apasionado brindis a la anfitriona (“Libiamo, libiamo ne lieti calici”) y mientras los invitados se trasladan al salón del baile aprovechando que ella queda atrás presa de un ataque de tos, le declara su amor. Alfredo le propone abandonar la vida en París y huir juntos al campo donde podrá recobrar su salud, pero ella rechaza ese amor, demasiado puro, aunque le da una camelia aceptando que la visite al día siguiente, cuando esta marchite.
Cuando todos los invitados han abandonado la fiesta, Violetta reflexiona sobre su vida frívola y despreocupada y la soledad que siente, y sueña con aquello que Alfredo le propone, aunque con su voz trata de cubrir el eco de esas palabras que suenan en su interior (“Sempre libera”).

ACTO II
Escena primera. Una casa de campo en las cercanías de París.

Tres meses han pasado y Violetta y Alfredo viven felices juntos. Alfredo, avergonzado y alarmado, marcha a París al enterarse por Annina, la doncella, de la precaria situación económica que obliga a Violetta a vender sus propiedades para sufragar los gastos de la casa. Por su parte Violetta, al tiempo que lee una invitación a un gran baile en casa de su amiga Flora, recibe la visita de Giorgio Germont, padre de Alfredo, que le responsabiliza de causar la ruina moral y económica de su hijo. Aunque pronto se disculpa al descubrir la pureza de los sentimientos de Violetta, le ruega que sacrifique su amor y abandone a Alfredo, evitando así el descrédito de su familia . Violetta se resiste, pero finalmente, accede a plegarse a los deseos del anciano. 

A su regreso, Alfredo encuentra una nota de despedida y, sobre la mesa, la invitación de Flora. Lleno de celos y desesperado, y sin alcanzar consuelo en brazos de su padre, se dirige a la fiesta en busca de venganza.

Escena segunda. Fiesta de disfraces en la casa de Flora en París.
Entre mesas de juego, los invitados comentan la separación de Violetta y Alfredo, cuando este hace acto de presencia y toma asiento en una de las mesas. Violetta entra en el salón del brazo del barón Douphol, quien ante las insolencias que Alfredo dirige a su acompañante, le desafía en el juego. La tensión entre ambos crece y el barón retará en duelo a Alfredo cuando con desprecio le arroja a Violetta una bolsa llena del dinero ganado en el juego. Violetta se desmaya conmocionada, momento en el que entra Giorgio Germont reprobando la actitud de su hijo.

ACTO III
Dormitorio en casa de Violetta.

Violetta que vive sola con su fiel Annina; está gravemente enferma y apenas tiene dinero para sobrevivir. Se encuentra en cama cuando recibe la visita del médico que tranquiliza a la enferma, pero confiesa a Annina que le quedan muy pocas horas de vida. Se marcha Annina y Violetta vuelve a leer la carta que ha recibido del padre de Alfredo en la que le dice que ha revelado a su hijo el sacrificio de su amada y que Alfredo se ha puesto en camino para pedirle perdón. Ella lamenta su enfermedad y recuerda los bellos momentos del pasado ("Addio, del pasato ...”).Por la ventana entra el bullicio del Carnaval que se celebra en la calle y que contrasta con la tristeza que invade la habitación. Aparece Alfredo, a quien acompaña su padre, y los enamorados se funden en un abrazo en el que todas las pasadas amarguras se han olvidado. Alfredo dice a Violeta que la llevará fuera de París ("Parigi, o cara..") y sueñan con una vida juntos.

Violetta desfallece, aunque consigue levantarse llena de esperanza. Súbitamente cesa la agitación de la enferma, y reviviendo los momentos felices de su amor, Violeta muere.
LOS PERSONAJES

VIOLETTA VALERY (Soprano)
Bella cortesana parisiense entregada a la riqueza y al placer a pesar de la grave enfermedad que le aqueja. No conoce el verdadero amor hasta que se enamora de Alfredo Germont y, por él, abandona su antigua vida.

ALFREDO GERMONT (Tenor)
Joven perteneciente a la alta burguesía y económicamente depende de su padre. Enamorado apasionadamente de Violetta, logra que esta abandone su vida licenciosa por su amor.

GIORGIO GERMONT (Barítono)
Padre de Alfredo. No aprueba la relación entre su hijo y Violetta, y le pide a esta que abandone a su hijo para no poner en riesgo la posición familiar, desencadenando el drama.

FLORA BERVOIX (Soprano)
Cortesana, amiga de Violetta. Disfruta de amores y vida disipada. Celebra la gran fiesta de disfraces en la que Violetta y Alfredo se reencuentran tras su separación.

ANNINA (Mezzosoprano)
Fiel doncella de Violetta. Le acompañará hasta su muerte.

GASTONE, VIZCONDE DE LETORIÉRES (Tenor)
Miembro de la nobleza parisina y amigo de Alfredo. Es Gastone quien le presenta a Violetta.

BARONE DOUPHOL (Barítono)
Rico aristócrata, amante y protector de Violetta antes de que esta conozca a Alfredo. Tras la separación de los jóvenes enamorados, de nuevo acompaña a Violetta a la fiesta de disfraces en casa de Flora. Allí retará en duelo a Alfredo.

DOCTOR GRENVIL (Bajo)
El médico de Violeta. Él sabe la gravedad de la enfermedad de Violeta y confiesa a la ayudante de cámara de la protagonista que su patrona morirá de forma inminente.