domingo, 14 de diciembre de 2014


Canciones con historia: Argentina: "Peluca Telefónica" García-Aznar-Spinetta

 “Juego de papel doblado que consiste en hacer, componer una frase o un dibujo entre varias personas, sin que ninguna de ellas pueda tener en cuenta la colaboración o las colaboraciones precedentes. El ejemplo, convertido en clásico, que ha dado nombre al juego procede de la primera frase: Le cadavre - exquis – boira- levin – nouveau (El cadáver-exquisito-beberá-el vino-nuevo)”, dice el Diccionario de Surrealismo de André Breton en su definición del cadáver exquisito. A mi me gusta más un término “zapada literaria”, por el simple hecho de que da a la idea de algo más nuestro, como si un jazzista se pusiera a jugar, pero con palabras y no con las notas de su instrumento.
Justamente de esta mezcla de música y literatura, nacen algunos temas del rock nacional que, aparte de estar buenísimos, son muy locos y han quedado para siempre en la historia de nuestra música. Dos de ellos, a los que en este post haremos referencia, tuvieron como autores al mismísimo Charly y a Pedrito Aznar, uno acompañados con el Flaco Spinetta. “Peluca Telefónica” y “Cucamonga Dance”, podrían ser parte de encuentros surrealistas, en los que Breton y García Lorca se pusieran a soñar frases delirantes que parecen no decir nada, y al final te dejan con una sonrisota en la cara.
“¿Ese es tu walkman?… Qué moderno!”, decía al comienzo, dando cuenta de lo último en la tecnología de la época. Y después, largaba con esa catarata de locuras: “No le debo nada a Entel, me cuido la nariz, el silencio termina mañana, me voy a desvestir“. Por un momento tiene una luz de cordura, y hasta invita a la reflexión con: “El tiempo que yo soñé es la eternidad, es la dulce fe 
de que sigas conmigo por siempre, por siempre por aquí“, pero no por mucho, porque vuelve a asegurar: “Y cuando encuentro un amigo lo tengo que buscar, y voy al supermercado buscando un capataz“.
El tema que Charly incluyó en su “Yendo de la cama al living”, en 1982, unió a estos tres grandes del rock nacional: García, Aznar y Spinetta, con frases para la historia como: “Telefon, tirate ya del trampolín. Papelón, sacáte la gomina, pelá la brillantina. Ya no tengo monedas de nylon, perdí mi peluquín. Me sigo pavimentando y llegaré hasta el fin. Alegría, quiero ver tu foto en los diarios riéndote por qué“. Y para cerrar, una hermosa: “El sueño que yo soñé es la humanidad“.
Casi 10 años después, Charly y Aznar sacaron lo que fue el tercer disco como duo: “Tango 4″, después de “Tango” y “Radio Pinti”. En el álbum del ’91 presentaron la canción “Cucamonga Dance”, aún más pirada que “Peluca…”, con la intervención del gran actor Jorge Luz. Lo del walkman moderno pareció aquí un ensayo del más grande intelectual del momento al lado de estrofas como: “¿Qué hago en el desierto?, yo buscaba un puerto y se me aparece un bar. Yendo a California me encontré a la momia que me invitó a pasar“.
“Dance… Cucamonga dance”, invitaba a bailar la canción, que decía genialidades como: “Hay mozos en la pista. Se me va la vista. ¿Qué me dieron de tomar? Me salieron tres cabezas, por nariz tengo una mesa, y no paro de girar. Yo era un argentino, le daba sólo al vino, pero esto es otro plan (Rombo!)“. La canción terminaba con una frase en inglés, la frutilla del postre, para terminar con la locura: “There is a fine line between travelling and becoming a monster (Hay una delgada línea entre viajar y convertirse en un monstruo)”. Dicen que los locos en realidad son genios incomprendidos…


http://www.puntal.com.ar/blogs/dichoencriollo/?tag=peluca-telefonica




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