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lunes, 29 de septiembre de 2014

A UNA URNA GRIEGA – John Keats (Traducción de Juan Peña)
I
Amada inmaculada de la calma,
viviendo en la quietud y en el silencio,
inmutable rapsoda que nos narras
bucólicas historias más dulces que los versos.
Orlada de unas hojas, qué leyendas nos traes
de dioses o mortales, o de ambos a un tiempo,
en los valles del Tempe o de la Arcadia.
Qué hombres o deidades fueron estos.
De qué escapan riendo las muchachas.
Qué es esta agitación: ¿danzan, persiguen, huyen?
Qué música es esta de flautas y tambores.
Qué exaltación nos cuentas.
II
Si dulce es la melodía oída,
más dulce habrá de ser la nunca oída.
Continuad así, dulces caramillos,
sonando sin sonido para el alma.
Bello muchacho, nunca
dejará de sonar tu leve música
bajo las inmortales hojas de estos árboles.
Y tú, enamorado, que ya casi la alcanzas
para tomar el beso que nunca tomarás,
no te lamentes: nada te impedirá jamás
vivir enardecido en ese gesto,
siempre intacto tu amor, intacta su belleza para siempre.
III
Vosotras, tersas y fragantes ramas,
aureoladas de hojas,
donde siempre será la Primavera.
Y tú, incansable músico,
que nos dejas callados
sonidos deliciosos que no acaban.
Y el más dichoso amor, el más feliz,
amor siempre encendido, que nunca te consumas,
amor apasionado y siempre joven,
más allá, por encima,
de las breves y frágiles pasiones de los hombres,
pasiones que, cumplidas,
traen hastío y tristeza al corazón,
pasiones que nos queman
y nos dejan la herida de una sed insaciable.
IV
Quiénes son los que van al sacrificio,
hacia qué verde altar, misterioso oficiante,
lleváis a esta novilla con guirnaldas de flores,
que eleva sus mugidos hasta el cielo.
Qué extraña esta pequeña ciudad amurallada,
junto a un río o al mar,
levantada en un monte,
deshabitada en esta beatífica mañana.
Para siempre, ciudad,
se quedarán tus calles en silencio,
y nadie volverá para contar
por qué quedaste así: vacía y desolada.
V
Tú, de belleza dura, fría e inmortal,
esculpido tu mármol
de delicados cuerpos,
esplendorosa hierba
y florecidas ramas,
misteriosa como la eternidad,
cuando el tiempo consuma nuestro tiempo,
seguirás confortando el dolor de otras gentes.
Dirás entonces, muda, como ahora:
"La belleza es verdad, la verdad es belleza".
Y eso habrá de ser todo cuanto os baste saber.


sábado, 27 de septiembre de 2014

John Keats

John Keats [ʤɒn ki:ʦ] (n. 31 de octubre de 1795, en Londres, Inglaterra -23 de febrero de 1821, en Roma, Italia) fue uno de los principales poetas británicos del Romanticismo.

Durante su corta vida su obra fue objeto de constantes ataques y no fue sino hasta mucho después que fue completamente reivindicada. La lírica de Keats se caracteriza por un lenguaje exuberante e imaginativo, atemperado por la melancolía. Keats tenía con frecuencia la sensación de trabajar a la sombra de los grandes poetas del pasado y sólo hacia el final de su efímera vida, cuando sentía cerca la oscuridad de la muerte, fue capaz de producir sus poemas más auténticos y memorables.

Biografía
Nació en Finsbury Pavement, en las afueras de Londres; su padre era propietario de una caballeriza y murió de la caída de un caballo en 1803, cuando el poeta tenía sólo siete años. Su madre volvió a casarse enseguida, pero este segundo matrimonio fue infeliz y la madre no tardó en abandonar a su marido y trasladarse a vivir en casa de la abuela de Keats en Enfield con Keats, su hermana y otros tres hermanos, de los cuales uno no tardó en morir. Allí el poeta fue a una buena escuela y antes de los quince años ya estaba empapado de clásicos y traducía a Virgilio; sin embargo, la madre murió en 1810 de tuberculosis, dejándoles a él y a sus hermanos al cuidado de su abuela.

Esta nombró dos tutores que pudieran cuidar a los huérfanos; estos sacaron a Keats de su antigua escuela y lo convirtieron en aprendiz de cirujano hasta 1814, cuando, tras una pelea con su maestro, abandonó ese puesto y se fue a estudiar en otro hospital de la zona. Durante aquel año, John dedicó cada vez más y más tiempo al estudio de la literatura y, aunque se graduó en Farmacia, sólo ejerció dos años, tras los cuales se entregó por completo a la poesía.

La lectura de la obra de Edmund Spenser, concretamente La Reina de las Hadas, supuso para Keats un punto de inflexión en su desarrollo literario e inspiró la creación de su primer poema: A imitación de Spenser. Enseguida conoció al poeta y editor Leigh Hunt, embarcado en la defensa del Romanticismo; trabó amistad con él y este lo introdujo en el selecto círculo de los más destacados poetas de su época, como Percy Bysshe Shelley y Lord Byron, con los cuales amistó también. Hunt publicó su "A imitación de Spenser" en 1816 en su periódico Examiner, así como sus primeros sonetos, "Oh, soledad si pudiera morar contigo" y "Al examinar por primera vez la traducción de Homero por Chapman", inspirado en la lectura de laIliada y la Odisea traducidas por George Chapman en el siglo XVII. Un año después, publicó su primer poemariom titulado simplemente Poemas (1817). Esta primera colección no tuvo buena acogida, sobre todo por su relación con el controvertido editor, quien era además un crítico literario muy agrio y se había ganado enemigos poderosos entre los poetas y escritores de su época.

En 1817 se trasladó a la Isla de Wight, donde empezó a trabajar en un nuevo libro. Poco después tuvo que encargarse de cuidar a su hermano Tom, víctima de la tuberculosis, como su madre. Esta enfermedad supuso para el poeta casi una maldición bíblica, pues habría de diezmar a su familia y terminar con su propia vida. Tras finalizar su poema épico Endymion, Keats inició un viaje por Escocia e Irlanda en compañía de su amigo Charles Brown, y durante este viaje él también empezó a mostrar signos de infección, por lo que tuvo que volver prematuramente. A su regreso, se encontró con que Tom había empeorado considerablemente; al fin, murió en 1818. Al pesar por la muerte de su hermano se unió el hecho de que la crítica había recibido con hostilidad su Endymion, al igual que había hecho antes con sus Poemas. Keats decidió entonces volver a trasladarse, esta vez a vivir en la casa londinense de su amigo Brown. Allí conoció a Fanny Brawne, quien había estado viviendo en la casa de Brown con su madre, y, al poco, se enamoró de ella. La publicación póstuma de la correspondencia entre ambos escandalizó a la sociedad victoriana.

Entre tanto, durante la primavera y el verano de 1819 Keats escribía sus mejores poemas: "Oda a Psique", "Oda a una urna griega" y "Oda a un ruiseñor", piezas clásicas de la literatura inglesa, que aparecieron en el tercero y mejor de sus libros, Lamia, Isabella, la víspera de santa Inés y otros poemas (1820). El primero es un tributo a una diosa que, aparentemente, no tuvo un gran culto en la Grecia Antigua; Keats promete a Psique construirle un santuario. En el segundo, "Oda a una urna griega", intenta hablar con una urna que descubre en un museo, sorprendido por el misterio suspendido en la eternidad de lo que revela; la urna le responde con las palabras siguientes «la belleza es la verdad, la verdad es belleza, esto es todo... lo que necesitas saber». En "Oda a un ruiseñor", el yo lírico se eleva entre los árboles, con las alas de la palabra poética, para reunirse con el ruiseñor que allí canta; eso le sirve para comparar la naturaleza eterna y transcendental de los ideales con la fugacidad del mundo físico: el poeta, que se siente morir, ansía esa eternidad.

Al año siguiente, su relación con Fanny tuvo que concluir cuando la tuberculosis de Keats se agravó sensiblemente. Losmédicos le aconsejaron que se alejase del frío clima londinense y marchase a la soleada Italia; Keats marchó a Roma con su amigo el pintor Joseph Severn, invitado por otro amigo, Percy Bysshe Shelley. Durante un año su enfermedad pareció mejorar, pero al cabo su salud volvió a quebrantarse y murió a principios del año siguiente, el 23 de febrero de 1821, al lado de la romana plaza de España.

En honor a su amigo, Shelley escribió su poema Adonaïs. El cuerpo de Keats está enterrado en el cementerio protestante de Roma; sobre su lápida, según quería que fuera su epitafio, se lee «Aquí yace alguien cuyo nombre fue escrito en el agua».2 Existe un retrato de Keats pintado por William Hilton.

Temas
La mansión de las innumerables estancias
(Carta a John Hamilton Reynolds, 3 de mayo de 1818): "Comparo la vida humana a una gran casa de muchas moradas, de las cuales sólo puedo describir dos, ya que las puertas de las restantes todavía están cerradas ante mí. La primera adonde entramos la llamaremos cámara infantil o sin pensamiento, en la cual permaneceremos mientras no pensamos. Estamos allí largo tiempo, y aunque las puertas de la cámara segunda están abiertas, mostrando su apariencia brillante, no nos interesa apresurarnos a entrar en ella. Mas a la larga nos sentimos imperceptiblemente impelidos, al despertar en nosotros el principio del pensamiento, y apenas entramos en esa cámara segunda, que llamaré cámara del pensamiento virginal, nos embriagamos con las luces y la atmósfera, sin ver otra cosa que agradables maravillas, y pensamos en quedarnos allí para siempre en medio de los deleites."
La Capacidad Negativa
(Carta a los hermanos de diciembre de 1817) "(...) capacidad negativa, es decir, aquella por cual un hombre es capaz de existir en medio de incertidumbres, misterios, dudas, sin una búsqueda irritable del hecho y la razón". El concepto alude a la habilidad de contemplar el mundo sin desear reconciliar los contrarios o intentar encerrarlos en un sistema racional y cerrado. Keats añade que es "un estado emocional caracterizado por la indecisión, la inquietud, la incerticumbre y la tensión que resulta de necesidades internas incompatibles o unidades de igual intensidad". Para poder crear auténtica poesía, hay que poder permanecer en lo que podrían ser estados conflictivos, sin intentar reducirlos a unidades racionales. La apertura de la Imaginación debe imponerse a la voluntad del yo poético de resolver las oposiciones y tensiones.

Miscelánea
La película Bright Star del año 2009, de la realizadora Jane Campion, escenifica sus últimos tres años de vida.
La saga de Ciencia Ficción "Hyperion", del novelista Dan Simmons, constituye un sentido homenaje al poeta, con diversas referencias a su obra y persona.

Bright Star

Bright Star es una película de 2009 escrita y dirigida por Jane Campion, con basada en los últimos tres años del poeta británico John Keats. La protagonizan Ben Whishaw como Keats, y Abbie Cornish como su musa Fanny Brawne. La película se estrenó el 15 de mayo de 2009 en el marco de Festival de Cannes de 2009.
El título de la película se tomó de un soneto de Keats titulada Bright Star, que comienza "Si fuese como tú constante, brillante estrella", que el poeta escribió durante su relación con Fanny.

Wikipedia

Adonais, an Elegy, a Poem by Shelley
http://www.youtube.com/watch?v=fbZseJo-Qtw

Bright Star
http://www.veoh.com/watch/v19975395AQPjccaN?h1=Bright+star


Oda a un ruiseñor - John Keats

Me duele el corazón y aqueja un soñoliento
torpor a mis sentidos, cual si hubiera bebido
cicuta o apurado algún fuerte narcótico
ahora mismo, y me hundiese en el Leteo:
no porque sienta envidia de tu sino feliz,
sino por excesiva ventura en tu ventura,
tú que, Dríada alada de los árboles,
en alguna maraña melodiosa
de los verdes hayales y las sombras sin cuento,
a plena voz le cantas al estío.

¡Oh! ¡Quién me diera un sorbo de vino, largo tiempo
refrescado en la tierra profunda,
sabiendo a Flora y a los campos verdes,
a danza y canción provenzal y a soleada alegría!
¡Quién un vaso me diera del Sur cálido,
colmado de hipocrás rosado y verdadero,
con bullir en su borde de enlazadas burbujas
y mi boca de púrpura teñida;
beber y, sin ser visto, abandonar el mundo
y perderme contigo en las sombras del bosque!

A lo lejos perderme, disiparme, olvidar
lo que entre ramas no supiste nunca:
la fatiga, la fiebre y el enojo de donde,
uno a otro, los hombres, en su gemir, se escuchan,
y sacude el temblor postreras canas tristes;
donde la juventud, flaca y pálida, muere;
donde, sólo al pensar, nos llenan la tristeza
y esas desesperanzas con párpados de plomo;
donde sus ojos claros no guarda la hermosura
sin que, ya al otro día, los nuble un amor nuevo.

¡Perderme lejos, lejos! Pues volaré contigo,
no en el carro de Baco y con sus leopardos,
sino en las invisibles alas de la Poesía,
aunque la mente obtusa vacile y se detenga.
¡Contigo ya! Tierna es la noche
y tal vez en su trono esté la Luna Reina
y, en torno, aquel enjambre de estrellas, de sus Hadas;
pero aquí no hay más luces
que las que exhala el cielo con sus brisas, por ramas
sombrías y senderos serpenteantes, musgosos.

Entre sombras escucho; y si yo tantas veces
casi me enamoré de la apacible Muerte
y le di dulces nombres en versos pensativos,
para que se llevara por los aires mi aliento
tranquilo; más que nunca morir parece amable,
extinguirse sin pena, a medianoche,
en tanto tú derramas toda el alma
en ese arrobamiento.
Cantarías aún, mas ya no te oiría:
para tu canto fúnebre sería tierra y hierba.

Pero tú no naciste para la muerte, ¡oh, pájaro inmortal!
No habrá gentes hambrientas que te humillen;
la voz que oigo esta noche pasajera, fue oída
por el emperador, antaño, y por el rústico;
tal vez el mismo canto llegó al corazón triste
de Ruth, cuando, sintiendo nostalgia de su tierra,
por las extrañas mieses se detuvo, llorando;
el mismo que hechizara a menudo los mágicos
ventanales, abiertos sobre espumas de mares
azarosos, en tierras de hadas y de olvido.

¡De olvido! Esa palabra, como campana, dobla
y me aleja de ti, hacia mis soledades.
¡Adiós! La fantasía no alucina tan bien
como la fama reza, elfo de engaño.
¡Adiós, adiós! Doliente, ya tu himno se apaga
más allá de esos prados, sobre el callado arroyo,
por encima del monte, y luego se sepulta
entre avenidas del vecino valle.
¿Era visión o sueño?
Se fue ya aquella música. ¿Despierto? ¿Estoy dormido?